Opinión

Foro de lectores


La tendencia de don Tomás
Cuando me involucré en el movimiento estudiantil en el Instituto “Maestro Gabriel”, donde yo estudiaba allá por 1978, mi opción organizativa era la Asociación de Estudiantes de Secundaria (AES). Era donde los noveles revolucionarios como yo nos iniciábamos. Hago esta evocación para poder centrar mi opinión: la AES se identificaba con la tendencia Guerra Popular Prolongada (GPP), una de las tres agrupaciones en que estaba dividido el Frente Sandinista; teníamos como paradigma a los principales dirigentes de esta tendencia: Tomás Borge, Bayardo Arce, Henry Ruiz. La meta era no alcanzar su estatura revolucionaria, sino seguirles los pasos de su brillante conducción guerrillera. Hasta antes del triunfo, ni idea tenía de quiénes eran mis líderes (no los conocía como personas), pues se nos inculcaba la mística a través de un ideal.
Hoy en día ya los conozco y lejos de ver representado mis ideales en estos líderes, salvo Henry Ruiz, después de tantos años, como que los mismos andan en una perjudicial nebulosa. Ya la pasión revolucionara en ellos dejó de ser una tentación, los intereses están orientados y definidos al capital; cuanto tienes, cuanto vales. Hoy don Tomás califica y descalifica sin reparo alguno a quien esté enfrente de su acera política, sin importarle si sus palabras ofenden a todo un pueblo. Recién nombrada la fórmula del MRS en la que aparece Carlos Mejía Godoy como candidato a la Vicepresidencia de la República, el mismo Borge se refirió públicamente sobre la candidatura de Carlos como el candidato del acordeón, esa respuesta, a mi parecer, es en esencia peyorativa, especialmente viniendo de él; se percibe en la misma un superlativo grado de arrogancia y soberbia, cualidades inherentes y muy propias del diputado Borge.
Tomás ignora que el acordeón de Carlos encendió y mantiene la llama cultural de la Revolución, todas sus canciones son de identidad nacional y de ellas se ha servido el FSLN; si no veamos todos los 19 de julio, todas las arengas vienen musicalizadas con los poemas de Carlos, el mismo que lejos de ser sectario no las prohíbe en los actos políticos del partido Frente Sandinista.
Pedro Pablo Cardoza
Estudiante de la Universidad
Politécnica de Nicaragua
(Upoli)
Hasta los feos merecen oportunidades
¿Publicarán esta opinión en algún periódico? Incluso esta pregunta se me vino a la mente antes de empezar a escribir. Resulta que las oportunidades para los jóvenes de laborar en un medio de comunicación nicaragüense son paupérrimas, por no decir nulas.
Un clarísimo ejemplo de lo que quiero plasmar aquí es algo que pasó hace unas pocas semanas. En el noticiero de sucesos 22/22 contrataron a Karen Erazo, la carita bonita que, hasta ese entonces, se ganaba a la audiencia de Acción 10 mediante sonrisas y atracción física. Dejémonos de estupideces; eso era lo que hacía, así como lo hacen muchos y muchas seudo periodistas, papa fritas, como sea que se llamen.
Escribo esto porque ya estoy harto de lo mismo. Yo soy víctima de ello. A los comunicadores sociales los contratan por “pata” (por debajo de la mesa). Esto puede tratarse de belleza o por conocer a alguien influyente en el medio en sí. Claro que las excepciones existen en esta profesión.
Volviendo a lo de 22/22, un conocido experimentó una fructífera pasantía en Canal 2, hace unos seis meses. Fue una experiencia que lo marcó para toda su vida, ya que se desempeñó en un círculo de grandes profesionales. Junto a él estaban siete pasantes más, todos estudiantes de Comunicación Social en la UCA y Filología en la UNAN. De todos ellos, solamente uno labora establemente en Televicentro, en el puesto de camarógrafo.
Esto lo menciono porque si 22/22 necesitaba un periodista, ¿no tenían que llamar a alguno de estos estudiantes? ¿No parece lógico? Pero no es así. ¿Por qué no se dan cuenta que Nicaragua necesita verdaderos comunicadores y no solamente caras bonitas? Que me disculpe la señorita Erazo, pero es la verdad.
En casi todas las estaciones de radio trabajan “chavalos” que jamás han pisado una universidad, gente sin títulos o licenciaturas, amigos de periodistas, personas que poco a poco se han ido quedando en lugares donde, ni modo, “contratémoslo”. Esto es una pesadilla para los futuros (presentes) comunicadores. Egresar, graduarse y sin muchas esperanzas de una gran plaza en algún medio.
Erick Ruiz José
*Comunicador Social
¿Maestros o profesores?
Hace muchos días ya se celebró el Día del Maestro. No se celebró el “Día del Profesor”. Y está bien que así sea. Lo que lamento es que muchos maestros, desde hace algún tiempo, prefieren llamarse “profesores”, tal vez por lo que, según la opinión de muchos, suena mejor. ¡Un grave error!
En realidad, profesores son los docentes de las universidades. Lo paradógico es, sin embargo, que en nuestro país los maestros ni siquiera ganan un digno sueldo de maestro, mucho menos de profesores.
Según el diccionario, el profesor es “persona que ejerce o enseña una ciencia o arte”. El maestro, en cambio, es “el que enseña una ciencia, arte u oficio, principalmente las primeras letras”. El “profesor” imparte clases. La misión de maestro enseñar, instruir y educar a sus alumnos. El profesor suministra datos cuantitativos y/o cualitativos, de manera profesional, sin que sea absolutamente necesaria una vocación como educador. El profesor tiene “estudiantes” que estudian el material que él les suministra. El profesor, por lo general, recibe un sueldo por sus servicios prestados. Para ser maestro se requiere una entrega personal por vocación, por amor a la docencia. El maestro tiene “alumnos” que aprenden del maestro.
Es por esto que el maestro tiene la función fundamental de ser un paradigma, un ejemplo, para el alumno, condición que no se requiere para ser profesor. El maestro recibe un sueldo (¡vergonzoso en nuestra Nicaragua de hoy!), el cual, por muy alto que fuese, jamás puede corresponder a la tarea de un maestro, pues éste prepara al alumno para hacer frente a la vida. Yo le doy gracias a mis profesores por los conocimientos que me dieron, pero más gracias le doy a mis maestros, que, además de conocimientos en las ciencias y las artes, me sirvieron de ejemplo cuando niño y como norte después. Ojalá que los maestros dejen de llamarse profesores y se sigan llamando maestros, como antes, que es la noble profesión que ejercen.
E. Arturo Castro Frenzel
Berlín, Alemania
La pandemia del VIH y el Sida no discrimina
La vida y la calidad de la misma de niñas, niños y adolescentes que viven con el VIH o tienen Sida y la de los huérfanos y huérfanas debe ser un tema de prioridad en la respuesta nacional a la epidemia. No puede el Estado de Nicaragua, ni la sociedad en general, continuar considerando que esta pandemia afecta únicamente a personas adultas, cuando el Informe sobre el Estado Mundial de la Infancia 2005 del Unicef revela que todos los días aproximadamente 1,700 niños y niñas contraen el VIH, habiendo en la actualidad un estimado de dos millones y medio en el mundo de personas menores de 15 años que viven con el virus, cifra que seguramente se redobla, puesto que no incluye a adolescentes entre las edades de 16 y 17 años, quienes inclusive están dentro de los más vulnerables producto de una de las más antiguas violaciones a los derechos humanos de la niñez y adolescencia “la falta de educación sexual”, lo cual incide sustantivamente en los comportamientos de riesgo.
La prevención es importante, pero también es importante y urgente que la niñez y adolescencia con diagnóstico positivo y la que ha quedado en orfandad tengan acceso a políticas y programas ampliados de atención y tratamiento que les permitan vivir con dignidad y tener garantizados el goce y disfrute de derechos humanos fundamentales como el más alto nivel posible de salud física y mental, educación, seguridad alimentaria y la recreación.
El Ministerio de salud tiene que asegurar al momento del parto todas las medidas preventivas para evitar la transmisión de la madre al niño o niña, garantizar la terapia antirretroviral a los recién nacidos de madres seropositivas. La Dirección de Protección Especial del Ministerio de la Familia debe prestar especial atención a la niñez y adolescencia con VIH o Sida y a la niñez huérfana, creando un programa específico para ambos grupos, al menos para los departamentos, municipios y regiones de mayor prevalencia. El MECD debe garantizar una educación sexual de calidad, libre de estereotipos y prejuicios. El Ministerio de Hacienda y Crédito Público debe garantizar una mayor inversión de recursos económicos a las instituciones, para asegurar el cumplimiento de la protección especial e integral a la niñez y adolescencia víctima directa o indirecta de esta pandemia.
El principio del Interés Superior del Niño y la Niña, reconocido en los artos. 3 de la Convención sobre los Derechos del Niño y la Niña, 9 y 10 del Código de la Niñez y Adolescencia, debe reflejarse en cada política, programa, presupuesto, proyecto, ley, decreto, resolución administrativa o judicial de este país.
Norma Moreno Silva
Procuradora Especial de la Niñez y Adolescencia
Una ruta amarga
Los dolores empezaban a mostrar la dimensión de lo que después vendría; asomaban los síntomas que llevarían a mi hijo a su primera experiencia con el quirófano y luego de los respectivos exámenes de sangre para detectar el grado de porcentaje de glóbulos blancos y los que el doctor a través de habilidades detectó en la parte abdominal, el cuadro clínico señalaba que era de urgencia llamar al cirujano para su debida intervención en una de las dos clínicas previsionales privadas de la ciudad.
Antes de que tuviésemos en las manos dichos resultados es menester contar que habíamos pasado por el hospital público de la ciudad de Masaya, después de haber esperado por un espacio de casi dos horas. Eran entonces en ese momento las 11 de la noche; la recepcionista o encargada de Emergencias sólo miraba con expresión de abandono cómo se retorcía de dolor el joven de 16 años.
En la clínica de la carretera Masaya-Managua, después de tener en sus manos la oportunidad de la cirugía, surgió el segundo trago amargo, los médicos de turno no estaban o en su defecto no contestaron sus teléfonos; fuimos a sus respectivas casas de habitación y no hubo respuesta. La otra clínica que compite por la clientela en esta ciudad fue todavía más amarga su respuesta, no tenían a quien pudiese atendernos dicha emergencia.
Se tomó la decisión entonces de llamar a un cirujano que reside en la ciudad de Masaya. Era la oportunidad que orábamos no se viniera abajo y a pesar de que no teníamos su teléfono apareció la bendición de localizarlo; manos la obra, vamos para el Regional de Jinotepe, enfatizó él. Eran las dos treinta de la mañana en el momento en que nos dirigimos a dicho centro asistencial.
El carácter y el ánimo con que mi hijo enfrentó dicha situación me dejó pasmado, pues en ningún momento experimentó ansiedad, más bien serenidad. La operación fue apenas de una hora. La dicha y la gracia de Dios es que la apéndice, a pesar de estar en fase de explotar, el cirujano logró extraerla de forma íntegra, evitando los estragos de una peritonitis.
La plata que se utilizó fue necesaria, y a como dicen ésta se hace, pero las consecuencias a veces no se pueden determinar, máxime el preludio de una infección múltiple en sus órganos. Termino agradeciendo al doctor Freddy Ruiz Vivas, a mi familia y a Dios por su misericordia y fidelidad hacia nosotros los humanos, los hombres.
Elmer Ramírez España
Docente UNI