Opinión

Bitácora


Victoria anunciada

Ensayemos el siguiente ejercicio como un juego mental de análisis político en medio del maremagnun de la lucha electoral. Por supuesto que no sólo a mí se me ha ocurrido, me imagino que a muchos nicaragüenses.
En la atmósfera política que nos envuelve, en su espesura se puede tocar el triunfo de la alianza Unida, Nicaragua Triunfa.
Para la gente de izquierda el triunfalismo es negativo, y también debe de rechazarse como táctica de lucha, el triunfalismo hace bajar la guardia… es por eso que la sabiduría popular acuñó en la historia: “En la boca del horno se puede quemar el pan”.
Pero el llamado al ensayo no es observar el ambiente macrosocial, sino específicamente a la derecha colonial y a las alianzas que están frontalmente contra el Frente Sandinista y su alianza.
Basta observar a los contendores de la alianza Unida, Nicaragua Triunfa. Ellos y sus allegados han comenzado a presentarse derrotados, se les mira en la cara, en el tono de la voz, en el caminado de campaña, en los saludos a la población, en los discursos repetitivos, sin brillo, sin novedad, publicidad arcaica que ya no levanta corroncha.
Lo anterior se ha notado más en el candidato de la oligarquía nicaragüense, que es lo mismo decir de los banqueros, el candidato de la embajada gringa, el de la derecha colonial; el candidato de las encuestas inducidas. El que por todas estas razones se ha hecho más visible, en el blanco de la observación porque como si lo anterior fuera poco es visto como el candidato que va a la cabeza de las posiciones neoliberales. El que tiene como un miembro más en su grupo de campaña al embajador Trivelli. Es el mismo que constantemente viene a ser ayudado por funcionarios del Gobierno de Bush y por congresistas estadounidenses como Dan Burton, quien vino a Nicaragua en estos días como quien va a un mitin de su partido.
No es mi parecer profesional de emprenderla contra candidato alguno en una campaña electoral, mucho menos ahora que la mayoría de los nicaragüenses estamos empeñados en la reconciliación, porque todos sabemos que un solo partido no es capaz de resolver los problemas de Nicaragua, sino la unión de todos en un gobierno nacional, sin embargo, como el candidato aludido es además el candidato de la discordia, el de la polarización, no me quedó otro camino de enfocarlo en este ejercicio.
Mientras tanto Unida, Nicaragua Triunfa va a la cabeza con un porcentaje superior al que marcan las encuestas públicas, pichando su juego sin hacer caso a las provocaciones y bateando jonrones de vez en cuando.
El último con las bases llenas fue la firma de paz con el partido de la Resistencia, que es aliado de uno de los contendores. Ese jonrón es como que hubiese sido en el octavo inning, quedándole sólo la última bateada al adversario. Ha sido como echarle un barril de agua fría. Están descontrolados.
Esto ha sido un enorme fracaso para el embajador Trivelli. A estas alturas del partido no lograron hacer una campaña de asuntos nuevos, se fueron con los ataques viejos que están fuera de contexto. Tampoco lograron unir a los liberales, ni a la derecha colonial.
Están fuera de tiempo, con nerviosismo, locuritas, la Cámara de Comercio Americana sin rubor y antidemocráticamente invita abiertamente a unirse para que no gane el Frente Sandinista y su alianza. Todo esto está fuera del aspecto jurídico y político. Después salen unas cuantas personas ridículamente haciendo el mismo llamado. Y estarán viniendo más gringos para dar su mensaje antidemocrático diciéndole a la población nicaragüense por quién no debe votar.
Ya no hay posibilidad de echarle la vaca al proyecto de reconciliación. Si tomaran una estrategia de hecho aumentaría la confusión entre sus votantes.
Ignaros de los movimientos políticos internacional, de la verdadera realidad social de Nicaragua, pensaron unir antisandinismo y sandinismo; derecha contra izquierda, esta táctica está fuera de lugar y de tiempo.
La lucha ahora es entre el neoliberalismo y contra de él. Más de un millón de nicaragüenses viven en la miseria a causa del neoliberalismo de los últimos 15 años. Hasta el nicaragüense más común sabe identificar el neoliberalismo.
Sabe que el neoliberalismo es el culpable de la luz cara, de los apagones últimos y de los alimentos caros. Saben en carne propia que el neoliberalismo es responsable del desempleo. Y los empresarios pensantes comprenden que con esta situación no puede haber negocios. Y los patriotas saben perfectamente que con el neoliberalismo puro Nicaragua se seguirá hundiendo.
Por el comportamiento de los adversarios de Unida, Nicaragua Triunfa se puede ver con más claridad su victoria. Se espera que los retardatarios y los que viven en el pasado no vayan a cometer locuras, Dios quiera que no.
Hay que orar para que los desesperados se calmen y piensen en la integración de un gobierno nacional después de las elecciones para que todos ganemos.
Decano de la Facultad de Periodismo de la Uhispam
trejosmaldonado@yahoo.es