Opinión

Candidatos deben ser idóneos


Idóneo: con aptitud y suficiencia para alguna cosa. Del latín idoneum, adecuado. Larousse. Jurídicamente expresa más allá de lo dicho antes, al definirse como: aptitud legal para ciertos actos. No estar incurso en ninguna de las incapacidades previstas por la ley, según Guillermo Cabanellas de Torres.
Qué raro es el Señor Embajador Paul Trivelli, al olvidar algo tan importante, especialmente en los Estados Unidos: que los candidatos para optar a la Presidencia del país deben ser personas casi perfectas; diría el suscrito. Recuerdo el caso de Richard Gepart, candidato demócrata, quien precisamente durante el proceso electoral fue obligado, de forma moral, a deponer su candidatura política para correr a candidato oficial a la Presidencia por el Partido Demócrata. Me parece que ese año ganó la nominación el Greco Americano Mike Dukakis (quien se enfrentó al padre de Bush). Antes, otro candidato a Vicepresidente fue también obligado (moralmente) a declinar su candidatura por tener historial de ex alcohólico (hay un hospital con su nombre), y existen casos de rechazo a candidaturas a ocupar cargos públicos (siempre en USA) por simples sospechas de haber estado mencionados (los candidatos) en escándalos de corrupción; me refiero a Richard Tower, rechazado por el Congreso norteamericano al cargo de Secretario de Defensa. Igualmente a una señora candidata a Tesorera del Estado, quien no pagaba Seguro Social a su empleada doméstica (la rechazó el Congreso). Y podría enumerar al Señor Embajador una lista de muchos candidatos a diferentes puestos públicos por elección o nominación en el Gobierno norteamericano, que no habiendo una trayectoria limpia (por lo que sea), han sido cuestionados y casi obligados a declinar sus respectivas candidaturas. ¡Simple, Mr. Trivelli!
El primero que mencioné fue por haberse tomado una foto (o se la tomaron) en un yate acompañado de una modelo (que no era su esposa), y se armó tal revuelo que el candidato renunció en cosa de una semana. De igual manera los otros casos mencionados fueron objeto de declinación de sus candidaturas. Otro caso famoso fue el de Edgar J. Hoover y el Clan Kennedy.
¿Cómo puede decir este embajador de ese país tan altamente preocupado por la lucha contra la corrupción, de que investigar a un candidato (su candidato) es un asunto que se trata de politizar? Es absurda, ridícula y fuera de contexto dicha argumentación.
Señor Trivelli: si no lo investigan ahora, que sólo es candidato a Presidente, imagínese qué va a pasar si llegara a la Presidencia; estaríamos en otro caso de corrupción de un Presidente. Grave como el de un ex Presidente, desaforado, juzgado (impeachment) hace tres años y medio. Y no podría gobernar con esa espada de Damocles, en manos de su contrincante, el señor Daniel Ortega. ¿Me equivoco?
Ahora bien, veámoslo desde el otro punto de vista:
El candidato está limpio. Demuestra que vendió sus acciones. Enseña el Libro de Registro de Acciones (si todo es limpio no hay nada que ocultar), certifica el Secretario de la Junta Directiva, posteriormente, que en página tal del Libro de Registro de Acciones se encuentra registrado el accionista tal (aquí el nombre del candidato), con la dirección tal y tal, y con fecha tal, se emitió el certificado tal que lo acredita como dueño de tantas acciones. Que en la columna de transmisiones, bajo el nombre de endosante o endosatario, dicho certificado aparece que fue transferido en la fecha tal a fulano de tal.
En mi calidad de Notario Público me ofrezco como voluntario para dar fe de dicha verificación.
Por todo lo anteriormente expresado, creo que el Señor Embajador, con la autoridad que nuestro Gobierno le ha conferido, debería de ordenar al candidato (su candidato) someterse a esa simple actividad que no conlleva ningún riesgo de demanda, ni mucho menos. Y de esta manera callaría, por supuesto, a sus críticos. Es más, sería sana esta decisión, tomando en cuenta el comportamiento del Señor Embajador, que en materia política está inmerso en nuestro proceso electoral de forma integral (pareciera el jefe de campaña de ALN). Así, ningún nicaragüense se atreverá a criticarlo después de tal acto de aclaración pública, por medio del cual explica (el candidato) su intervención en el delicado asunto de los Certificados Negociables de Inversión (Ceni). ¡Simple!

Managua, septiembre 29 de 2006
acastell46@yahoo.com