Opinión

Elefantes blancos y elecciones


El concepto de “elefante blanco” es el de un proyecto de grandes dimensiones, sumamente caro y que no genera ni generará las fabulosas ganancias o beneficios que supuestamente lo justifican; al contrario, sólo produce pérdidas y es una carga para los contribuyentes o un desperdicio de la cooperación externa.
Durante la revolución nicaragüense (19-7-79/25-4-90) las transformaciones económicas incluyeron el impulso de grandes proyectos económicos para desarrollar el país, a mediano y largo plazo. Entre los más destacados planes se pueden señalar los siguientes: Planta Geotérmica Momotombo “Patricio Argüello Ryan”, proyecto de mejoramiento genético ganadero en la Península de Chiltepe, puerto de aguas profundas de El Bluff, Ingenio Azucarero Victoria de Julio, proyecto turístico Montelimar, proyecto geotérmico San Jacinto-Tizate, producción de palma africana, agroindustrialización del Valle de Sébaco, y aerolínea y flota pesquera nacionales.
Los adversarios a los gobiernos sandinistas de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional (19-7-1979/10-1-1985) y del presidente Daniel Ortega (10-1-1985/25-4-1990) no tuvieron reparos en calificar de “elefantes blancos” a los grandes proyectos impulsados por ambos gobiernos nacionalistas, y ese adjetivo lo dijeron una y mil veces públicamente y a través de sus medios de comunicación, dentro y fuera del país, durante una década. En otras palabras, en aquel entonces los políticos de la derecha, incluyendo a todos los que han sido funcionarios de los tres últimos gobiernos neoliberales, no miraban ningún futuro, ni le encontraban sentido alguno a las grandes inversiones estratégicas que --con recursos propios, préstamos o donaciones extranjeras-- se hacían en los grandes proyectos ya mencionados, a pesar de la guerra y del bloqueo económico financiero.
Obviamente, para la derecha era malo que el Estado impulsara tales megaproyectos, y el problema no era únicamente que fuera el Estado, sino que lo peor consistía en que los llevaba adelante (contra viento y marea) un Estado revolucionario, es decir, transformador. Y desde la lógica empresarial tenía que ser la empresa privada el sujeto impulsor, o sea, la campeona de la eficiencia y de la rentabilidad por antonomasia.
Pero ahora, en la campaña electoral, los candidatos presidenciales de la derecha ejecutora del fracasado modelo económico neoliberal (el ex diplomático somocista y ex vicepresidente de la era de la nueva corrupción, así como el banquero ex funcionario de los gobiernos para siempre corruptos de Alemán y Bolaños), dicen que están interesados en las fuentes de energía geotérmica. Somoza Debayle pasó casi diez años perforando 25 pozos y nunca construyó nada en las faldas del volcán Momotombo. Tomaron el poder los sandinistas y en sólo cinco años construyeron la planta geotérmica al pie del ronco y sonoro coloso. Dicho sea de paso, esta fuente de energía está siendo subutilizada por las eficientes empresas privadas que monopolizan la energía de Nicaragua. Al igual que está siendo subutilizado el proyecto San Jacinto-Tizate, que está produciendo como una décima parte de lo que debería producir, y en cuya eficiente y eficaz ejecución participa un presidente o ex presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), el señor Ervin Krüger. “Que los gobernantes tengan compasión por la nación”, dijo el difunto Roberto Terán, pero se le olvidó agregar: y también nosotros los empresarios privados.
En nombre de la libre empresa, la democracia, la libertad, el mercado libre y de Nicaragua se destruyeron, regalaron, vendieron o privatizaron grandes “elefantes blancos”. El Hotel Montelimar, construido en una propiedad y playa privada de la familia Somoza, que costó 20 millones de dólares, fue “vendido” en cinco millones. Pero ahora nos dicen que el turismo es la salvación de Nicaragua porque genera muchas ganancias. El Ingenio Victoria de Julio, donado totalmente por Cuba, con un valor de 75 millones de dólares, fue desintegrado; los nicaragüenses estamos esperando todavía que los culpables confiesen quiénes tienen las maquinarias y las turbinas de ese ingenio. Aeronica, la línea aérea nacional, por demás rentable, cuyos aviones fueron saboteados en Miami con bombas por verdaderos terroristas de extrema derecha, ya no existe. Hoy los nicas no pueden entrar ni salir de su país fácilmente en vuelos directos, siempre andan de colados. TACA, dicen que fue la gran beneficiada, si es que no fueron otras. No hay transparencia pública con las ganancias que genera la empresa administradora del Aeropuerto Internacional y ni en el presupuesto nacional aparecen reflejadas, hecho que el diputado Bayardo Arce ha denunciado.
La flota pesquera nacional de Inpesca, que según el Profesor de Derecho Internacional, Augusto Zamora, costó 50 millones de dólares, no existe desde hace más de una década. Los barcos extranjeros están dejando nuestros mares sin peces, camarones y langostas y, además, están matando a toda especie marina que es capturada por las grandes redes o trampas. Ahora nos ofrecen como una novedad la siembra de palma africana para producir aceite y combustible. Hoy nos dicen que los ingenios azucareros pueden producir mucha energía y alcohol para automóviles de nueva generación. Durante los años ochenta se sembró palma africana en Río San Juan y en la RAAS, el huracán Joan tuvo un efecto devastador sobre dicho cultivo. Del ganado de raza de Chiltepe no queda nada. De no haber sido por la guerra, se hubiera impulsado el proyecto hidroeléctrico Copalar-Bocana de Paiwas.
Hasta hace poco se comenzó a pensar en usar los ríos para llegar al Mar Caribe y conectarnos al comercio internacional a través de barcos de mayor calado. Alrededor de 300 empresas propiedad estatal, es decir, del país, del pueblo, de Nicaragua, de todos, fueron privatizadas, mal vendidas, desmanteladas. El candidato digital de la derecha de El Chile promete restablecer el ferrocarril; y el banquero “cenisero” nos dará otro medio millón de empleos, como que si la gente sensata no sabe que los mismos gobiernos neoliberales en los cuales ellos han desempeñado cargos son los responsables de los desastres que prometen enmendar, incluyendo el analfabetismo, la migración, el hambre, la falta de producción de alimentos, el desempleo, el millón de niños sin escuelas; aunque hoy dicen que la educación es una prioridad.
Sólo los gobiernos sandinistas tuvieron una visión estratégica al impulsar los criticados “elefantes blancos”, pero en ese tiempo hasta las campañas de ahorro de energía y agua potable eran condenadas y satanizadas por la derecha, la cual se burlaba constantemente. Hoy en día la crisis energética nos tiene diezmados, estamos en una permanente noche oscura, y la gente se muere de sed, sobre todo en las villas miseria; el concepto empresarial privado, nacional o transnacional, del sistema neoliberal, de Unión Fenosa y Enacal, ha fracasado y no merece ser reelegido ni mantenido más tiempo por el pueblo.
Y para finalizar, quiero recordar que los “elefantes blancos” eran tan duramente criticados como lo era el azúcar granular, amarillenta o “negra” (como le decía la gente), pero ahora nos damos cuenta que ese tipo de azúcar es más saludable y más tolerada por el cuerpo humano que el azúcar blanca y refinada, y hasta en los Estados Unidos se vende a las personas que desean cuidar un poco más su salud. Nunca es tarde para recomenzar y volver a los orígenes.
Radiólogo