Opinión

¿Por qué Petronic obstaculiza la importación de petróleo venezolano?


Me dio gran satisfacción cuando alcaldes de todo el país, sin distingo de colores políticos, presididos por el Ing. Dionisio Marenco, Alcalde de Managua, en base a intereses de nación, firmaron este año con Petróleos de Venezuela S.A (Pdvsa) un extraordinario acuerdo por medio del cual se conformaría una empresa mixta nicaragüense venezolana (Albanic) que importaría un determinado volumen de petróleo venezolano en condiciones súper preferenciales para contribuir a mitigar los efectos del alza de los precios internacionales en nuestro país. Es innegable que esta iniciativa política es en todo el año la de mayor trascendencia económica y beneficiosa para nuestra población.
Causó asombro cuando muchos dirigentes de partidos y gobierno, por razones estrictamente politiqueras y quizás porque no fue gestión de ellos, cuestionaron dicho acuerdo obviando que se pagaría el 60% del monto de cada volumen importado en 90 días y el restante 40% a 25 años de plazo y con una tasa de interés del 2%. ¿Qué país, o empresa transnacional, está dispuesto a brindar condiciones similares a Nicaragua? ¿Estados Unidos? ¿La Esso o la Texaco? Si lo hicieran, serían objeto de reconocimiento y gratitud, pero desgraciadamente no es su política, ya que su único objetivo es multiplicar sus capitales.
Causó desilusión cuando por presiones políticas algunos alcaldes que participaron en el esfuerzo inicial se distanciaron de dicho Acuerdo a pesar del acceso que tendrán a dichos fondos para el desarrollo de sus municipios y beneficio de sus habitantes. Otras personas, incluyendo el embajador de Estados Unidos, ante la falta de argumentos y únicamente por oponerse y deslegitimar dicho acuerdo por temor a los efectos en el actual proceso electoral, manifestaron de forma absurda que comprometía la capacidad de endeudamiento del país o que les preocupaba que sirviera para financiar la campaña electoral del FSLN.
Nicaragua importa anualmente un total de 10.2 millones de barriles de petróleo, entre crudo y derivados, por un monto de 760 millones de dólares. La factura petrolera es la mayor y más importante erogación de divisas de nuestro país. Debido a lo anterior, el acuerdo de Amunic con Pdvsa merece contar con el firme y decidido respaldo del gobierno y de toda la población, ya que permite resolver una necesidad vital de la economía, como es la importación del combustible.
A través de los medios de comunicación hemos conocido las posiciones del alcalde de Managua, del presidente ingeniero Enrique Bolaños, del representante de la Glemcore y Director de Petronic, Sr. José García, acerca de los atrasos y posibilidades reales de la importación del petróleo de Venezuela. Albanic ha expresado ante tanto obstáculo que resulta inverosímil, y aunque resulta más caro, su disposición de importarlo a través de países vecinos e introducirlo a Nicaragua utilizando transporte terrestre.
Es una verdad contundente que por esos atrasos se está afectando severamente a nuestra población, con lo cual se impide lograr precios preferenciales de diesel para el transporte público de Managua y beneficiar a los usuarios con una tarifa baja; se obstaculiza la consecución de precio favorable de combustible para la generación energética que frene la violenta alza de las tarifas eléctricas, se impide la posibilidad de ofertas de combustible más barato para el transporte particular, no permiten obtener recursos para el desarrollo de múltiples proyectos municipales, ni tampoco obtener un efecto positivo en los balances económicos al resolver sustancialmente mediante este acuerdo la factura petrolera. Me sorprende la pasividad y silencio de organismos internacionales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, quienes vigilan el comportamiento de nuestra economía y sus factores.
Recientemente, el ingeniero David Castillo anunció que el Instituto de Energía autorizó las licencias requeridas por Albanic y había recomendado al gobierno aprovechar las condiciones favorables de la importación de combustible venezolano. Se creyó que todo estaba resuelto cuando el presidente de la República de Nicaragua, ingeniero Enrique Bolaños, luego de señalamientos públicos de que estaba obstaculizando dicha importación, envió carta autorizando al señor José García, representante de la Glemcore y Director de Petronic, para que procediera a negociar y brindar servicios a Albanic para el manejo del combustible importado de Venezuela. El señor García, en declaraciones públicas, había expresado que necesitaba autorización del presidente Bolaños, y luego de recibir dicha carta declaró en días recientes que necesita la autorización del gobierno a través de sus representantes en la Junta Directiva para proceder a negociar y llegar a acuerdos con Albanic. El presidente Bolaños ripostó al director de Petronic cuando expresó públicamente: “Que se ponga los pantalones y tome decisión”, a fin de que no siga utilizando pretextos y culpando al gobierno. Es obvio que a Petronic y otras empresas petroleras no les interesa que venga petróleo venezolano en mejores condiciones para nuestro país, o que se desarrolle Albanic en el marco de la libre empresa, porque les afecta sus enormes ganancias y proyecciones de negocios.
Es importante destacar que los organismos internacionales: Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional nunca recomendaron que se privatizara Petronic, ya que era una empresa altamente rentable, beneficiosa para nuestra economía, con profesionales altamente calificados, cuya participación en el mercado del petróleo lograba que los precios no se incrementaran al arbitrio de las empresas petroleras, principalmente la Esso. A pesar de lo anterior, el señor Byron Jerez, en representación del gobierno de Nicaragua en ese momento, fue quien negoció y firmó un contrato con la Glemcore para arrendar Petronic con opción a compra, incluyendo su marca e instalaciones. Se desconocen las condiciones de dicho contrato y, además, si autoriza a Petronic a obstaculizar el manejo del petróleo aun cuando exista un interés nacional. No creo que le faculte violentar la Ley de Hidrocarburos y afectar los intereses del país, peor aún cuando el presidente Bolaños ya le autorizó por escrito brindar servicio para la importación de dicho petróleo.
En estas condiciones de evidente arbitrariedad, por la intransigencia del señor José García, es importante aunar esfuerzos para exigir a Petronic que brinde los servicios necesarios para la importación del petróleo venezolano, o que su empresa venda diesel a las unidades de transporte público en las mismas condiciones que les ha ofertado Albanic. El gobierno debería evaluar el cumplimiento del contrato que firmó con la Glemcore el señor Jerez, y exigirle que cumpla con la instrucción del presidente Bolaños. ¿No creen conveniente que la Asamblea Nacional en base a la emergencia energética debe apoyar al gobierno y participar de forma activa, inmediata y enérgica en la revisión de las condiciones de dicho contrato? De lo que estoy seguro es que los más perjudicados, que son los transportistas, usuarios del transporte y población en general, debemos presionar y luchar hasta eliminar los obstáculos que está presentando Petronic para el manejo de la importación de dicho petróleo, y con ello obtener los beneficios tan esperados para nuestro país.