Opinión

Anarquiragua


Estoy casi seguro de que si de ejercicio de referéndum se trata, la mayoría de este pueblo estaría de acuerdo conmigo en cambiarle el nombre a este sufrido país, que ya no es la tierra de lagos y volcanes, no es aquella tierra soñada por Darío y Sandino; nuestro país es definitivamente una tierra donde reina la anarquía, el desorden, el irrespeto a las leyes, el terrorismo impuesto por las transnacionales. Definitivamente estamos manos arriba y nadie, absolutamente nadie, nos da respuesta. Con una rápida mirada podemos señalar a los culpables de todo este embrollo, y si no culpables directos al menos cómplices, por la pasividad que están manifestando ante toda esta problemática que tiene en vilo a la ciudadanía. Entre ellos tenemos a los siguientes:
1- Unión Fenosa: creo que no fue por buena gente que los expulsaron de República Dominicana. Eran demasiados los degeneres con los que actuaban estos herederos de conquistadores y explotadores de pueblos americanos que en el Caribe les dijeron basta. Es inaudito que ante el incumplimiento de contratos tanto con el Estado como con los particulares, lejos de estar siendo demandados por todos los daños y perjuicios causados a la población, estén siendo beneficiados con nuestro propio dinero y ante nuestras propias narices. Nos están viendo como tontos o subnormales en el sentido de que pretenden engañarnos cada vez que nos viene el recibo de la electricidad; ya están acabando hasta con la más mínima y elemental lógica de nuestra inteligencia. ¿Cómo es posible que desde hace tiempo iniciaron los cortes --y por ende se utiliza menos energía, y en algunos casos hasta el 50% menos-- y el recibo del final de mes viene elevado hasta en un 50% y no de la manera en que se consume?, es decir, entre menos energía utilizada el recibo viene más caro. ¿Quién de estos señores empresarios sanguijuelas de dinero me puede dar una explicación para entender esto? ¿Quién, por favor, me lo puede explicar?
2- El gobierno de la República: éstos si ya se pasaron de semejante descaro y servilismo con los extranjeros. Ya no les basta con el servilismo diplomático, sino que sus ansias de favores se trasladan con todo el degenere ante las empresas extranjeras. Ya subieron el ranking mundial con las maquilas al permitir la explotación injustificada de nuestros paisanos y ser entes pasivos ante los salarios de hambre que les dan por tanto trabajo. Ahora resulta que se han entregado, o más bien nos han entregado, a la transnacional de electricidad y no hacen absolutamente nada por parar este abuso. El triste papel del director de INE roza con la payasada y el ridículo, se las ha tirado de conferencia en conferencia prometiendo que todo ya se ha resuelto y que se acaban los cortes y que esto y que lo otro, en fin, sólo palabras y nada de soluciones. Imponen unas multas casi ficticias además de simbólicas. Más bien me parece que lejos de querer mantener sus puestos en el gobierno todos los que deberían de poner el orden lo que están haciendo es asegurar su puesto en la empresa eléctrica una vez que salgan de este fallido gobierno.
3- Los partidos políticos: en vez de buscar soluciones en conjunto para resolver la grave situación no sólo de sus agremiados, sino de todo el pueblo nicaragüense, se enfrascan en una lucha de perros y gatos por obtener protagonismo en la lucha por el figureo nacional. No les importa que tal o cual medida beneficie a la mayoría; si no les da réditos políticos a ellos no apoyan dicha medida, así de sencillo; lo único que les interesa en buscar agua para su molino. En épocas de campaña no interesan para nada sus principios orgánicos, nada tiene que ver su ideología, por la que supuestamente llevan sus nombres, ante el problema energético, o no hacen propuestas serias o salen con propuestas completamente absurdas y sacadas debajo de la manga como cualquier mago barato. No han mostrado ninguna seriedad para resolver este tipo de crisis, se la pasan echando la culpa a otros en vez de asumir su propia responsabilidad. Ya los partidos no son agrupaciones políticas que buscan el poder para beneficio de las mayorías, ya éstos en Nicaragua se han convertido en guaridas de oportunistas en busca de algún hueso en la administración pública que logre salvarlos de pobreza económica y dé protagonismo para repetir exactamente la misma corrupción y el abuso de poder que no les ha permitido volver al poder a unos y a otros que no volverán porque se siguen aferrando sus corruptos caudillos.

4- Los diputados de la Asamblea Nacional: ya hasta parece un piropo decirles diputados garrobos, es que ya ni mueven la cabeza de tantos bocadillos que tragan en cada sesión. Lo importante para ellos es tener dos o más salarios del erario para preparar su gloriosa salida a una digna jubilación por toda la ardua labor que como diputados honorables han hecho en beneficio del pueblo nicaragüense. ¿Casi se la creen verdad? Para ellos el problema energético no pasa más allá de si habrá energía en el local donde departen alegremente con los demás colegas, aprueban subsidios inmorales e injustificados a los transportistas y a la empresa española de energía que en vez de que les paguemos deberían de ser ellos los que nos indemnicen por todas las pérdidas sufridas. Pero a los diputados eso no les importa, la verdad es que para muchos el problema principal es tratar de reelegirse a como sea, ya que no saben hacer otra cosa que desarrollar en duro trabajo de parasitosis del presupuesto público. Si se eligieran por las iniciativas de leyes que han propuesto en los años de diputados, creo que pocos se quedaran en el hemiciclo. Otros andan perdiendo su tiempo en sus propias cacerías de brujas en los nuevos puestos obtenidos, luchando contra sus propios fantasmas y los de sus incompetentes y revanchistas verdugos que le hacen el trabajo sucio para no ensuciarse las manos directamente.

5- El pueblo nicaragüense: creo que nosotros somos los principales culpables de todo esto, primero por seguir dando el voto de manera mecánica y hasta irresponsable a las mismas señoras y señores mencionados en los acápites anteriores. Ya nos hemos vuelto invulnerables ante tanto atropello. ¿Dónde hemos dejado nuestra dignidad? ¿Dónde ha quedado aquel fiero valor de resistencia demostrada en la historia por nuestro pueblo? ¿Qué nos pasa hermanos? Creo que tanta decepción de los mismos políticos nos ha hecho falibles y sedentarios ante nuestras propias necesidades. Debemos unirnos no ante una bandera partidaria, debemos renacer de los liderazgos populares y poner a temblar a todos estos sabuesos que nos hacen trizas nuestras buenas emociones. No es alrededor de candidatos políticos que prometen lo mismo en cada campaña que debemos ceder nuestras esperanzas. Hago un llamado para un movimiento nicaragüense puro, sin manipulaciones. Debemos luchar contra los abusos en cualquier parte de donde vengan. ¿Qué pasa con tantos vigores dispersos que proclamaba el gran Rubén? ¿Qué están haciendo todas las organizaciones de la sociedad civil para parar con toda esta anarquía? ¿Dejaremos solos a los compañeros de la Red de Defensa de los Consumidores? ¿Para qué tantas ONG si no son capaces de organizar al pueblo? O nos organizamos como en la Ucrania de la etapa revolucionaria de Yushenko y pasamos a otras etapas de lucha o aceptamos cambiar el nombre de Nicaragua por el de Anarquiragua. Sólo quedan esos caminos; yo propongo el de la recuperación de nuestra dignidad y deshacernos de todos estos culpables de manera democrática. Yo me apunto al reto, espero que ustedes también.
León, agosto de 2006