Opinión

Se les olvidó el neoliberalismo a los candidatos de Cable News Network (CNN)


El neoliberalismo existe. Es una doctrina que, a diferencia del liberalismo, no defiende a las burguesías nacionales, sino que opta por las burguesías transnacionales y corresponde a la etapa globalizada del capitalismo salvaje.
Una de las principales crisis de las empresas transnacionales es el estancamiento de sus ganancias a través de las simples leyes del mercado, incluyendo el recurso al monopolio y al monopsonio, razón por la cual han tenido que recurrir a dos factores extraeconómicos como son la privatización de las empresas o servicios públicos y el rescate o subsidio a la quiebra empresarial.
La privatización o traslado al sector privado de las empresas y servicios públicos tiene innumerables ventajas. Normalmente, las empresas y servicios públicos funcionan como monopolio, de tal manera que al privatizarse lo que obtienen las empresas privadas es un jugoso negocio en el que pueden imponer el precio en forma completamente especulativa. Por lo general, la privatización de las empresas y servicios públicos está llena de corrupción, lo que permite comprar enormes riquezas a precio de guate mojado.
Pero resulta que ni siquiera de esa manera pueden las empresas privadas garantizar la tasa de ganancia requerida en la competencia salvaje en que vivimos, por lo que exigen posteriormente al Estado que les subsidie sus operaciones, ya sea directamente, permitiéndoles que suban las tarifas de los servicios públicos, hoy privatizados, o indirectamente solicitándole al Estado que les transfiera recursos líquidos, ya sea vía exoneraciones fiscales, internas y externas, a través del gasto presupuestario u obteniendo bonos a tasas de interés onerosas para los contribuyentes.
Los resultados son bien conocidos: el Estado se descapitaliza, se endeuda, recorta el gasto público, en inversiones y en gastos sociales; la población se empobrece; el mercado interno languidece; crece la delincuencia, la migración y la prostitución.
Este panorama lo conoce cualquier economista y lo padece hasta el más próspero empresario local, recorre toda América Latina y todos los países del tercer mundo. En el caso de Nicaragua es muy conocido el expediente de tal latrocinio llevado a cabo con las empresas de turismo, telecomunicaciones, energía eléctrica y otras empresas productivas.
Empezó doña Violeta vendiéndoles a sus funcionarios a precios “módicos” los derechos de servicios que eran rentables, a su vez estos funcionarios, que no tienen nada de inversionistas, vendieron a empresas extranjeras tales empresas y servicios. En tales operaciones todos ganaron, en nombre del progreso y de la obediencia a los organismos internacionales (BID, BM y FMI).
Inmediatamente aparecieron los actos de corrupción, al igual que en gran parte de los países latinoamericanos, por lo que guardan prisión o casa por cárcel varios presidentes, entre ellos el ex presidente Alemán, así como el presidente de la democrática y transparente Costa Rica. No tengo nada contra los ticos, sólo quiero enfatizar que esto pasa hasta en las buenas familias.
En esos actos de corrupción aparecieron manchados funcionarios de los tres gobiernos neoliberales que hemos tenido en Nicaragua, algunos de ellos siguen siendo altos funcionarios del gobierno o son ahora candidatos a presidente, vicepresidente, diputados o a cargos menores.
Llama mucho la atención que los candidatos a presidente que comparecieron a la entrevista de CNN recién pasada, entre los que se encuentran algunos economistas, no hayan reparado en el sistema económico que genera tales irregularidades. Casi sin excepción, todos afirmaron que la culpa de todo lo que pasa en Nicaragua es de la Revolución Sandinista o del Frente Sandinista o de Daniel Ortega.
Cómo explicar que el candidato de ALN olvide que lo que pasa en Nicaragua también esté pasando en varios países de América Latina, incluyendo la especulación de bonos negociables de inversión, donde no existió, ni existe todavía, una revolución como la Revolución Sandinista.
Cómo explicar que el candidato del PLC, funcionario de los tres gobiernos neoliberales, borre completamente la responsabilidad de los regímenes a los cuales perteneció sobre las políticas económicas implementadas y en las cuales todavía cree.
Cómo explicar que el candidato del MRS desconozca las políticas económicas de los organismos financieros internacionales, en uno de los cuales trabajó más de diez años.
Si no me equivoco, el candidato de AC fue el único que salvó el honor a la verdad, a la inteligencia y al sentido común.
¡Es que se les olvidó la relación entre Unión Fenosa, los cortes de luz y de agua y el neoliberalismo!
Qué fácil sería resolver todos los problemas reduciendo el número de magistrados, cosa que no ha podido hacer ni siquiera Costa Rica, que tiene el doble de magistrados que Nicaragua. ¡Qué desprecio a la inteligencia!
Entiendo que tales razones se le puedan olvidar a CNN. Entiendo que las mismas sean desconocidas para los candidatos de la derecha. Más difícil es entender que las mismas razones sean obviadas y negadas por candidatos que se dicen de izquierda, si precisamente es la opción neoliberal la que establece la diferencia entre la derecha y la izquierda, incluyendo la izquierda más light de todas las izquierdas realmente existentes.
Con esto no quiero decir que la Revolución Sandinista, el Frente Sandinista o Daniel Ortega lo hayan hecho todo bien en estos 25 años, errores de los cuales yo me hago responsable, incluso de aquellos en que yo no tuve personalmente nada que ver, digo esto último aunque sólo sea para diferenciarme de aquellos que habiendo dirigido nuestra gloriosa revolución, hoy se avergüenzan de la misma y juran no haber tenido nada que ver con ella. Lo que quiero decir es que es hora de que reconozcamos de nuevo la relación que existe entre las personas, las categorías sociales y el sistema imperante, para no tener que retroceder a la prehistoria de las ciencias sociales donde la conducta de los reyes o magistrados lo explicaba todo.