Opinión

Liberales y sandinistas del Norte se unen alrededor de Sandino


El domingo 13 de agosto del año en curso se llevó a cabo la primera carrera ciclística “La Ruta de Sandino”, recorriendo el trecho histórico de 87 Kilómetros entre Jinotega y Condega.
La carrera fue organizada por la Coordinadora Social, la Federación Nicaragüense de Ciclismo, las alcaldías liberales de San Rafael del Norte y de San Sebastián de Yalí, así como las alcaldías sandinistas de Jinotega y Condega. La convocatoria se hizo a todos los nicaragüenses, sin distingos de religión, sexo o partido político, acordando evitar portar los signos partidarios, lo que se cumplió casi en su totalidad, tanto por parte de los corredores como del público en general. Los símbolos patrios sobresalieron por toda la carrera, portados por estudiantes de primaria y secundaria que asistieron junto con sus respectivas bandas de guerra.
El general Augusto César Sandino es el símbolo de la soberanía nacional en contra del injerencismo norteamericano en nuestra patria. Nació en Niquinohomo, viajó como migrante desde su pueblo natal hasta el norte de Nicaragua, Honduras, Guatemala y México, trabajando como bodeguero y mecánico en ingenios de azúcar, compañías norteamericanas de banano y petróleo. En México recibió la influencia revolucionaria del patriotismo mexicano en contra del imperialismo norteamericano.
En 1926 se alza en armas al lado de los liberales de José María Moncada, en contra de las fuerzas conservadoras apoyadas por los marines norteamericanos. A raíz del pacto entre liberales, conservadores y norteamericanos se separa del liberalismo y arremete contra la ocupación de los marines norteamericanos y contra la guardia gubernamental de entonces. Los marines abandonan finalmente Nicaragua, pero el héroe es traicionado y asesinado por Anastasio Somoza, a petición del gobierno norteamericano. Desde su muerte en 1934, es silenciado y casi olvidado el gesto de Sandino, hasta la revolución sandinista de 1979.
Pues bien, en homenaje al general Sandino la carrera ciclística lleva el nombre de Ruta de Sandino, ya que por estas montañas, hoy atravesadas por un buen camino de todo tiempo, lucharon las tropas del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional. Las camisetas que se entregaron a los corredores lucían un artístico logotipo donde el sombrero de Sandino se posa sobre una bicicleta, cuyas dos ruedas conforman los ceros del año 2006.
El recorrido de los ciclistas arrancó de la alcaldía de Jinotega a las 11 de la mañana, pasando por la comunidad de Saraguazca, el cerro Yucapuca, las ciudades de San Rafael del Norte y San Sebastián de Yalí, el poblado de El Bramadero, culminando en el parque de la ciudad de Condega. A su paso por estas comunidades, así como a la orilla de los caminos, miles de personas vitoreaban a los muchachos y muchachas que competían.
En esta primera carrera ciclística se inscribieron 400 ciclistas y participaron 300 corredores de todo el país, y algunos ciclistas centroamericanos, siendo la carrera más grande que se haya realizado en Nicaragua, según el señor Shannon O´Reilly, presidente de la Federación Nicaragüense de Ciclismo.
Unos 80 vehículos y motocicletas acompañaron a los ciclistas y los visitantes aprovecharon para recorrer el museo Sandino, de San Rafael del Norte, así como el parque-museo de El Bramadero. El museo de San Rafael está situado en la casa que sirvió como oficina de telégrafo, en la que trabajó como telegrafista la esposa del general, doña Blanca Aráuz. El parque-museo de El Bramadero ha sido establecido recientemente con apoyo de la Coordinadora Social y la Alcaldía de Condega, en el mismo se encuentran murales alusivos a la emboscada que las tropas de Sandino perpetraron el 27 de febrero de 1928, en contra de los marines norteamericanos que ocupaban Nicaragua.
Al cierre de la carrera miles de pobladores agrupados en el parque de Condega aplaudieron a los vencedores, quienes recibieron como premios nacionales, trofeos, dinero y bicicletas, donados por diferentes organismos. Igualmente hubo premios para los primeros lugares de las alcaldías participantes y para los tres primeros lugares femeninos. Finalmente, los alcaldes y el presidente de la Federación Nicaragüense de Ciclismo, recibieron como reconocimiento el libro “Sandino, General de Hombres Libres”, del escritor Gregorio Selser y editado por el historiador Aldo Díaz Lacayo; el reconocimiento fue entregado por el representante de la Coordinadora Social. Estuvo presente asimismo en la premiación el vicealcalde de Pueblo Nuevo.
El momento más aplaudido por el público que presenció la premiación fue cuando los cuatro alcaldes, deponiendo sus diferencias partidarias, se abrazaron frente a los jóvenes, testimoniando así la necesidad de unirse a actividades como ésta en beneficio de la juventud norteña y segoviana. Esto muestra que la reconciliación no es un ejercicio académico o propagandístico, sino una necesidad que comienza a cobrar vida a pesar de quienes añoran la división, la polarización y la guerra, atizada muchas veces desde un pacífico escritorio universitario o desde las páginas del diario La Prensa.
Los organizadores del evento deportivo se comprometieron a realizar esta carrera todos los años e invitaron al resto de alcaldías de las Segovias a promocionar la ruta hasta el viejo mineral San Albino y el puerto fluvial de Bocay, pasando por Palacagüina y Ocotal.
La moraleja de este evento nos dice que son más las cosas que nos unen que las que nos separan y que los jóvenes no tienen por qué disociarse y dividirse, logrando así que Nicaragua sea finalmente una nación soberana, libre de injerencismos extranjeros como los que combatió el general de hombres libres Augusto C. Sandino. Y a esto fue a lo que apostaron los organizadores del evento, así como las instituciones que hicieron posible la carrera, como la Cruz Roja, la Policía Nacional y diferentes Organismos No Gubernamentales de la Sociedad Civil, y por supuesto los miles y miles de pobladores rurales escoltaron a los ciclistas; siendo digno de mención entre estos últimos más de cinco mil pobladores de San Rafael del Norte, San Sebastián de Yalí y Condega, tanto de la ciudad como de las comarcas aledañas, quienes virtualmente amanecieron en las calles esperando a sus corredores para aplaudirlos y animarlos.
Esta carrera muestra que no es cierto que la juventud sólo se dedica a consumir Flor de Caña o a la delincuencia, como suelen señalar algunos medios de comunicación a favor de la publicidad que los mantiene, sino que en presencia de oportunidades, los jóvenes saben responder decentemente.