Opinión

Actualidades políticas


Existen muchas expectativas políticas por los candidatos que se disputarán la Presidencia de la República en las elecciones que se llevarán a cabo el 5 de noviembre del presente año, las cuales tienen en suspenso y en vilo hasta a los más indecisos. Lo defino y lo expongo de la manera siguiente:
Cédula de identidad
Cómo es posible que el Consejo Supremo Electoral (CSE), dirigido por el señor Roberto Rivas, tenga problemas por la tardanza en el proceso de elaboración y entrega de la cédula de identidad ciudadana con las personas que no la han obtenido, cuyo número es considerable. La mayoría de esta gente la quiere obtener no solamente para ejercer su voto, sino porque es un requisito de ley fundamental ciudadana; por lo tanto, es menester portarla todo el tiempo. El señor Rivas le ha dado a dicha cédula un giro político, preferencialmente haciéndola normativa para usarse el 5 de noviembre del presente año.
Es de suma importancia derogar dicha responsabilidad política-partidista del Consejo Supremo Electoral (CSE), en aras de la democracia. El Movimiento por Nicaragua, Ética y Transparencia, las universidades y todos los altos dirigentes de los partidos políticos están en contra del proceso de cedulación; solamente la alta dirigencia del FSLN está a favor del mismo.
José Rizo Castellón
Al doctor José Rizo Castellón se le ha hecho muy compleja su campaña electoral por el PLC. Cada vez que los medios informativos lo interpelan preguntándole por su relación política con el doctor y reo Arnoldo Alemán, se perturba, lo saca de quicio, por lo que sus contestaciones se tiñen de ambivalencia. En este dualismo, Rizo lleva las de perder. ¿Qué pasaría si el señor Rizo llegara a la silla presidencial? Siempre el líder del PLC va a ser Arnoldo Alemán, por lo tanto, se implantaría el mismo sistema arnoldista, se formaría la misma bancada liberal en la Asamblea Nacional, la unión con el FSLN sería igual, y la hacienda El Chile se convertiría en el poder detrás del trono.
Daniel Ortega
Si el señor Daniel Ortega volviera a la silla presidencial de Nicaragua, ¿qué buena cosa obtendríamos? Todos los nicaragüenses mayores de edad sabemos del brutal atraso en lo social y en lo económico en que nos metió la revolución sandinista. Dicho atraso anda por los 40 años en comparación con los demás países centroamericanos; y en el escalafón mundial de los países subdesarrollados somos el segundo país más pobre. Esto se lo debemos a la revolución sandinista y a las malas administraciones gubernativas posteriores. Los dos primeros años de revolución sandinista bastaban para darse cuenta de la ineficiencia del sistema izquierdista impuesto. Ahora, ¿quién le va a creer a Daniel? Como gran soñador, el señor Ortega aspira a ser presidente vitalicio de Nicaragua, igual que Fidel Castro en Cuba, y como también pretende serlo Hugo Chávez en Venezuela.
Eduardo Montealegre
El señor Eduardo Montealegre es el más centrado y ecuánime de todos los candidatos presidenciales. En el caso de los Certificados Negociables de inversión (Cenis) de forma deliberada y politizada la alta dirigencia del PLC, y a través de los medios de comunicación, ha personalizado al señor Eduardo Montealegre como único responsable por la renegociación de los cuatro bancos quebrados en los años 2000 y 2002: Interbank, Bancafe, Bamer y Banic; cuando esto se debería investigar a fondo, empezando por el ex presidente, doctor y reo Arnoldo Alemán, seguido por el ex presidente de BCN, Noel Ramírez; los gerentes de los cuatro bancos y personeros de la Controlaría y la Fiscalía. Sin miramientos se ha notado que es una campaña politizada para hacerle daño al señor Montealegre.
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