Opinión

El discurso del mago


Las campañas electorales son muy propicias para elaborar discursos iguales a las cajas de magos, en otras palabras, los discursos dobles, que al igual que las cajas referidas tienen un doble fondo. Por un lado está lo que el público puede ver y por debajo, sólo lo que los magos y sus más allegados saben, la verdad del truco. El discurso de mago más destacado es el llamado de la “reconciliación”, ésa es la más abominable mentira jamás dicha por un candidato a la Presidencia de la República.
Este mago, transformado en candidato, tiene la astucia y la gran habilidad para el disfraz, es tan bueno que hasta sus más críticos se lo han creído, ha sido tan bueno que algunos hasta han regresado con la cola entre las patas a su partido, pidiéndole perdón y esperando a cambio algún puestecito en su futuro gobierno de reconciliación, dejando a un lado la dignidad y el orgullo bravío de los ciudadanos del norte, qué penoso el papel de este ex diputado, pero bueno, sigamos desenmascarando los trucos de la nueva magia llamada “reconciliación”.
El discurso mágico en las plazas es que hay espacios para todos en el futuro gobierno, que hay que hacer las pases con los antiguos enemigos y que en abrazos de hermandad todos caminemos juntos de la mano en aras de la reconstrucción de este país. En verdad suena bonito este tipo de mensajes y puede ser tan eficaz como los míticos cantos de sirenas y tan perversos como las mil mentiras dichas que luego se convierten en verdades, típica estrategia del jefe de propaganda nazi.
Nos quieren vender una imagen de transparencia moral que sólo puede ser comparada con la de la Madre Teresa, pues el candidato cree que con haber rasgado el cuello de su camisa y el utilizar una capa en el papel de súper patriótico nos vamos a tragar su pasado y el de sus “asesores” de campaña. Este pueblo sabe qué existe detrás de ese discurso de paz, detrás de esas palabras vacías está todo el odio y el revanchismo que en este momento lo oculta, como todo mago que denigra tan noble profesión. Tras sus bondades convertidas en chichas pancartas está la futura pasada de cuentas en cuanto asuman un futuro gobierno del miedo; si me equivoco entonces pregúntense ¿por qué tras cada resultado de las encuestas la mayoría de la población, es decir más del sesenta por ciento, siente miedo con sólo pensar en volver a un pasado que no trae ninguna nube blanca?
Tal vez los más acérrimos críticos a mis artículos, aquellos que sólo viven sudando calentura ajena por temor a perder las migajas que les dejan el caudillo y sus allegados, estarán diciendo que sólo digo falsedades y que soy un resentido, pero ellos y la mayoría de la población conocen los sufrimientos , los abusos, los atropellos, las represalias, las exclusiones y todo aquello semejante a estas barbaridades, que nos ha tocado sentir en carne propia cuando algún ortodoxo y fanático de la “reconciliación” ha tenido la desgracia, para nosotros, de haber ocupado una posición de poder en alguna institución del Estado, alcaldía, universidad o cualquier espacio de poder, por muy pequeño que sea.
Es en este momento, en que la llamada reconciliación se hace añicos por su propio peso, nos damos cuenta de semejante falsedad de predicar la paz con una mano y con la otra darle garrote a quienes pensamos distinto a ellos. Lo que le ha hecho falta decir al candidato de toda esta pantomima es que se compromete a respetar a todos y cada uno de los derechos individuales de los nicaragüenses, no he escuchado en ninguna intervención este compromiso, además de que no sabe cuáles son esos derechos, porque en su gobierno jamás se respetaron, quienes están en los espacios de poder y siguen fielmente su política de terror hacen exactamente lo que hicieron en los ochenta.
El candidato no tiene nociones de que existen los sagrados derechos de libertad de conciencia, de pensar distinto a él y los miembros de su partido, libertad de religión, de asociación, sindical, etc.. O sea, afiliarse a otros sindicatos que no sean aquellos que los tienen comiendo de su mano, de organizarse en un partido político diferente al suyo, derecho de ser críticos frente a la corrupción de sus funcionarios municipales o de otras instituciones, no es con un discurso de mago que se garantizan estos derechos, sino con acciones concretas, ya que en verdad no se soluciona nada con discursos mágicos, aunque no haya mencionado que se compromete al respeto de estos derechos, le aconsejo que dé tres golpes a su varita rosada de campaña y que haga cambiar todo aquello que están haciendo sus partidarios en los puestos de poder que han logrado, se me paran los pelos al pensar que todavía no tienen el gobierno y hacen barbaridades, ¿ya se imaginan qué harán si logran ganar las elecciones?.
Ésta es la realidad que existe tras ese discurso falso de reconciliación, se podrá llenar la boca con esas palabras, pero en el mundo que vivimos nosotros la mayoría de este pueblo es otro, esto me demuestra lo que siempre he dicho: esta gente no va a cambiar nunca, el zorro pierde el pelo, pero nunca las mañas, ésa es la cruda verdad, a veces me asusta cómo tanta gente puede seguir permitiendo que la engañen, ya el tiempo de las piñatas se acabó, las cosas que el Estado regaló ya se acabaron, nadie tendrá nada si no trabaja dignamente y con el sudor de su frente logra salir adelante, es una soberana mentira ese cuento de las condonaciones de las deudas, es un mero discurso mágico, es difícil creer que alguien se las crea.
Otra cosa que no se me escapa es el lamentable papel de los ideólogos de la izquierda trasnochada, aquellos que se quedaron pensando en los ochenta, a pesar de ser tan preparados académicamente, ellos tratan por todos lo medios de vender una imagen de tolerancia y del llamado a la unidad, pero saben en el fondo de sus conciencias que eso es ilusorio, si ni ellos fueron capaces de hacer nada por evitar las pasadas de cuentas a sus propios compañeros que tuvieron el valor de criticar al caudillo, no tuvieron el valor ni siquiera de alzar su mano para opinar en los congresos donde se accionaron esas guillotinas y ahora nos quieren meter el mono de que son los ideólogos de el mágico discurso de la convivencia y el respeto a las demás formas de pensar, ¡qué mentira mal disfrazada de verdad!
Finalmente, si en realidad los mismos adeptos del discurso del mago mayor se los creen, entonces ahora mismo tienen la oportunidad de demostrar que son capaces de aceptar las diferencias, demuéstrennos a todos los nicaragüenses que han cambiado, dejen sus revanchismos disfrazados de tecnicismos y mal interpretaciones jurídicas acomodadas a sus intereses y que pasan por encima del propio derecho, aun decidiendo fuera de cualquier lógica jurídica existente. Llamen a trabajar con ustedes a aquellos que piensan diferente, intégrenlos en sus equipos de trabajo por un beneficio común, rompan con las mafias internas de poder que se benefician con las mejores tajadas y que son siempre los mismos todólogos que resuelven cualquier tema haciéndose pasar por los imprescindibles, dejando a un lado a los verdaderos expertos. Cambien de actitudes, dejen a un lado esa soberbia que los hace verse despreciables, recuerden que ningún cargo es eterno y hasta de las piedras se necesitará en el futuro, en ese en que ustedes no estarán en el poder, dejen el discurso perverso del mago oscuro, no es con magia negra que se gana las elecciones, a pesar de toda la parafernalia rosada el discurso del mago jamás nos parecerá verdadero, la única realidad es que el discurso dentro de la caja es el que aprendieron bien de su nuevo aliado, el que nunca dejará de ser somocista, plata para el amigo, plomo para el enemigo y palo para el indiferente, a fin de cuentas ya nada los diferencia de sus enemigos históricos de antaño, está a punto de cerrarse el telón señor mago.

León, septiembre de 2006