Opinión

La Ley General de Educación: una cuestión personal


IDEUCA

El miércoles 2 de agosto de 2006, con el rechazo del veto presidencial a la Ley General de Educación (LGE) y la adopción de las reformas consensuadas a los artículos 91 y 102 de la Ley, de parte de la Asamblea Nacional, se aprobó la Ley y se puso fin a un proceso que iniciara nueve años antes, el 27 de agosto de 1997.

1. 1998: Mi primer encuentro
Mi primer encuentro con el tema sobre la LGE fue a inicios de 1998, cuando en el antiguo PREAL, que había sido fundado en agosto de 1995 por Juan B. Arríen y Xabier Gorostiaga, y tenía un programa llamado Foro de Educación y Desarrollo Humano de la Iniciativa por Nicaragua, fundado el 28 de febrero de 1996, nos dispusimos a la tarea de consultar el contenido de los dos anteproyectos de Ley presentados por el MECD y Anden el 27 de agosto de 1997, con representantes de centros educativos de la educación primaria y secundaria, universidades y organizaciones civiles de Managua, León y Matagalpa y cuyos resultados fueron entregados a fines de 1998 a la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional.
Una síntesis de las consideraciones producidas por aquellos foros y que siguieron los pasos del proceso de formación de la Ley, es la siguiente:
* Los participantes en los Talleres coincidieron en que la naturaleza de los dos anteproyectos era distinta, pues uno de los anteproyectos, el del MECD, se refería a dos subsistemas educativos y el otro anteproyecto se refería a todo el sistema educativo.
* Los participantes en los Talleres se mostraron convencidos de la necesidad de una Ley General de Educación que integrara todos los subsistemas y modalidades de la educación nacional.
* Se consideró que era necesario que una propuesta de Ley General de Educación debía basarse en los preceptos constitucionales sobre educación.
* Para lograr que todos los actores que intervienen en el proceso educativo hagan suya la Ley General de Educación, es de vital importancia su participación en el proceso de elaboración de la misma, por lo que es necesario ampliar la consulta a estos actores, que desde una perspectiva integradora enriquezcan su contenido.
En diciembre de 1998 se inició el proceso de elaboración del Plan Nacional de Educación (2001-2015), y el proceso de formación de la Ley fue congelado, a fin de esperar los resultados del proceso de planificación. Con el mismo entusiasmo e ilusiones, pasamos de legisladores a planificadores.
2. 2003: Mi segundo encuentro
Mi segundo encuentro con la Ley General de Educación, fue en marzo de 2003. Durante el año 2001, la Procuraduría Especial de la Niñez y la Adolescencia, a través del Dr. Jorge Mendoza, consultor de ese órgano gubernamental, se integró a las actividades que el Ideuca realizaba con las organizaciones civiles del sector educativo en su Foro de Educación y Desarrollo Humano. Eran los años en que tanto la Procuraduría, la Cgten-Anden y el Ideuca-FEDH-IPN se encontraban en las calles protestando en contra del cobro en las escuelas, producto del neoliberal modelo de desconcentración financiera conocido como autonomía escolar. Con Jorge Mendoza coincidimos en la necesidad de un proyecto de Ley de Defensorías Escolares. Buscábamos sembrar en el interior de cada centro educativo una unidad de defensa del Derecho a la Educación. Se investigó a través de Internet a fin de conocer experiencias de otros países. Se elaboró un primer borrador del Anteproyecto de Ley. En esas conversaciones estábamos cuando nos preguntamos: ¿y por qué no procurar integrar las Defensorías Escolares como un Capítulo de la Ley General de Educación, cuya discusión desde 1999 estaba congelada en la Asamblea Nacional?
Era inicios de 2003, y de nuevo hubo que protestar por los cobros en las escuelas. Así, de nuevo en la calle, nos encontramos la Procuraduría de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia y el Ideuca-FEDH-IPN, por lo que con el procurador especial Carlos Emilio López y el Dr. Mendoza acordamos solicitar una reunión al Dr. Orlando Mayorga, Presidente de la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional, a fin de conversar sobre la necesidad de desempolvar el debate de cara a la necesaria aprobación de la Ley General de Educación. La reunión se dio en uno de los días de marzo de 2003. Después de esa reunión vinieron tres años en los que múltiples organismos y actores, entre los que sobresalen la Asamblea Nacional y Orlando Mayorga; Anden y José Antonio Zepeda; el Ideuca y Juan B. Arríen; el CNU y Telémaco Talavera; la Procuraduría y Jorge Mendoza y el FEDH-IPN con Luz Danelia Talavera, Yadira Rocha y Marina Delgado, fueron esculpiendo, paso a paso, lo que es hoy la Ley General de Educación.
3. 2005: Mi tercer encuentro
Como parte de ese ir y venir de un lado para otro, con la cuestión de la Ley debajo del brazo, mi tercer encuentro con la Ley General de Educación fue en el Foro Nacional de Educación. En el Foro se creó, en mayo de 2005, una Mesa de Trabajo sobre Legislación Educativa encabezada por Miguel Ernesto Vijil, para elaborar una contrapropuesta que enriqueciera el Anteproyecto de Ley General de Educación presentado por la Comisión de Educación ante la Junta Directiva de la Asamblea Nacional en enero de 2005. A esa fecha, la Mesa de Articulación del Sistema Educativo del FNE había avanzado no sólo en el diagnóstico, sino que también en una propuesta de articulación del sistema educativo. Eso provocó que se me invitara a incorporarme a la Mesa de Legislación entre julio y septiembre de 2005, a fin de procurar introducir a la Ley, la propuesta de un sistema educativo articulado. El Foro Nacional de Educación entregó el 28 de septiembre de 2005 al presidente de la Comisión de Educación su propuesta de reforma a la Ley aprobada en lo general en junio de 2005. Muchos de los aspectos de esta propuesta fueron incorporados a la Ley aprobada el 22 de marzo de 2006. Los conceptos de continuum educativo y de la Educación Extraescolar fueron algunos de ellos.