Opinión

¿Gobierno Central y Asamblea subsidiarán a Unión Fenosa indefinidamente?


Unión Fenosa atenta contra la vida de los nicaragüenses, su formación cultural, civilización, y con sus racionamientos apoya actividades de pandilleros y otros delincuentes.
La inversión extranjera de transnacionales en el país, por lo general, goza de protección de sus respectivos gobiernos; ocurre con las españolas, norteamericanas, taiwanesas, alemanas, etc. España colabora en diversos proyectos en Nicaragua, pero hay que dar a cambio, en forma encubierta, lo que exijan empresas españolas. La inversión a la loca es una locura.
A qué autoridad acudir frente a este relajo, en el que nadie tiene seguridad sobre un horario responsable. Anarquía total, los barrios más pobres están resultando los más sacrificados en sus necesidades vitales, seguridad y condiciones ambientales.
Se continúa patinando en conferencias, reuniones, echándose culpas unos a otros, pero de todo ese burum bum bum, de lo expresado en conferencia de Unión Fenosa por un funcionario, se puede traslucir: “esta crisis, en realidad, es un problema financiero”.
El mismo representante enfatizó que el gobierno debe a Unión Fenosa 19 millones de dólares en concepto de tarifas, lo que podría ser una solución a los apagones. ¿Es real o no esta deuda? El gobierno debe aclarar de una vez este cobro, y no callar.
La justificación del presidente sobre los 9 millones de dólares es por el subsidio indirecto que el gobierno otorga mensualmente a consumidores de hasta 150 kwh. No hay que divagar; importa transparencia, conocer cifras auditadas: número total de ciudadanos beneficiados por departamentos, suma total de kwh mensuales consumidos en el período de los 9 millones, tarifa promedia de subsidio; y por otra parte, facturación mensual en kwh del resto de clientes y tarifa promedia corriente del resto de consumidores.
Por fin, más claro no canta un gallo; en esencia, el problema es de dinero efectivo.
Unión Fenosa puntualiza su responsabilidad en el tema financiero, un problema que dice de iliquidez para pagar a las generadoras la compra de electricidad, que a su vez genera racionamientos a los consumidores y es la base de chantaje para pedir subsidios.
El problema financiero no había salido oficialmente a luz, reiteradamente se insistía y se continúa hablando de un problema técnico porque las plantas generadoras del país, privadas y estatales, reportaban daños en sus máquinas y no había forma de remediarlos. Se llegó a esos extremos de información creando pánico en la ciudadanía. En conferencia de Unión Fenosa un funcionario confirmó que todas las plantas generadoras tenían fallas y no estaban recibiendo suficiente electricidad.
No hay que seguirse enredando, perdiendo el tiempo con megavatios van, megavatios vienen, megavatios faltan. Son asuntos técnicos para especialistas de la materia, lo cual ha desviado la atención de lo que el ciudadano común desea, servicio diario sin racionamientos.
En asuntos técnicos los clientes nada tienen que ver, si ocurren es por mala dirección ejecutiva de Unión Fenosa y de las generadoras que no marchan coordinadas para no caer en crisis. La posición monopolística se ha estado jugando suciamente por ausencia de autoridad.
Con bastante certeza se puede afirmar, a medida que ha salido mayor información, que el catastrófico problema técnico sostenido ha ocultado un acto de mala fe contra Nicaragua y su pueblo por parte del INE, generadoras y Unión Fenosa: el alegado problema técnico, que de existir, no se ha dado en la magnitud tenebrosa pintada. Si el presidente de la República pudo actuar dictatorialmente y dar una orden a ENEL para generar más energía, él es cómplice.
De haber colapsado el sistema de generación en base a búnker, se puede pensar que se trata de plantas chatarras, obsoletas o por falta de mantenimiento oportuno por ausencia de autoridad propia de las generadoras y gubernamental, pues es increíble que todas las plantas generadoras se echaron a perder y la solución más fácil fue mayor racionamiento, actitud dudosa que muestra ineficiencia, y se recuerda que un negocio es para ganar dinero.
Pareciera haber existido una conjura del citado grupo para apoyar a Unión Fenosa en sacar subsidio del presidente y de la Asamblea, convertidos éstos en una vaca lechera que no terminará con el déficit de generación y racionamientos; hay que tenerlo muy claro.
La transnacional en España, la principal, debe exigir remesas de jugosas utilidades, porque la filial en Nicaragua no vino a perder, ni a impulsar nuestro desarrollo, sino a chuparnos sus buenos dólares, sin importar que el país viva en crisis o en oscuridad.
La relación entre generadoras y Unión Fenosa está convertida en un tabú, ninguna de las dos partes hacen del conocimiento del público nicaragüense, en forma sencilla y al grano, los términos de la negociación para suplir la energía: cantidad diaria, tarifa, forma de pago, incumplimientos de ambas partes y otros, lo más elemental para conocer al culpable.
¿Existen o no problemas entre generadoras y Unión Fenosa? Rumores dicen que sí, pero ninguna es franca, callan, ocultan el verdadero problema. Según rumores, una generadora ha notificado a Unión Fenosa que le puede continuar vendiendo energía siempre que al siguiente día le cancele esa entrega.
El tema por resolver en forma muy puntual entre Unión Fenosa y generadoras es financiero, y cabe también decir la verdad sobre esa deuda que afirman tiene el gobierno de 19 millones por asunto de tarifas. Si Unión Fenosa vive en iliquidez permanente, mejor que se declare en quiebra y se vaya, o que hable por medio de un tagarote en vez de nicas de segunda línea.
Se ignora cuál es la autoridad gubernamental, si es que existe, que se relaciona con las generadoras, porque para salir de ese boleo de mentiras o encubrimientos se requiere una información al público mínima. Las generadoras necesitan supervisión.
En el caso de la energía hidráulica, Hidrogesa es una generadora más y no existe razón para que se trate de justificar los racionamientos por el invierno y porque su generación ha bajado. Ésta es una prueba de cómo se juega con los clientes, engañándolos. En comentarios del miércoles pasado se enunció la desastrosa situación de mantenimiento del lago de Apanás.
Sin duda, el petróleo (búnker) ha mantenido un precio en tendencia al alza, en zigzag, afectando el precio de generación, pero como se expresa arriba existen muchos otros factores internos que han tejido una telaraña de discrepancias y recusaciones entre las partes, y en lugar de acercar soluciones han empujado la crisis en que nos encontramos.
Hay que entregarse con fuerza a reducir el déficit de generación de energía o eliminarlo. Unión Fenosa debe hacer las inversiones contractuales, mejorando aceleradamente la red de distribución, y sistematizando la reducción la energía robada no con publicidad, sino efectivamente. El esfuerzo publicitario es puro bluff.
Se debe definir un marco de funcionamiento automático de tarifas en función de compras de energía al precio unitario más bajo del mercado.
La generación de energía geotérmica se ha convertido en un gran show, pura bulla, debiéndose puntualizarse realidades. Aquí hay algo oscuro que tiene congelado su desarrollo.
La Comisión Nacional de Energía debe ponerse las pilas para encontrar fuentes de energía a corto plazo, en lugar de gastar su tiempo en proyectos a mediano plazo. El INE debe actuar como facilitador, dinamizarse, alejarse de la politiquería, actuar con transparencia. INE u otras dependencias se dice que tienen trabadas licencias de generación, como el caso Meco-Santa Fe.
Si los problemas se ocultan o existe mala fe, estamos muertos; hay que ser sinceros con Nicaragua, para no mantenerla en sainete de crisis energética, en la oscuridad.