Opinión

La Nicaragua que queremos


He escuchado los planteamientos y promesas que hacen los candidatos de las distintas fuerzas políticas y todos los discursos coinciden. Y eso ocurre porque hay una identificación de la problemática nacional que no podemos obviar.
Todos hablan de salud, educación y hacen mayor énfasis en la deuda interna y todo lo que concierne a la inversión social, a fin de lograr votos sin proponer soluciones al problema real, que es el sistema.
Se seguirá hablando de mejores condiciones de salud, de un mejor sistema educativo, pero el problema real es el sistema neoliberal, y ése es el punto que debemos discutir.
Para el FSLN, el sistema neoliberal ya fracasó. Por tanto, somos la fuerza política que está dispuesta a enfrentar y cambiar el sistema, porque no sirve para nada ni da respuesta a la población. Eso nos indica que la agenda de los partidos políticos debe cambiar de acuerdo con la realidad nacional.
Como FSLN, consideramos que sostener el sistema neoliberal implica no darle respuesta a las necesidades de la gente. Y eso lo hemos experimentado en los últimos 16 años, desde el gobierno de doña Violeta Barrios, pasando por Arnoldo Alemán, con Enrique Bolaños, y ahora que candidatos de la oligarquía quieren dar seguimiento a este sistema neoliberal.
Algunos creen que con reducir de 92 diputados a 40, 30 ó 20, todo cambiaría. Pero si se mantiene el mismo sistema neoliberal, estamos claros de que los diputados actuarían en base a esa lógica, aunque sean menos. No es un problema de cara, no se trata de si son bonitos o feos, es un problema de sistema.
El FSLN avala toda su propuesta de gobierno sobre la base de la práctica de todos estos años, de la lucha social que promueve y esencialmente porque nuestro partido está convencido de la necesidad urgente de cambiar el sistema social existente.
Las fuerzas políticas que representan a la oligarquía de este país hacen énfasis en promover soluciones a los problemas de salud y educación como una prioridad, pero a la hora de llegar a discutir con los representantes del Fondo Monetario Internacional lo que se imponen son las decisiones de estos organismos internacionales, y los gobiernos en lugar de ser representantes de las necesidades de la población se transforman en los representantes de los acuerdos que estos organismos imponen simplemente para que la población los entienda. La práctica te demuestra que primero se hacen los acuerdos con los organismos internacionales y luego se va a la negociación con los sectores sociales. Este tipo de situaciones las vivimos constantemente.
NO veo parecido entre doña Violeta, el Dr. Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños, todos son diferentes, pero el sistema que los ha guiado en su acción es el mismo, y los resultados son los mismos. Desde la venta de los rieles del ferrocarril, pasando por la privatización de Telcor, ENEL, lo que vivimos en este momento con los intentos de privatización de Enacal, donde simplemente los personales cambian de lugar. Por ejemplo, la gente que estuvo encargada de privatizar ENEL ahora intenta privatizar Enacal, y hasta vínculos personales hay en estas situaciones.
El planteamiento del FSLN es efectivamente la necesidad que hay dentro del marco del sistema actual, porque no hay otra posibilidad para poder tener acceso al gobierno y al poder, desgraciadamente, en el marco de la democracia que plantea este sistema. Tenemos que buscar cómo encontrar lugares para poder transformar ese sistema. Ése es nuestro planteamiento y por ese motivo es que nos critican.
Con la práctica nosotros hemos demostrado que buscamos cambiar el sistema. Por ejemplo, con la movilización de la gente, con la lucha de los diferentes organismos sociales y con la posibilidad de articular una fuerza política en el Parlamento hemos podido cambiar algunas decisiones de los organismos financieros internacionales.
Por mencionar algo, en los últimos cuatro años por lo menos mil doscientos millones de córdobas que no iban para salud y educación fueron asignados a estos sectores. Pero no fue por voluntad del gobierno, ni de la institucionalidad democrática, ni de los organismos internacionales, sino por la acción de la Coordinadora Social, el FNT, Fetsalud; con más o menos una adecuada correlación de fuerza en los organismos de decisión fue que logramos hacerlo.
Un ejemplo de eso fue hace cuatro años, lo que pasó con los 360 millones de córdobas, con el famoso veto y reveto. Ese dinero estaba orientado para el pago de la deuda interna y pasó para salud y educación gracias a la movilización de todos los sectores sociales y sindicales. La reacción del gobierno fue vetar esa propuesta, y fue así con la negociación que se logró el reveto.
El dinero y lo que podemos hacer para cambiar las cosas es otro asunto importante. El FSLN con la práctica puede decir que hay potencialidades. Y cada vez que alguien se pregunta de dónde vamos a sacar, yo recuerdo los 38 millones de dólares, que nadie habla de ellos, que adeudan los Pellas por el edificio que no paga impuestos. Son muchos intereses que están de por medio, por eso nadie se refiere a eso, ni siquiera los candidatos de la oligarquía que hacen tantas promesas.
Con ese nivel de incidencia, no me digan que hay democracia en este país.
Nosotros decimos que hay recursos. Por lo de los megasalarios, decimos que el sistema es injusto. La ley que nosotros presentamos en la Asamblea Nacional como FSLN y desde los movimientos sociales fue la Ley de Regulación de los Salarios de los Funcionarios Públicos, pero fue manipulada y hasta declarada inconstitucional.
Un diputado gana al mes 47 mil córdobas. En un año un diputado gana lo que un trabajador de la salud obtendría en 20 años de trabajo. Un ministro recibe un salario mensual de 108 mil córdobas. Lo que un ministro recibe en un año de trabajo un trabajador de la salud lo ganaría en 50 años de trabajo, es decir, dos vidas laborales.
En la práctica, el FSLN promueve la Ley de Regulación de los Salarios de los Funcionarios Públicos, pero fue una ley que salió entibiada, recurrida de amparo y, además, declarada inconstitucional por la Corte Suprema de Justicia.
El compromiso del FSLN es seguir luchando, pero no es que va a venir un papá a resolver los problemas, sino que nuestro partido tiene un compromiso con la necesidad de la movilización y los cambios sociales, de tal forma que los recursos existen. Considero que las fuerzas políticas tenemos que ponernos de acuerdo, porque estamos hablando el mismo lenguaje, ya que nadie puede decir que la problemática es diferente.
Pero la realidad es que si no comenzamos a visualizar la transformación del sistema, nos vamos a quedar en el discurso. El FSLN coincide con las otras fuerzas políticas de promover la democracia directa, la no discriminación, empleo, salario justo, estabilidad laboral, educación pública, seis por ciento constitucional, la no privatización de los servicios básicos. Pero cada uno de estos aspectos los hemos defendido en la práctica. Hemos sido consecuentes con nuestro discurso.
Por ejemplo, algunos candidatos hablan de la no privatización de los servicios básicos, cuando en gobiernos anteriores fueron impulsores de la privatización. En la práctica, el FSLN ha sido consecuente con la NO privatización. Y gracias a Dios, estamos a tiempo, demostrando el fracaso de las privatizaciones, el fracaso del sistema neoliberal.
Algunos quieren hacernos creer que Unión Fenosa es mala administradora. El problema es el modelo, es el sistema que no funciona porque no existe la forma de poner energía, ganar dinero y resolverle el problema a la gente pobre. Es imposible, ya que esa fórmula no calza.
Los servicios básicos de la población deben ser nacionales, sin duda, y no tengo por qué ocultar que decir que es populismo o que mis ideas son estatistas. Sin duda, no podemos entregar a una empresa transnacional el poder vital de la energía eléctrica. Por eso debemos transformar el sistema.
No basta un cambio de gobierno el cinco de noviembre, es trabajar en conjunto para transformar el sistema y eso es lo que propone el FSLN.
Así que adelante, la unidad es vital en este momento, estamos en la recta final y debemos estar claros de que el cinco de noviembre debemos contribuir con nuestro voto a lograr la transformación del sistema neoliberal y dar paso a un cambio real en Nicaragua.
Diputado FSLN