Opinión

MRS, ¿alternativa de qué?


¿Qué diferencia al MRS de los partidos de la derecha imperialista y oligárquica? Lo único es su débil, vergonzante, defensa del aborto terapéutico.
Hay tres ideas-valores fundamentales que el sandinismo histórico defendió con consecuencia, tanto el de Augusto Sandino como el de Carlos Fonseca: antiimperialismo, solidaridad latinoamericana contra la dominación imperial y proyecto de hegemonía popular.
Todas estas ideas–valores han sido rechazadas por esta alianza pragmática y oportunista electorera.
En una coyuntura en que el intervensionismo político de EU ha sido más grotesco que nunca, los MRS no sólo han ocultado esta realidad, sino que han sido cómplices de la misma. Las carreras junto con la derecha --carreras de cinta--, para hacer genuflexiones a los representantes del imperio, sea Trivelli, Garza, la Kirkpatrick o Burton.
El discurso de la “intervención venezolana” para ocultar la verdadera intervención y atacar, como lo mandan los amos, al gobierno que en América Latina encabeza la resistencia contra la dominación imperial.
¿Y la hegemonía popular? Mundo Jarquín, el hombre del BID y del Banco Mundial, al lado del presidente del Cosep, uno de los beneficiados de la privatización de la energía, celebrando las bondades del TLC y diciendo que “hay que hacer estudios” para decidir sobre la tragedia de los apagones estructurales que sufre nuestro pueblo.
El gran planteamiento concreto que hace el MRS es un banco de fomento controlado por la banca imperial, con las ineludibles tajadas de ganancia para los banqueros nacionales.
Me pregunto, ¿alternativa de qué son estos señores del MRS?
“Alternativa de la decencia”, responderá alguno. ¿Qué tiene que ver la decencia con la obsecuencia con el imperio y con la oligarquía? La visión del desarrollo y de la economía de Mundo Jarquín está condicionada por un límite: el que le imponen los salarios de 27 mil ó 29 mil dólares al mes con que lo ha premiado por años la banca imperial.
“El ser social condiciona la conciencia social”. Esta vieja tesis de Marx se aplica no como principio mecánico, pero sí como tendencia histórica. Los hipersalarios de la banca imperial tienen el propósito de cristalizar intereses y determinar cosmovisiones. En un mundo donde 3 mil millones de seres humanos viven con menos de dos dólares al día, constituyen además una agresión ética a la humanidad (pueblo nicaragüense incluido).
La verdadera función objetiva que están jugando en la coyuntura es la de apuntalar en las elecciones un posible triunfo de las fuerzas interesadas en darle continuidad a la catástrofe neoliberal y al modelo político de protectorado colonial.