Opinión

Los símbolos, un arma de doble filo para los políticos


Considero que una de las mayores riquezas que tiene nuestra cultura latina es su comunicación diversa: oral y escrita, pero sobre todo gestual, donde los símbolos y gestos juegan un papel importante.
Por esta razón no es delito que el comandante Daniel quiera hacer uso de elementos simbólicos para recordar gestas heroicas de la guerra de liberación y el fin de una dictadura.
Nada mejor que celebrar el 19 de julio a partir de los elementos que fueron parte de esos acontecimientos: testimonios, biografías, canciones compuestas por cantautores revolucionarios que inspiraron y levantaron la moral del pueblo, tales como Carlos Mejía Godoy y otros tantos.
Pero resultó lamentable el hecho de que los organizadores de este evento no incluyeran por lo menos un mosaico de canciones que están y seguirán grabadas en la memoria histórica del pueblo nicaragüense y latinoamericano, y a cambio sobresaliera la imagen de un jinete en su caballo, muy parecida a la que el pueblo el propio 19 de julio de 1979 derribara en los alrededores del Estadio Nacional en Managua.
Es aquí donde encuentro lo peligroso del caso, la manipulación de símbolos conlleva consigo un mensaje subliminal que es el que realmente expresa el sentir de quien lo usa. Esto se vuelve más grave aun cuando se tiene un escenario religioso marcado por el pluralismo religioso: corrientes, tendencias, concepciones que alimentan la religiosidad popular.
“Llegar montado sobre” te ubica en una posición diferenciada, ventajosa en relación a los demás.
T El Señor EMPERADOR de Roma, es decir el CÉSAR, montaba un caballo blanco cuando se presentaba en actos públicos ante el pueblo. No es por casualidad que en el libro de Apocalipsis a finales del primer siglo Juan en su visión describe el caballo blanco como símbolo de “poder”.
T Saulo de Tarso, motivado por el celo radical al cumplimiento de la ley, la arrogancia de ser fariseo de fariseo y la ceguera que ponía en sus ojos y corazón el fanatismo de la ley, montado en caballo persiguió y dio muerte a millares de adeptos del movimiento cristiano. Meses posteriores Saulo forma parte de este movimiento y se convierte en el gran intérprete del cristianismo al mundo gentil. Cuántos errores cometemos cuando la arrogancia y prepotencia nos vuelven ciegos.
Saulo no montaba un camello que era el animal de los comerciantes en la época, tampoco un asno, burro o buey que era el animal del pobre en la Palestina de tiempos de Jesús, es un caballo que era el carro militar de los ejércitos imperiales de Roma y del Sanedrín judío. Cuando los generales venían victoriosos de las batallas entraban en corceles blancos por las puertas principales de las ciudades cargando las banderas y símbolos imperiales.
El pueblo acudía a recibirlos y ponía sus fundas, mantos, etc. en el suelo para que el general o rey pasara sobre ellos. Éste era un gesto de gratitud al general que era visto como la figura del protector del pueblo, el paladín triunfante ante las huestes y legiones enemigas.
A esto se le conocía como PARUSIA. Ya a finales del primer siglo los cristianos introdujeron este elemento en la teología bíblica indicando el retorno glorioso del Kyrios, el Cristo, el Mesías, el Señor de la historia. Los españoles venían montados en caballos y nuestros indígenas por eso los veneraron como “dioses”.
¿Con cuál de estas imágenes será que el comandante Daniel Ortega quiere presentarse ante el pueblo de Nicaragua?
Pastor de la iglesia de Cristo.