Opinión

De los semáforos a la organización regional


¿Quién va a pensar que los vendedores callejeros que se ven en los semáforos de Managua están organizados desde hace cuatro años y que hoy forman parte de una Confederación de Trabajadores por Cuenta Propia (CTCP)? Esta confederación se ha ido ampliando con la integración de otros vendedores ambulantes como son los de las paradas de buses, los vende lotería, los vende celulares, los cambistas, los tricicleros, los zapateros, los carpinteros, los pulperos, los artesanos, los dueños de comiderías, de talleres de confección de vestuarios y calzados, de la industria de la construcción, etc. Éste es uno de los movimientos sociales más significativos de los últimos años; ha crecido como otro “gigante que despierta” después de años de marginalización gubernamental.
De mayor sorpresa es saber que estos trabajadores de la economía informal ya están organizados a nivel regional e internacional. Con 25,000 miembros afiliados en 77 sindicatos y siete federaciones presentes en 18 sitios departamentales del país, la CTCP se ha afiliado este año a la Organización Internacional de los Vendedores de la Calle “StreetNet Internacional”, con sede en Sudáfrica. En la región, la CTCP ha patrocinado dos encuentros sindicales de trabajadores de la economía informal de Centroamérica y Panamá.
Al segundo encuentro, que se realizó el 1 y 2 de septiembre, en el Hotel Maracas INN, de Managua, asistieron organizaciones de trabajadores informales de Guatemala, Honduras, Panamá y Nicaragua. Como resultado se creó la Red Seicap (Sindicatos de la Economía Informal de Centroamérica y Panamá) para coordinar acciones conjuntas. Se concluyó que ya no se puede hablar de un sector informal, sino de una “economía informal”, la cual supera el 60% de la fuerza laboral en la mayoría de los países de la región. También se dijo que el término de “trabajador informal” conlleva connotaciones negativas, como que no paga impuestos y es vago. Por eso las organizaciones han ido adoptando nuevos conceptos como el de trabajadores por cuenta propia, independientes, autoempleados.
Durante las discusiones sobre sus problemas y desafíos los y las representantes del encuentro se plantearon las siguientes interrogantes: ¿Cómo disminuir la precariedad e indigencia en el sector? ¿Cómo asegurarles derechos laborales, puesto que estos trabajadores que se definen como informales no tienen ningún tipo de beneficios sociales, ni legislación que los proteja, ni política económica que los promueva? ¿Cómo conseguir acceso a financiamiento o crédito para mejorar la productividad de sus actividades, la salud, la educación y la seguridad ocupacional de sus miembros? Mientras han surgido algunas políticas de apoyo a las llamadas microempresas (Mipymes) éstas no aplican a la economía informal de los cuentapropistas, a pesar de ser el sector más numeroso.
Uno de los dilemas más sentidos de este sector ha sido el constante desalojo de sus puestos de trabajo por parte de autoridades policiales y municipales. Esto ha sido debido a que no se valoriza este tipo de trabajo y, muchas veces, se confunde a los informales con los delincuentes. Precisamente, la Asociación de Trabajadores de los Semáforos de Managua nació un 2 de mayo de 2002, a raíz del asesinato del comisionado Munguía. Surgió en parte como protesta al arresto ilegal que hizo la policía de los vendedores del semáforo donde se produjo el incidente. No debemos sorprendernos de la baja autoestima que estos trabajadores manifiestan, a pesar de que trabajan “garrobeando” bajo el sol durante ocho y hasta diez horas al día. Las mujeres constituyen el sector más extenso dentro de los trabajadores de la economía informal, y son las que menos participan en las actividades de la organización, ya que están recargadas de trabajo doméstico y una gran parte de ellas son madres solteras. Aunque las organizaciones de los cuentas propias han venido trabajando junto con la OIT para erradicar las peores formas del trabajo infantil en las calles, éste sigue siendo uno de los principales problemas que afectan al sector, sobre todo cuando se considera la creciente prostitución infantil.
A partir de los 90 las políticas de la globalización neoliberal no permitieron generar patrones de crecimiento para crear empleos que permitieran superar la pobreza; más bien sirvieron para flexibilizar el mercado laboral y achicar el Estado, lo que llevó a un recorte de programas sociales y a la privatización de muchos de los servicios básicos. Las empresas han preferido la subcontratación para minimizar sus costos y gastos sociales. El abandono del agro y la falta de apoyo a la producción campesina han acelerado la migración de esta población a la ciudad, agravando así la precaria situación del sector informal. Mientras la economía informal urbana sirva de amortiguador al desempleo abierto que han creado estas políticas el destino de miles de familias urbanas que sobreviven de los escasos ingresos de sus familiares informales es incierto.
La Confederación de los Trabajadores por Cuenta Propia es la organización sindical más grande y fuerte del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT) y tiene relaciones con una serie de instituciones tanto estatales como privadas. En medio de un entorno adverso la CTCP ha mantenido su trabajo duro de organización para mejorar el bienestar de sus afiliados, creando proyectos que provean de una infraestructura segura y digna a sus miembros. Cuentan con una cooperativa de créditos revolventes, una mutua de salud primaria y programas de capacitación técnica. Por su parte, la Fossieh (Federación de Organizaciones del Sector Social e Informal de la Economía de Honduras) es la principal gestora del sector informal y fue fundada en 2001 en San Pedro Sula con 32 organizaciones sectoriales. Sus 55,000 personas afiliadas se están proponiendo promover leyes que aseguren los derechos del sector. Además, buscan plantear estrategias amplias que incluyan un vasto fondo para apoyar diferentes iniciativas del sector y aprovechar al máximo la situación de apertura que se ha creado con el nuevo gobierno.
Dentro de la Red de Sindicatos de la Economía Informal Regional las organizaciones tienen una buena plataforma para seguir luchando por el reconocimiento y valoración de sus trabajadores, y para crear una estructura de coordinación formal con los gobiernos que les permita promover y formalizar sus actividades como pequeños empresarios. También estas organizaciones se han planteado la ampliación de alianzas dentro y fuera del sector con el fin de fortalecer la organización y la solidaridad entre ellas.
Managua, 18 de septiembre de 2006.