Opinión

Cretinos hacen de la inversión algo mágico, un paraíso terrenal


Del Presidente de la República, pasando por ministros, diputados, altos funcionarios, políticos de toda naturaleza, a limpiabotas, la palabra inversión cura todo, igual que los milagros que predican los evangelistas y que presentan unos cuantos testimonios en la TV.
Hay que pasar tal o cual ley para que vengan inversiones a Nicaragua, hay que hacer tal o cual reforma para que vengan las inversiones, hay que reformar impuestos y regulaciones tributarias para que vengan las inversiones, hay que pagar las amortizaciones del robo de los Cenis para que vengan miles de inversiones, que el limpiabotas mantenga limpios los zapatos para que vengan las inversiones, hay…hay…, en fin, tanta estupidez cansa.
No se oye decir hay que hacer esto y lo otro para que Nicaragua progrese; toda esa ceremonia y pompa con que se atiende a inversionistas que nos visitan es una muestra de ignorancia; bien atenderlos, pero no verlos como dioses.
Si se observa a las personas que se la pasan repitiendo tal palabra, que ya golpea los oídos de la mayoría, lo único que demuestran es ignorancia supina, incluyendo economistas con maestrías o doctorados en Economía o administración de empresas. Quienes mantienen a flor de labios la palabra inversión en el fondo son gente corrupta, porque es oportunidad de mordidas y tráfico de influencias, lo cual está probado en 16 años pasados.
En Economía la representación más concisa, apretada, indica que el ingreso o renta nacional que se genera día a día anualmente, del último país del mundo, es igual al Consumo más Ahorro ( Y = C + A), algo así como lo ocurrido con el sueldo o salario de toda persona natural. Cuando no hay ahorro propio, Nicaragua se endeuda y termina como pedigüeño o vendiendo al país.
El ahorro es lo que permitiría a Nicaragua actuar con sus propias prioridades, lo cual es usual complementar con ahorro externo, según su capacidad de reembolso anual y programación de pagos. El equilibrio entre la inversión con ahorro interno, complementado con ahorro externo, es lo más sano, para evitar inflación oculta y corrupción.
Se desconoce una lista de inversionistas extranjeros que estén haciendo cola para invertir en Nicaragua. Un auténtico inversionistas, una vez que en su mente tiene bien concebido un proyecto de inversión, lo lleva a las cifras para definir capacidad y requerimientos de inversión, y, principalmente, riesgos de cualquier naturaleza y rentabilidad viable.
El inversionista no está considerando beneficios para Nicaragua, concentra todo en su rentabilidad o ganancias y oportunidades alternativas en otros países. El inversionista, donde se hace plata, no le hace ningún favor a ningún país. Lo anterior enseña que la inversión no es una variable autónoma, que no es asunto que vengan inversiones para que todos los problemas de Nicaragua se resuelvan y vivamos en el paraíso terrenal. En economía no existen variables independientes, un auténtico rompecabezas, el sistema está interrelacionado e interdependiente, se ha escrito aquí cientos de veces.
Pasársela metiendo el mono de la inversión como loro da la impresión de loquito; se puede entender para distraer problemas o crisis, para tomar actitudes dictatoriales, incluso para que un Presidente meta su nariz en un proceso electoral y le preocupe más Unión Fenosa que el hambriento y desnutrido pueblo. No gobierna para todos y cada uno de los nicaragüenses, ha probado su parcialidad electoral, caso único de deshonestidad política conocida en el mundo.
Un grupo de capitalistas del mundo anualmente se reúnen en Davos, Suiza, para conversar sobre la problemática de la economía capitalista mundial y perspectivas de inversiones, y no hemos conocido de menciones a Nicaragua, de que haya sido invitada siquiera, y que algún funcionario del país haya ocupado el estrado.
Para conocer con precisión el estado de la economía de Nicaragua es indispensable contar con la integración de las cuentas nacionales básicas; el FMI y el BM con criterios simplistas, mañosos, manejan la economía con dos o tres variables descoordinadas de lo que en verdad es la realidad. Esa actitud explica la razón del crecimiento de la desigualdad en las condiciones de vida de los nicaragüenses en los últimos 16 años.
La presentación de variables globales, en forma desarticulada, sin los correspondientes análisis sectoriales, ramas de actividad y regionales, no permite un diagnóstico confiable de la economía nacional, tanto desde el punto de vista estructural como del grado de desarrollo o retardo de las diversas ramas de actividad o regiones del país y sus características diferenciales con otros países de una misma área. En el Pacífico se vive mejor que en el Norte.
Sin interrelación con los insumos de la producción, de lo que hala cada sector de los otros, de lo que hala cada actividad de las otras, etc. no permite una visión clara de la interdependencia de los diversos sectores, ramas de actividad de la economía nacional.
El conocimiento de las cuentas nacionales básicas registra la producción final y elimina la demanda intermedia para no duplicar, triplicar, o más las cuentas, no da la misma interrelación que se obtiene integrando las cuentas nacionales con las del insumo producto. Existen incidencias en precios y costos que podrían afectar el nivel de precios finales.
La teoría económica da mucha importancia a la inversión, a los fines del desarrollo económico y social, pero no actúa o funciona sola, no toda inversión apoya ni toda inversión es perjudicial, es la prioridad la mejor calificación. Primero se aclaró que la inversión no es una variable independiente, que por sí misma pueda curar todos los problemas económicos.
Segundo, la inversión para que cumpla a plenitud los conceptos generales de la teoría que aprenden los estudiantes en los libros de textos debe insertarse en la planificación nacional, es parte de ésta, a efecto que cumpla prioridades básicas que Nicaragua está urgiendo.
Sin planificación nacional, la inversión, por lo general perjudica, desorienta. Para que la inversión sea sana debe ubicarse en el plan nacional de desarrollo, para su cualificación. Sería interesante que la autoridad correspondiente publicara las inversiones registradas a partir de 1990, más la lista de ese cúmulo de inversiones ansiosas por venir a Nicaragua, que está esperando.
Se facilitaría un análisis de lo que Nicaragua ha estado recibiendo como inversión para salir de su atraso y pobreza: basura o algo que valga la pena a los fines del progreso nacional.
Estamos en los últimos días del “excelente” gobierno que calificó el Cosep, y valdría la pena montar un foro de debate de lo que recibirá el próximo gobierno, qué se estrenará. Por lo poco o casi nada serio que han dicho los candidatos, éstos viven en otro país muy lejano de Nicaragua. Se escuchan insultos, sandeces y prédicas tipo evangelistas, de ésos que abundan.
El Presidente en su despedida dirá maravillas, mencionará los miles de millones de dólares que se lleva en su imaginación y no sería remoto que insistiera en la frase de la toma de posesión, que cumplió con haber sido el mejor Presidente en la historia de Nicaragua.
Ese foro se organizaría no más tarde de octubre próximo, y se integraría solo y sin moderador, con un genio designado por el FMI, de su staff; otro genio designado por el BM, de su staff; otro genio designado por el BID, de su staff, y uno último del BCIE, de su staff, completando el grupo con el suscrito nicaragüense.
Sería eminentemente técnico, y no como la cochinada política que organizó CNN en español. ¡Una vergüenza más para Nicaragua!