Opinión

La cultura, ausente en el debate electoral


En el debate electoral del proceso cívico que vivimos los nicaragüenses el tema de la cultura está ausente, igual que lo ha estado de manera significativa en los presupuestos del Estado para su rescate, desarrollo y puesta en valor. De tal manera que si por las vísperas se saca el día, la cultura parece condenada a continuar siendo la olvidada de los políticos en el futuro gobierno, gane quien gane.
He tenido a la vista dos programas de gobierno, el del FSLN y el del PLC. Los demás no los conozco, porque su divulgación ha sido escasa o al menos yo no los he podido obtener. Extrañamente en el programa del FSLN no hay un ítem especial dedicado a la cultura, con todo y que es de sobra conocido que los sectores culturales de Nicaragua son mayoritariamente sandinistas (claro está, sin olvidar que muchos de ellos militan ahora en el MRS, y no en el FSLN). ¿Por qué omitieron el tema cultural en dicho programa? ¿Omisión voluntaria u olvido imperdonable de Rosario Murillo y de Luis Morales?
En el programa del PLC hay un extenso capítulo dedicado a la cultura (aclaro que no tuve que ver con su redacción) que está lleno de buenas intenciones hacia el sector, aunque un tanto desordenadas, demostrando un desconocimiento de la realidad del sector cultural gubernamental. Se dice que entre sus redactores están el propio José Rizo y José Antonio Alvarado, ambos muy cultos, pero también metió mano Francisco de Asís Fernández (candidato en la sombra al cargo de Director General del INC por el PLC, según escribió Róger Fischer en un artículo reciente) y otras personas con buen intelecto en el PLC. Si bien dije lo leo desordenado, al menos existe y esto ya es bastante bueno.
El plan del MRS no lo conozco, pero la presencia de Carlos Mejía Godoy en la candidatura a vicepresidente de la República al menos crea expectativas a los sectores culturales, en el sentido de que una eventual Vicepresidencia de la República en manos de Carlos permitiría una voz que clame y reclame por la cultura en el probable gobierno de la República de un economista como es Edmundo Jarquín. Amén que Róger asegura que Gioconda Belli sería la directora de Cultura, lo que también es una buena señal.
ALN tampoco ha mostrado ninguna propuesta al sector cultural. La presencia de Ariel Montoya no ha significado la introducción de una plataforma cultural que impacte en la opinión de los electores interesados en este ámbito. Tampoco de parte de Julio Valle Castillo, actual Director de Cultura de Bolaños y candidato del continuismo según Róger Fischer, se ha visto una acción evidente de introducir en la oferta política de ALN estos elementos culturales tan deseados por el sector.
Entonces, ¿qué esperanza tiene la cultura? De parte de los políticos, creo que muy poca. Por eso, lo más importante para los que propugnamos por un lugar para la cultura en la agenda política de Nicaragua es seguir haciendo nuestras acciones y obras culturales desde nuestras respectivas asociaciones, instituciones, centros, fundaciones, etc, pues somos quienes le damos realmente a la cultura su lugar y su importancia, y quienes obligamos a los gobiernos a tomarnos en cuenta en situaciones que ya no pueden evitarnos.
Sigamos adelante con nuestra propia agenda, hagamos cultura desde nuestras respectivas trincheras cívicas y de esa manera estaremos dando a la cultura nicaragüense la oportunidad que merece de ser reconocida por sus valores culturales y en un mundo globalizante, la oportunidad de conservar nuestra identidad cultural.
Gane quien gane, exijamos que cumplan con las leyes en materia cultural, así mismo propugnemos por nuevas leyes que favorezcan el desarrollo cultural de nuestro pueblo. Las elecciones son una coyuntura que pasa rápido, los gobiernos electos duran cinco años, así que mejor veamos cómo influimos en los gobernantes para que la cultura sea un necesario punto de agenda en sus labores cotidianas, y que al final del camino tengamos en Nicaragua una política estatal en pro de la cultura, que supere los limitados y estrechos márgenes que hoy en día se le ha dado a la cultura de la nación nicaragüense.