Opinión

La política social del FSLN


La inequidad económica es un hecho de la vida real nicaragüense. Nadie busca eliminarla en su totalidad de una sola vez. Es una característica común de cualquier sociedad. Sin embargo, los niveles de inequidad pueden ser muy altos y creo que mucha gente siente que en la sociedad nicaragüense actual los niveles de inequidad son muy altos. Tiene, después de un cierto punto, un efecto muy perjudicial sobre la vida social y política. Permite la concentración del poder en las manos de una pequeña elite oligárquica, impide la amplia participación política de los ciudadanos sobre una base igualitaria y está asociada con altos niveles de pobreza y degradación humana, los cuales son muy difíciles de tratar cuando la sociedad subyacente es extremadamente desigual.
En Nicaragua la política económica social del neoliberalismo ha sido caótica. Es sorprendente encontrar mucha gente muy pobre, pero también gente muy rica, así que no es una cuestión de recursos; Nicaragua es un país que combate mal la pobreza. El tema de la pobreza nunca ha sido encarado por los gobiernos neoliberales de la debida manera. El apoyo a los pobres a través del microcrédito a la pequeña y mediana empresa y el bono campesino serían muy útiles para permitir el ingreso en la economía formal de esa masa de gente pobre, es una forma de conectarla.
El programa del FSLN se propone el objetivo de llegar a 350 mil familias de entre las más pobres del país con el microcrédito para las Pymes y el Bono Campesino (programa de fortalecimiento de agricultura familiar) para 2011, lo que permitirá crear más de medio millón de nuevos empleos entre 2007 y 2011. Parece una utopía y, sin embargo, existen los recursos económicos necesarios para lograrlo. El Programa Social del FSLN se propone cimentar la autoestima de las mujeres abandonadas a su suerte, sin recursos ni servicios sociales de salud, agua potable o saneamiento, y en el mejor de los casos con sólo dos o tres años de escuela.
Las Pymes (micro, pequeñas y medianas empresas) requieren integrar mayores capacidades tecnológicas a sus procesos de producción y de servicios para sobrevivir en el entorno competitivo que rige a nivel mundial, ya que éstas son parte fundamental en la generación de empleos y en la conformación del Producto Interno Bruto.
Una de las mayores preocupaciones del Programa Social del FSLN se concentra en las Pymes, las cuales tienen una mayor limitación al acceso y uso de las tecnologías de la información y herramientas modernas. El FSLN piensa que el desarrollo de las capacidades tecnológicas de la Pymes es uno de los mecanismos que contribuyen de manera importante en la competitividad de las mismas, por lo que lo el gobierno del cambio impulsará programas que desarrollen a los emprendedores.
En Bangladesh el programa de microcréditos es muy intensivo. La mitad de la población está afiliada, un tercio a través de Grameen Bank, dos tercios a través de ONG. Todo el dinero viene de recursos propios y es manejado como una empresa que tiene ganancias. Así se han logrado muchas cosas que nadie se atrevía a soñar antes, pero después de haber probado todo lo que han podido hacer en Bangladesh, por la iniciativa por el recién nombrado Premio Nobel de la Paz 2006, Muhammad Yunus, otros países no han sabido introducir el mismo modelo.
En Nicaragua hay distintas iniciativas, en general de ONG, pero que empiezan pequeñas y permanecen de la misma forma, los microcréditos sólo llegan al 30 por ciento de los necesitados en las zonas urbanas y los créditos oscilan entre 25 y 30 dólares. No tienen la ambición de hacerlo a nivel nacional como se hizo en Bangladesh. Otro problema es que mucha gente tomó la idea de llevar el microcrédito a los pobres sólo como una forma de hacer dinero, en vez de para ayudarlos. En Bangladesh el Grameen Bank se maneja como una empresa y orientada al mercado, pero que nunca se olvida de su razón de ser.
Uno de los mayores problemas del país es que la clase política tradicional tiene dificultad para ver que se puede hacer un negocio y a la vez hacer el bien si se otorgan microcréditos en condiciones favorables. Tienen que creer en un modelo en el que uno recicla el dinero y no lo derrocha.
Los servicios financieros propuestos en el programa del FSLN, microcréditos para las PYMES y el Bono Campesino para los sectores más pobres del campo, pueden servir para que la gente tome el control de su propia vida. Por otra parte, hay que explicar los alcances del programa social de una manera que llegue a los jóvenes. Son ellos los que tienen que entender que si quieren cambiar el mundo tienen que convertirse en emprendedores sociales y crear modelos con objetivos de bien público, pero que se autofinancien.
No me importa si los ricos se hacen más ricos. No me molesta. Deben hacerse más ricos, pero tienen una responsabilidad social como empresarios. Me preocupa que los pobres se hagan más pobres y no más ricos. No me importa si hay varios Carlos Pellas en el país. Lo más importante es lo que pasa en la base de la sociedad.
La filosofía del FSLN es ayudar a los pobres a ayudarse a sí mismos: si a un hombre se le da un pescado, se le está alimentando por un día; pero si se le enseña cómo pescar, se le alimenta de por vida. Si la gente pobre tiene el mismo acceso al crédito que los ricos, prosperará. Por eso hay que financiar a las familias de campesinos más pobres y a las Pymes.
Si ponemos a disposición recursos financieros a los pobres en condiciones razonables, estos 4 millones de personas que existen actualmente en el país, con sus millones de pequeñas compras, pueden sumarse para crear un desarrollo milagroso que la sociedad nicaragüense necesita.
El Bono Campesino es para ayudar a miles de pobladores rurales pobres de Nicaragua, muchos de ellos mujeres, y mejorar su calidad de vida prestándoles pequeñas cantidades de dinero para que iniciaran su propio negocio. La guerra contra la pobreza se intensificará en Nicaragua a través del microcrédito. No debe haber nunca más pobreza. El crecimiento económico y la democracia no pueden alcanzar todo su potencial a menos que la parte femenina de la humanidad participe en condiciones de equidad con los hombres.
El crédito a las Pymes es darles a los más desfavorecidos de Nicaragua la esperanza y los medios para acceder a una vida liberada de la pobreza. El Bono Campesino les dará a las personas rurales pobres la posibilidad de procurarse un sustento diario que permita reducir el hambre y malnutrición en el campo.
Hay una relación directa entre la paz y la disminución de la pobreza, para lo que se requiere capitalizar a los pobres y darles condiciones de inclusión. El sistema de microcréditos para las Pymes y el Bono Campesino son herramientas viables no sólo en lo económico, sino desde el punto de vista humano, porque ayudan a disminuir la desigualdad que el modelo neoliberal ha provocado y los candidatos de la derecha quieren mantener. Ellos representan el continuismo.
Los cambios en el nivel de inequidad son de naturaleza macroeconómica y están influenciados por fuerzas tales como las tasas de interés, ritmos de crecimiento económico, tasas de inflación, niveles de desempleo, política crediticia, política social. En consecuencia, estas cuestiones son inseparables del manejo macroeconómico del gobierno que implemente las políticas públicas. Por eso son importantes las elecciones de noviembre de 2006 para cambiar de rumbo.