Opinión

¿Qué es aborto terapéutico?


Me ha causado profundo asombro enterarme por los medios que los clérigos (católicos y evangélicos) se han lanzado en una cruzada contra un tema eminentemente médico como es el aborto terapéutico. No me refiero a iglesia, porque iglesia somos todos los seguidores de Jesucristo y muchos no estamos de acuerdo con esta solicitud de clérigos.
Se confunde con facilidad el aborto por complacencia (mujer embarazada que no quiere al hijo), aborto por razones sociales (madre con prole numerosa, familia muy pobre incapacitada para mantener a otro hijo, etc.), aborto por causas criminales (violación, estupro y otros) con el aborto terapéutico (interrupción del embarazo por causas eminentemente médicas, en donde está en juego la vida de la madre).
Se ha dicho que la autorización para el aborto terapéutico en el Código Penal abre una ventana para que a través de ella se practiquen los otros tipos de aborto. He oído a médicos que dicen: “Con los avances de la medicina ya no existen condiciones en el embarazo que no puedan ser resueltas”, esto no es cierto ni en los países más desarrollados, si no ¿por qué se siguen reportando muertes maternas?, ¿pero qué dice el Código Penal al respecto?
“Artículo 165.- El aborto terapéutico será determinado científicamente, con la intervención de tres facultativos por lo menos, y el consentimiento del cónyuge o pariente más cercano a la mujer, para los fines legales”.
Es notorio que en este artículo del Código no se establece el consentimiento de la mujer, aunque en los anteriores, relativos al aborto, sí se hace; posiblemente en la mente de los legisladores estaban presentes las condiciones extremas de la madre que le impiden decidir por ella misma, pero cien años después es posible anticiparse a las complicaciones y tomar en cuenta a la madre en la toma de decisión.
Veamos algunos ejemplos:
1- Embarazo ectópico (esto es fuera de la matriz, por lo general en las trompas de Falopio). Todo médico sabe que con el desarrollo del feto las trompas se estallarán y la madre morirá en medio de una hemorragia masiva, ¿dejamos morir a la madre o interrumpimos este embarazo que la matará?
2- Embarazo con producto anancefálico (niño sin cabeza). Sabemos que una criatura no puede vivir sin cabeza, el trauma que dejará en la madre y en la familia es para toda la vida, ¿lo hacemos sí o no?
3- Madre con septicemia (infección generalizada en donde el producto es reservorio infeccioso), ¿le damos o no la oportunidad de vivir a esa madre, sabiendo que si no se hace el aborto los dos morirán?
Podemos llenar cuartillas de ejemplos en todos los cuales es válido proponer el aborto terapéutico a la mujer, cónyuge o familia. Cada persona tiene sus propias creencias, religiosas y morales. Son ellos quienes envueltos en el drama deben decidir. El médico es un instrumento terapéutico. He vivido en mis años de experiencia laboral el dolor de una familia al enfrentarse a la decisión de interrumpir un embarazo largamente deseado. O el miedo a dejar en la orfandad a los otros niños ya nacidos. ¿Tenemos derecho de señalar como criminales a estos familiares o al médico por esta fatalidad? ¿Debemos los médicos dejar morir a nuestros pacientes en estas condiciones, so pena de ser encarcelados? Recordemos, corresponde a la mujer o a su familiar más cercano tomar esta decisión. Una vez decidido debe pasar a una comisión facultativa, la que analizará si las causas planteadas para la interrupción son válidas y dará su aprobación.
Los otros tipos de aborto ya están penados en el Código. Yo en lo particular estoy en contra de estos abortos, he visto llegar a los hospitales mujeres con perchas introducidas en la vagina para romper la bolsa amniótica que protege y alimenta al niño, las he visto intoxicadas con tabletas o inyecciones dizque abortivas, así como quemadas en la vagina por soluciones que favorecen la expulsión del feto. Siempre es en los hospitales públicos en donde se debe de culminar el legrado para terminar de sacar el producto ya muerto o sin posibilidades de vivir.
Estoy seguro de que el aborto criminal prolifera, pero no por ello debemos asumir que todos los médicos son criminales; nuestra profesión es eminentemente ética, diario tenemos que luchar contra la enfermedad y muy frecuentemente contra la muerte y no pocas veces le ganamos la partida, aunque a veces, también dejamos jirones de nuestra salud en esta batalla, y en ocasiones, como es el caso que tratamos, tenemos que tomar medidas dolorosas, nadie se siente feliz con esto. ¿Cristiano?, sí soy cristiano honesto y lucho con mis pacientes por la vida, la muerte nos duele y nos marca, pero no siempre podemos evitarla. Dios tiene sus designios y debemos aceptarlos. Esta discusión no debe de ninguna manera ser analizada a la ligera, es preferible consultar con los entendidos en la materia y evitarle perjuicio a la población.
Médico internista,
ex director de varios hospitales
e-mail: gmpomec@hotmail.com