Opinión

La ventana


Oliver North

Apareció en avión privado en Managua, para tomarse fotos con el candidato del PLC y Edén Pastora. Sonrientes y felices se les vio, como viejos compinches de guerras sucias.
Como consejero de Seguridad Nacional, dirigió durante cinco años operaciones ilegales en Centroamérica. La principal: una red secreta de abastecimiento militar a la contra.
La red incluyó a la CIA, mercenarios cubanos y narcotraficantes. Los aviones llevaban armas a las bases de la contra en Costa Rica. Regresaban cargados de droga a EU.
La droga era vendida en los barrios pobres, sobre todo a negros e hispanos. Mientras Nicaragua era bañada en sangre y arruinada su economía, la droga crecía en California.
Ése es el delincuente con el que posaron, ufanos, Rizo y Pastora. De Pastora se puede esperar, fue uno de los beneficiarios del tráfico de armas por drogas en Costa Rica.
Sorprende más de Rizo, que vivía lejos, en el Chile de Pinochet. Vergüenza debería dar posar con sujetos así, como posar con Capone o Pablo Escobar. En Nicaragua no da.
North es socio de una empresa que contrata torturadores para Iraq. Pagan hasta 120,000 dólares anuales. Ése es el infecto personaje. Ése, el nivel de deterioro de Nicaragua.