Opinión

Capitalismo salvaje


“Me dijo un amigo mío que es supersticioso -inició Sanjinés la plática aquella mañana-, que es muy revelador que el 19 de julio DOS haya terminado su perorata a las SIETE, ya que 2 x 7 = 14, y CATORCE es la casilla de Herty. Es algo así como una premonición, me decía este amigo, y que ello indicaba el triunfo del MRS en noviembre próximo. Por otra parte, también me decía que es de mal agüero el que haya sido cenizo el caballo que montó Daniel, porque las cenizas son el símbolo de la derrota. Además, dijo, que el fuego que sobre la tarima colocaron las bailarinas mayas, insólitamente arrojó sus cenizas, debido a un viento misterioso, hacia donde estaba Daniel”.
Sherlock dijo: “Yo no creo mucho en esas cosas, aun cuando recuerdo que cuando la revolución alguien pensó en hacer un congreso de brujos, y quizás ahora los puedan invitar como confiables observadores electorales, para que descifren estos enigmas. En lo que sí creo es en la magia. ¿Cómo no voy a desear que un día de estos Supermán salga volando con todo y su kriptonita? Pero me preocupa qué va a hacer Tomás solito en la tierra. Quizás se decida por acompañar a su antiguo compañero de tendencia, Modesto, y cantar al lado de Carlos Mejía Godoy. ¡Eso sí sería un tronco de reconciliación! Tomás, con una de sus hermosas guayaberas, subiendo a la tarima triunfal del MRS, llevándole humildemente el acordeón a Carlos Mejía Godoy, para que cante”.
“Como dice Caresol -intervino el de Masatepe- todo es posible, que es igual a decir cosas veredes, como las que ya hemos visto en los 27 años desde julio de 1979; se sigue ocultando la existencia del Movimiento Nueva Nicaragua, como antecedente del FSLN y Germán Gaitán ha gozado ya de más de un minuto de silencio; como muchos ortodoxos no pudieron, a estas alturas, ir contra la historia, ya aceptan que el asesinato del Mártir de las Libertades Públicas, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, el 10 de enero de 1978, fue el detonante del fin de la dictadura. A pesar de ello Mundo Jarquín, principal lugarteniente político de Pedro Joaquín cuando lo asesinan, al triunfo de la revolución pasó un tiempo en rehabilitación. ¿Será por fin hoy un mérito indiscutible el haber estado lado al lado de Pedro Joaquín Chamorro, como lo estuvo Mundo Jarquín?”
“Es muy bueno que hayás traído a colación eso -dijo el de Managua-­ para refrescarle la memoria a quienes piensan que Mundo es un advenedizo en política. ¿Le hubiera gustado a alguno de sus detractores actuales estar preso en plena insurrección final, como lo estuvo Mundo en La Aviación? Menos mal que le tocó de Alcaide Nicolás Valle Salinas, quien por otra parte sabía que Pedro Manuel Arístegui y Petit, aquel extraordinario Embajador de España, estaba pendiente de la integridad de Mundo. Fue este Embajador, años después muerto trágicamente en Líbano, el primero que, antes del 19 de julio, reconoció en nombre de España al nuevo Gobierno Revolucionario y para ello visitó, donde se encontraban clandestinos en Managua, a diversos representantes del FSLN y otros que después formarían parte del nuevo gobierno. Fue aquella embajada de España un refugio fraternal y cálido de los periodistas españoles, como Manu Leguineche, que llegaron a cubrir los últimos días de Somoza, y refugio de políticos y periodistas nicaragüenses que sabían en peligro sus vidas, y fue al final, como era de esperar, también refugio de los somocistas que llegaron a sustituir a los perseguidos de antes. Quiero recordar bien a aquel valeroso, noble y leal “Perico”, como le decían y gustaba le dijeran. Un hombre a la altura de su país y de las convulsas circunstancias de Nicaragua”.
Watson: “Totalmente de acuerdo con respecto a Perico, pero pienso que las circunstancias de Nicaragua nunca han sido tan convulsas como ahora, ya que impera la falsificación de todo; hablan de valores quienes no tienen moral alguna. Utilizan al hambriento después de haberlo explotado, y se ha puesto de moda hablar del capitalismo salvaje, término que acuñó Juan Pablo II con gran acierto, pero que algunos utilizan para lavarse cualquier residuo marxista, esgrimiendo la frase con fervor religioso, político e ideológico. Nada de malo tendría si fuera verdad, pero es una solemne mentira. Por ejemplo, me decía un amigo que estuvo en la Plaza la Fe (nombre a la medida de la vestimenta actual del danielismo), que el Caudillo invitó a todos los candidatos a terminar con el capitalismo salvaje, y un pobre hombre que estaba cerca, no se contuvo en comentar: ¿Y el capitalismo salvaje que tienen a lo interno? ¿El capitalismo salvaje que es producto de la piñata y de los despojos a militares retirados que no supieron administrar sus propiedades? Porque capitalismo salvaje es también cuando una Corte Celestial institucionaliza los cobros por juicios que se ganan así por favoritismo judicial, o por acusaciones que pueden desaparecer gracias a coimas salvajes, de ese capita­lismo que se pretende justificar porque el fin de esos medios fraudulentos será el pueblo. ¿Puede haber un capitalismo más salvaje que ése?, gritó el hombre”.

Jueves 3 de agosto de 2006