Opinión

Y Luis Favilli dijo: ¡Aquí estoy!


“Esto del aborto terapéutico no nos deja en paz ni para rascarnos –decía Watson-, y en este país de la impresión de que todo pensamiento lúcido y honesto, así como toda posición política que no provenga de pactos o no aspire a prebendas personales, de inmediato lo tratan de abortar los especialistas en abortos morales y políticos, o quienes les hacen el juego a esos especialistas. Ya oyeron hace poco a Edén Pastora quien, quizás creyendo que lo civilizado es un patrimonio europeo, dijo que Mundo Jarquín parecía europeo por opinar a favor del aborto terapéutico. El asunto está en que, si a eso vamos, resulta que Edén, por suizo, es más europeo, que Mundo, pues no olvidemos que se dice que en materia de democracia, Costa Rica es la Suiza centroamericana, y esos suizos, como Edén, son arrechos a disfrazar lo que en verdad sienten y piensan”.
“Elemental, nuestro querido Watson”, corearon el de Managua, el de Masatepe, Doña Dorita, Caresol y Sherlock, quien tomó la palabra: “Precisamente por eso es que no resulta difícil sacar sorpresivas conclusiones cuando Jaime Morales Carazo, siguiendo los pasos de Edén intentando denigrar a Mundo, dijo: espero que durante la campaña electoral no se importen otras ideas exóticas de España, como el matrimonio entre homosexuales. ¿Por qué Don Jaime le teme a esos matrimonios, si nadie está obligando a los políticos a contraerlos, además de considerar una idea exótica española el aborto terapéutico?”.
Sherlock: “Quizás la respuesta a las interpretaciones sobre matrimonio gay e ideas exóticas, la esté dando Doña Rosario -al parecer guía espiritual de ambos-, cuando hablando en nombre de “todas las mujeres sandinistas, las madres, los jóvenes y las jóvenes sandinistas” por obra y gracia de una democracia de transmutación, logra la representación de toditito el conglomerado danielista, y proclama que dicen: “sí a la vida por un asunto de fe, de convicción religiosa, porque somos creyentes y porque hemos encontrado en Dios la fortaleza para enfrentar todos los problemas”. De manera que no se trata de enfrentar únicamente los problemas de la civilización europea ni las ideas exóticas de España, sino también los otros problemas que junto con éstos, hacen la totalidad. ¿Pretenderá Edén con la misma fuerza que se ha enfrentado a la civilización europea, a riesgo de convertirse en problema, enfrentarse al Dios aliado del danielismo? Se dice que Edén sabe muy bien que esa fortaleza divina va ser determinante en las próximas elecciones. ¿Qué espera entonces, en lugar de hacerlo más tarde como se dice que hará, para aliarse desde ahorita con Dios y con Daniel?”.
“Y de esa manera -dijo Watson-, estaría de forma permanente intercambiando ideas que les son afines con Don Jaime Morales, sin peligro de irse al infierno de la derrota. Bien conoce de esas alianzas de conveniencia Arnoldo Alemán, quien a través de Daniel goza del favor divino, y teniendo Managua por cárcel, pues tiene a su Alcalde como su Alcaide”. Todos sonrieron y fue cuando el de Masatepe, sin querer postergar más el tema, recordó que con el de Managua habían ido a Lakeland, Florida, a visitar al gran médico, escritor, novelista y poeta, Luis Favilli Picasso, nicaragüense hasta los tuétanos y de origen italiano lo que le confería, pese a encontrarse bastante deteriorado de su salud, un aspecto de monje mediterráneo; él mismo una ermita, lugar de peregrinación para sus amigos que no lo olvidamos y queremos. “Fue a finales de julio y comienzos de agosto, pues él, quien había nacido en Granada, Nicaragua, el 26 de junio de 1926, acababa de cumplir sus ochenta años, al lado de su eterna fortaleza, Lilliam, su esposa”.
“Fuimos huéspedes -continuó-, de unos excelentes anfitriones como lo son su hija Carolinda y su esposo Marco, y estuvimos dándoles guerra junto con Ximena y Ricardo, y Mercedes y nosotros que somos compadres de Luis y Lilliam. Nos preguntó por todo el mundo, de manera que su silla de ruedas se le hacía pequeña para soportar la levedad de su ser acrecentada por nostalgias, y a toda respuesta abría con asombro de niño sus enormes ojos, en cuyo fondo solo hay paz y pureza. Recordó a todos, pero muy especialmente al P. Ángel Martínez, José Coronel Urtecho, Xavier Chamorro Cardenal, Fernando Silva, Vidaluz Meneses y César Amador Kühl. Gran poeta y hombre de cuatro libros: Martes (1972); Karonte Luna (1975); Ejerciendo (1978), y Aquí Estoy (1997). Hablamos y especulamos durante dos tardes, entre otras cosas sobre lo justo y hermoso que sería un Festival de Música Olga Molina Oliú, verdadera mecenas de la música nicaragüense en la década del 70, cuando a su casa y de César Amador iban los Bisturices Armónicos y Carlos Mejía Godoy, a estrenar canciones, junto con Carlos Mántica Abaunza y consumidores de asados de venado y música como Luis Favilli, Pablo Antonio Cuadra, Fernando Silva y nosotros. Cuando regresamos de nuestra peregrinación, donde Luis Favilli, Sergio Ramírez nos preguntó que dónde habíamos estado, y cuando se lo dijimos, con acierto que compartimos comentó: Eso es como visitar a un santo”.