Opinión

¿Se puede eliminar el desempleo en Nicaragua?


Todos los candidatos a la Presidencia están prometiendo más empleo, más educación, más salud y más transparencia, además, señalan que no quieren volver al pasado. Unos se refieren al pasado de los últimos 16 años, otros al de los años 80, muy pocos hablan de los últimos 170 años en que liberales y conservadores administraron la cosa pública con resultados poco atractivos para las mayorías.
Ninguno de ellos niega que en los últimos 16 años la población nicaragüense se ha empobrecido, ha aumentado su migración hacia la ciudad y hacia el extranjero, ha visto deteriorado su nivel de vida, incluyendo el empleo y los ingresos, la salud y la educación, la vivienda y la nutrición. Tampoco puede negarse la existencia de la corrupción legal e ilegal en estos 16 años de gobierno, incluyendo los escandalosos fraudes de sobresueldos, Bonos por Exportación, Bonos de Indemnización, Bonos de Certificados de Inversión, planillas fantasmas en diferentes ministerios, tráfico de influencia en el negocio de las liquidaciones bancarias, así como en el negocio de las carreteras, tráfico de pasaportes, contrabandos, etc. Por supuesto que ninguno de ellos quiere hacerse responsable de lo que ha pasado en estos 16 años, a pesar de que la mayoría de ellos desempeñó altos cargos en los sucesivos gobiernos y algunos están involucrados en actos de corrupción.
¿Por qué no lo hicieron antes?
No deberíamos dudar de la buena voluntad que existe en cada uno de ellos para cumplir con sus promesas, sin embargo, habría que preguntarse con qué modelo u orientación económica quieren resolver los problemas que esbozan en su campaña. Todos sabemos que las políticas económicas seguidas para el desarrollo económico en estos 16 años corresponden al modelo neoliberal: equilibrio macroeconómico, facilidades a la inversión extranjera, restricción y privatización de los servicios públicos, libertad absoluta a la competitividad mercantil. Entonces, una de dos, o cambian la orientación económica o los que estuvieron en el gobierno nos explican por qué no hicieron en estos últimos 16 años lo que están ofreciendo ahora.
Tomemos el expediente del empleo.
Según las cifras oficiales del gobierno y de los organismos internacionales, existe al menos un 12% de desempleo abierto en nuestro país, lo que muestra que alrededor de 250,000 personas no han encontrado trabajo, sin tomar en cuenta el número de subempleados que son muchos más. Además, a la economía nicaragüense entran anualmente cerca de 100,000 nuevos jóvenes al mercado laboral en busca de trabajo, lo que suman 500,000 nuevos empleos en cinco años. Esto quiere decir que el próximo gobierno tendrá que programar una oferta de trabajo de 750,000 empleos.
¿Qué hicieron los tres gobiernos anteriores para generar empleo? Sabemos que en estos 16 años alrededor de 800,000 nicaragüenses encontraron empleo, pero en el exterior, nos referimos a los que emigraron a Centroamérica, El Caribe y los Estados Unidos, fundamentalmente. Esta hazaña es difícil de repetirse, debido en gran parte al cierre de las fronteras, tanto en Costa Rica como en Estados Unidos.
Parece evidente que con el enfoque neoliberal, con el cual han trabajado los tres gobiernos anteriores, el reto parece imposible. Sobre todo tomando en cuenta que para el neoliberalismo el desarrollo se resuelve con capital extranjero y competitividad (disminuir ingresos salariales o disminuir empleo). El mejor ejemplo de este tipo de empresas son las industrias maquiladoras de las zonas francas, puesto que ellas constituyen la principal inversión extranjera que existe en Nicaragua, las empresas que más exportan y las que más se han enriquecido. Resulta que en estos 16 años estas empresas no han generado más de 70,000 empleos, es decir, una suma que ni siquiera cubre la demanda de empleo de un año. Lo que significa que las empresas maquiladoras no son suficientes para absorber la demanda creciente de empleo en los próximos cinco años (750,000).
¿Se puede eliminar el desempleo?
Existe un partido, el Frente Sandinista, que está proponiendo eliminar el desempleo, afirmación que ha generado dudas al respecto.
¿Es realista pensar que se pueden generar 750,000 empleos?
No pudiendo negar que para generar o aumentar el empleo es necesario aumentar el crecimiento, y que para aumentar el crecimiento hay que incrementar la inversión, tendríamos que aceptar que la inversión no ha sido suficiente, o que la misma no ha estado bien orientada.
Yo no estoy en contra de la inversión extranjera, pero dado que su expediente lleva ya muchos siglos de existencia, sin resultados favorables para nuestra economía y menos para el bienestar de la población, deberíamos complementarla al menos con otras alternativas. Me refiero a la inversión en la pequeña y mediana empresa nacional, sobre todo sabiendo que hoy por hoy los pequeños y medianos productores del campo y de la ciudad son los que más empleos generan.
Veamos. Si estos sectores son los que más empleo han generado, aun sin contar con políticas económicas favorables, parece evidente que lo mejor sería priorizar los recursos hacia estos sectores, además, son la mayoría de la población nicaragüense.
En el campo existen 100,000 productores empobrecidos. A su vez, existen en la ciudad alrededor de 250,000 pequeñas industrias y establecimientos comerciales. En total estamos hablando de 350,000 pequeños productores. Ambos sectores necesitan una inyección de capital para mejorar su nivel de vida y aumentar la producción, incrementando así el empleo actual. Si destináramos 100 millones de dólares anuales para que estos sectores se reactiven y se comprometan a generar apenas 2 empleos en los cinco años de gobierno, tendríamos 700,000 nuevos empleos generados en la producción material.
En los 16 años anteriores estos sectores fueron rechazados como sujetos de desarrollo, se les negó el crédito y las facilidades económicas y sociales para despegar; el Banco Nacional de Desarrollo fue cerrado por los gobiernos de orientación neoliberal y todo el crédito ha sido canalizado por la vía de los bancos privados, los que terminaron quebrando, junto con los productores nacionales, siendo rescatados por el erario, en medio de una escandalosa danza de corrupción. Sinceramente pienso que si esto no se hizo antes es porque ni los gobiernos de los últimos 16 años ni los organismos financieros internacionales estuvieron interesados en abandonar el modelo neoliberal.