Opinión

Entre la imitación y el plagio


Aun cuando los medios de comunicación juegan un papel determinante en la actual contienda electoral y los asesores y estrategas de las campañas electorales son también actores decisivos, con el agregado de que su influencia es determinante para el éxito o fracaso de los candidatos, su desempeño ha sido pobre, carente de creatividad y, peor todavía, algunos de ellos han reincidido en sus prácticas de copiar o plagiar estrategias implementadas en otros países de América Latina. El caso más visible es el de Mario Elgarresta, asesor de Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), que en esta ocasión se fusiló una de las propuestas de campaña del recién presidente electo del Perú Alan García. Se trata del programa Sembrando, que constituye la parte medular de la estrategia de campaña del licenciado Eduardo Montealegre.
Ésta no es la primera ocasión en que Elgarresta recurre al plagio. Lo hizo también cuando tuvo bajo su dirección la campaña del presidente Enrique Bolaños, cuando decidió hacer suyo el slogan de la hinchada mexicana durante el Mundial de Fútbol, con el que los fanáticos mexicanos hacían barra a su selección nacional, coreando a grandes voces: ¡Sí, se puede! Sobre este grito de batalla la renombrada escritora mexicana Guadalupe Loeza escribió una memorable crónica en su libro Las obsesiones de Sofía (Editorial Nueva Imagen, segunda reimpresión, 2000). Se trata del juego que México ganó a Corea dos goles por uno. ¡Mayor descaro no puede haber! En el caso de la oferta de campaña de Alan García, Sembrando constituye una de las tres propuestas que el peruano formuló a sus electores. Las otras dos fueron: A trabajar, un programa dirigido al sector urbano y rural, y Sierra Exportadora, con el que pretende aprovechar las exportaciones del Perú mediante la manufactura de productos derivados de la región andina (medicina natural y comida indígena).
La propuesta Sembrando ya se inició bajo la responsabilidad de la primera dama del Perú, Pilar Nores de García, quien tiene a su cargo el Instituto Familia y Trabajo:
(http://www.elcomercioperu.com.pe/EdicionImpresa/Html/2006-09-10/ImEcSemanaPeru0575038.html), un programa para beneficiar a las comunidades campesinas alto andinas. Su puesta en marcha durante septiembre fue en el departamento de Cajamarca y busca favorecer a cinco millones de peruanos que viven en la extrema pobreza. Existe una vía expedita para corroborar mi acierto: visitar los sitios del diario líder del Perú, El Comercio de Lima o bien el sitio La República On Line (http://www.larepublica.com.pe/component/option,com_contentant/task,view/id,124229/Itemid,0/).
Si insisto sobre el particular es porque quienes contratan los servicios carísimos de determinados asesores esperan por lo menos algo original y atractivo que lleve votos hacia la casilla del candidato que les confió esta tarea. La cosa no para ahí. Como informó el diario La Prensa el 13 de agosto a través de sus periodistas Eduardo Marenco, Ludwin Loáisiga y Yáder Luna, en un artículo con un nombre premonitorio A imagen y semejanza, la bandera utilizada por Alianza Liberal Nicaragüense resulta ser también una versión similar a la bandera del Movimiento Libertario de Costa Rica. Como lo exponen en su artículo los periodistas de La Prensa: “Dany Quiroz, director de comunicación del Movimiento Libertario, tuvo una agradable sorpresa al chequear por Internet la similitud de emblemas entre ambos partidos”. Con una diferencia radical: Quiroz manifestó que sus emblemas tienen 12 años de vida.
Las imitaciones y plagios no corresponden únicamente a ALN. Los primeros en recurrir al plagio fueron los miembros del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) con la consigna ¡Urge Rizo!, idéntica a la que apeló durante su campaña electoral el presidente de Honduras, Manuel Zelaya. Con justa razón Marenco, Loáisiga y Luna expresan desconcertados “¿Urge Rizo! ¿Urge Mel!... Pero en realidad, ¿urge Rizo?”. También produjo cierto escozor la traslación mecánica de un fragmento del plan de gobierno de la candidata a presidente del Perú, Lourdes Flores. Estamos frente a un universo de reiteraciones, redundancias, similitudes y plagios. Durante la campaña no hemos avizorado nada nuevo, impactante, que muestre en verdad que los asesores y estrategas internacionales vienen a aportar nuevas luces a un proceso electoral en el que los equipos de campaña revelen mayor imaginación y se muestren más creativos y perspicaces.
Como lo expone Yáder Luna en su artículo La campaña se calentó rápido (La Prensa, 10 de septiembre), estamos asistiendo a unas elecciones en las que “el electorado hasta el momento tendrá que decidir entre las mismas propuestas aderezadas con campañas de desprestigio”. Los especialistas ni siquiera han logrado convertir a sus candidatos en aventajados discípulos en el manejo de los recursos actorales, en revelarse audaces en el manejo del lenguaje televisivo, en mostrarse convincentes en la persuasión y seducción de los votantes. No han podido hacer escuela, sobre todo ahora que la televisión impone como una de sus mayores exigencias adaptarse al juego mediático para “dar bien en cámara”. A escasos días de cerrarse la campaña electoral, no hemos visto surgir a un líder mediático que seduzca y embruje a los votantes. Al que le ha ido menos mal es al doctor Edmundo Jarquín. El FSLN ha hecho uso de spot tradicionales. En la mayoría de los casos lo que ha prevalecido es la copia, la burda imitación. ¡Demasiado dinero invertido para tan pobres resultados!