Opinión

¿Reconciliación?


Karla Castillo

“Y el partido de la Muñecona va a cambiar de color, porque como ahora simpatizan con los maricones y abortistas, sus colores son…”. Ya para qué repito más del lamentable mensaje que escuché el lunes pasado, a eso de las doce y diez del mediodía, en la conocida y popular radio que pertenece al FSLN, que por cierto a cada momento emite propaganda electoral con los temas de reconciliación, paz, progreso y más.
Independientemente de que el oyente simpatice o no con una tendencia política, el contenido ofensivo del mensaje, dicho de manera que pretendía ser jocosa, por el director de la radio, con el coro de un locutor a su lado, molesta y provoca rechazo.
Los señores que se hallaban en ese momento frente al micrófono, según entendí, estaban insultando en tercera persona al ex vicepresidente de la República, el laureado escritor Sergio Ramírez Mercado, a quien por cierto hace mucho que no se le ve involucrado en asuntos políticos.
Tristes antecedentes
Pero bien, pensé, éstos son los herederos del estilo de Carlos Guadamuz, un personaje que aunque murió de forma violenta y prácticamente ante las cámaras de un canal de TV, en un hecho perfectamente recordado por la opinión pública, tuvo un triste papel en su época de director de la misma radio propiedad del FSLN.
En su momento, Guadamuz solía llegar a la radio, tomarse los micrófonos y despotricar contra los hoy ex diputados rojinegros que a comienzos de los 90 fundaron el Movimiento Renovador Sandinista, mismos que ahora apoyan la candidatura del “feo”, Edmundo Jarquín.
Años después, el hoy fallecido periodista haría lo mismo contra Daniel Ortega, porque éste lo expulsó de la emisora y lo dejó huérfano, políticamente hablando.
Quizás no merece la pena recordar con detalles esas oscuras alocuciones, pero precisamente uno de los personajes que más “dardos” recibía de Guadamuz era Ramírez Mercado y su familia, incluyendo a su hija, María, quien fue diputada, siempre en asuntos de índole privada. Todo porque se atrevieron a fundar un pequeño partido con la idea de rescatar lo que, según ellos, es el verdadero sandinismo.
Insultos dirigidos a la dignidad personal son golpes bajos y que hablan de la estatura moral de quienes los profieren, concluí, al tiempo que apagaba el radio, para no seguir escuchando esa sarta de vulgaridades.
Retroceso
Pero el mensaje me pareció más ofensivo aún cuando el partido al cual pertenece la radio se jacta de ser conciliador y de respetar al individuo. Sin embargo, su discurso es homofóbico y “antiabortista”.
Que yo sepa, a nadie se le puede descalificar porque su opción sea el homosexualismo. Deplorable es que alguien, de cualquier sexo, viole a una persona, de su mismo sexo o del contrario, peor aún si la víctima es menor de edad.
Así que no entiendo por qué en una época en que los gays y lesbianas se abren espacios y se ganan el respeto en el mundo, un medio de comunicación que pregona la reconciliación viene a descalificarlos, como si no fueran parte de la sociedad, potenciales votos, personas que tributan sus impuestos y merecen reconocimiento.
Y para abordar el tema del aborto que ahora “eriza los pelos” a los señores de la radio, éstos mismos, que no son unos niños, deberían recordar aquellos “De cara al pueblo”, programas aburridísimos que transmitía el SSTV --Sistema Sandinista de Televisión--, en los cuales se discutían las reformas a la Constitución de la República, allá por el 87.
En esos “De cara al pueblo”, los dirigentes sandinistas comentaban con sus bases la posibilidad de anular el derecho al aborto terapéutico, algo que está consignado en nuestra Constitución desde la época de la presidencia del general José Santos Zelaya.
Puedo recordar bien que el derecho al aborto terapéutico, que ahora tanto asusta a los señores locutores, quedó intacto en la Constitución del 87, y fue más lejos el gobierno de Daniel Ortega al conformar comisiones de interrupción del embarazo, que en los hospitales materno infantiles decidían si una mujer era candidata o no a realizarse un aborto.
Entonces el asunto del aborto no debe molestarles. Lo que el candidato del MRS propuso, según entendí, fue respetar ese derecho consignado hace un siglo y que preserva la vida de las mujeres que tienen problemas de salud graves durante la gestación.
En resumen. El mensaje del FSLN es florido, llamativo, pero se contradice con la política informativa de su radioemisora, por lo que sería prudente unificar los discursos ¿o es que la propaganda electoral es sólo un canto de sirena, que nada tiene que ver con las verdaderas intenciones de un hipotético gobierno de “reconciliación”?
De pronto se podría pensar que los sandinistas son incapaces de perdonar a sus antiguos compañeros de lucha, pese a que se abrazan con ex enemigos, como gente de la Contra, los somocistas y la Iglesia Católica, representada por el cardenal Miguel Obando.
La última solicitud, señores, y esto lo digo como periodista y como radioyente: respeten a las demás personas, no porque ustedes estén detrás del micrófono tienen el derecho a insultar a quienes no les simpatizan, mucho menos a calumniar la vida privada. Hacerse un aborto terapéutico o ser homosexual, o apoyar tales condiciones, tampoco convierten a una persona en criminal, así que su forma de descalificar a los demás es extemporánea y vulgar.