Opinión

Ante el caos... ¿dónde está el Gobierno?


La anarquía que vive nuestro país en temas como la energía y el agua deja en evidencia la absoluta falta de liderazgo que el Gobierno y las cámaras empresariales /gremiales han demostrado para dar la cara, analizar y resolver a fondo problemas que merecen más que un lamento u ocurrencias esporádicas.
El Gobierno, los políticos y los grupos de presión siguen “boleándose” los problemas fundamentales de Nicaragua, culpándose de todo, “viendo fantasmas” en cualquier iniciativa, descalificando al que propone algo o simplemente poniendo parches a temas que requieren de una visión de país, una unidad nacional sólida. Las escenas protagonizadas por el Gobierno con el alcalde de Managua por el tema del petróleo venezolano son otro triste ejemplo de la falta de soluciones y claridad política de cómo asumir la responsabilidad en una situación con muy pocas opciones como la que vivimos actualmente.
Nicaragua requiere con URGENCIA empezar ya a definir estrategias de nación y acciones sostenibles para que cese la dependencia casi total del petróleo, cosa que algunos países como Costa Rica empezaron a hacer hace unos 30 años. Desde que inició la última crisis (al menos cuando empezó la debacle de los precios del petróleo en el año 2005) el Gobierno debió tomar iniciativa activa con algún grupo de “notables”, especialistas en la materia, que presenten al país una propuesta integral como nación para poder remontar esta situación lamentable. Las instituciones del Estado relacionadas con estos temas han sido incapaces hasta el momento de tomar el liderazgo, y por momentos pareciera que las únicas ideas que se nos “ocurren” como país son cosas como traer bujías económicas, o que los empleados públicos laboren menos tiempo o adelantar la hora... Al final no hay nada nuevo y de impacto.
Constantemente se comenta que nuestro país es rico en recursos naturales, pero que por la “vorágine” política de nuestra historia, hemos estado más preocupados en “pelearnos” entre nosotros que en sentar las bases del futuro de Nicaragua. En otros países la gente no entiende por qué seguimos en estos niveles de pobreza extrema, con toda la “riqueza potencial” que poseemos. Pienso que hay que aprovechar esta situación crítica actual para que se discutan estos temas en un foro nacional del que se generen iniciativas como la energía hidroeléctrica y la geotérmica, aprovechando las bendiciones que Dios nos ha proporcionado con los volcanes y lagos. Se propongan iniciativas particulares que se han desarrollado para sustituir combustible, aprovechar la energía que genera el viento o el Sol, pero hay que hacer algo integrado, coherente.
Igualmente es necesario definir de una vez por todas el rol y responsabilidades del Estado en la administración y regulación de recursos estratégicos, cuando éstos son dados en “outsourcing”; es frustrante para el ciudadano “pegar al grito al cielo” por los cortes de energía, y ante tantos protagonistas lo único que sale a relucir es el “boleo” de responsabilidades entre el que genera la electricidad, el que la distribuye y el que la regula. Decía el maestro Peter Drucker que “en las organizaciones cuando hay varios responsables de algo... al final no hay nadie responsable”, de ahí la importancia de que los ciudadanos estemos claros, y el Estado más, del rol de cada actor en este proceso y que se penalice el no cumplimiento de compromisos, así como también proveerles de los recursos necesarios.
El Gobierno de Nicaragua ha estado invirtiendo mucho en la promoción del turismo y las bondades del TLC como opciones importantes para el crecimiento económico; creo que ha habido un buen esfuerzo en ese sentido, pero no hay que ser adivino para afirmar que si los nicaragüenses no resolvemos lo básico (energía, agua, infraestructura), NADIE tendrá confianza como para venir a invertir su dinero a nuestro país. Por eso es triste escuchar a los hoteleros de Granada quejándose de que llevan días con cortes de luz por las noches, ¿y qué opinarían aquellos que tienen plantas industriales y que dependen en mayor grado de la electricidad?
Finalmente, los nicaragüenses esperamos de los futuros gobernantes visión, claridad política y compromiso para definir las prioridades del país, pensando siempre en los más necesitados como norte, y sin caer en demagogias o populismos ahora de colores “light” que ya han ocasionado retroceso a Nicaragua. El tema de la energía y el agua (recursos naturales estratégicos) es vital para nuestro desarrollo, y al igual que la infraestructura, salud y educación debería ser pilar de cualquier plan de gobierno realista.
MBA/politólogo
pabloayon@gmail.com