Opinión

De sin sentidos y falacias: cantinflismos


El término “cantinflismo” hace referencia a una forma de hablar que es oscura, ilógica e incoherente. La Real Academia Española no reconoce el vocablo “cantinflismo”. Registra, sin embargo, el término “cantinflear” que significa: “Hablar de forma disparatada e incongruente y sin decir nada”. Ilustremos estas definiciones con un cantinflismo clásico del inolvidable Mario Moreno: “¡Camaradas! Hay momentos en la vida que son verdaderamente momentáneos … ¡Y no es que uno diga, sino que hay que ver! … ¿Qué vemos? Es lo que hay que ver … porque, qué casualidad, camaradas, que poniéndose en el caso, no digamos que pueda ser: pero sí hay que reflexionar y comprender la psicología de la vida para analizar la síntesis de la humanidad … ¿Verdad? ¡Pues ahí está el detalle!”.
La filosofía pendular de Morales Carazo
Canfinflas hubiese palidecido de envidia escuchando el discurso de aceptación de la candidatura a Vicepresidente de la República por el FSLN, pronunciado por Jaime Morales Carazo el 28 de mayo pasado. Con un tono de voz dramático y filosofal, el candidato vicepresidencial explicó su visión política diciendo: “Confieso con mentalidad abierta y moderna que no me ubico --ni en la derecha, ni en la izquierda ni en el centro--, porque me he convencido en un largo proceso del hecho real de que para que se genere progreso económico y avance social para todos, con reconciliación, estabilidad y paz, el péndulo de los tiempos y movimientos de las sociedades y de la historia oscila de la derecha a la izquierda, pasando necesariamente por el centro. No se queda en los extremos ni se inmoviliza en el medio. De ser así no habría dinámica del tiempo”.
De llegar a ganar las elecciones de noviembre, entonces, Daniel Ortega y Jaime Morales Carazo se apoyarían en una filosofía “pendular” que les permitiría pensar como derechistas durante el desayuno, como “centristas” durante el almuerzo, y como izquierdistas a la hora de la cena. No hay mucha diferencia entre la oscuridad de esta “filosofía” y la andanada de palabras que le suelta Cantinflas a “Su Excelencia” en la película del mismo nombre. Dice Cantinflas: “Mi opinión al respecto pudiera ser desde algún punto de vista o un ángulo político, más bien protocolario, pero quiero decir, desde luego y siempre que usted esté de acuerdo y dadas las circunstancias que tenemos, primeramente la cosa mundial internacional que es en realidad dada, pues el momento, porque usted sabe que en muchas ocasiones a usted mismo le habrá pasado, colega, que elige un hombre porque... porque y sin embargo, la cosa viene y viene y luego se va…”
Los políticos recurren a los cantinflismos cuando no tienen nada serio y cierto que decir. En este sentido, el discurso de aceptación de Morales Carazo debe verse como un intento de ocultar las contradicciones que marcan su conducta política y la de su nuevo líder.
Una de esas contradicciones se hizo evidente en la celebración del aniversario de la Revolución Sandinista el 19 de julio pasado. En esa ocasión, Daniel Ortega prometió terminar con el imperio del “capitalismo salvaje” en nuestro país. El 25 de junio pasado, sin embargo, Bayardo Arce confirmó --en una entrevista publicada por EL NUEVO DIARIO--, que la lucha contra el capitalismo salvaje que promete Daniel es pura bulla. Respondiendo lapidariamente a la pregunta: “¿No cree que un triunfo sandinista vaya a generar fuga de capitales?” Arce señaló: “Si yo me pongo a ver lo que dice Carlos Pellas, Ramiro Ortiz, Roberto Zamora y Ernesto Fernández Hollman, todos ellos no ven que porque cambie el gobierno va a cambiar de lógica”.
“Ellos” --los Pellas, los Fernández Hollman, etc.-- saben, Ortega lo sabe, y Arce lo dice, que si gana el FSLN, va a cambiar el gobierno, pero no va a cambiar la lógica económica del sistema imperante. ¿En qué consiste entonces la lucha contra el “capitalismo salvaje” y el neoliberalismo anunciada por Daniel Ortega?

Gallina que come huevos…
Morales Carazo es un viejo admirador del arte de hablar sin decir nada. En 1996, el candidato vicepresidencial del FSLN funcionaba como el principal asesor del ahora reo Arnoldo Alemán. Admiraba tanto la retórica del corrupto ex presidente, que publicó una colección de sus principales discursos. En la introducción del libro ¡Así piensa Arnoldo!, Morales Carazo asegura que Alemán utiliza en su pensar y hablar, “una singular dialéctica criolla” que le permite expresar ideas “claras, directas y sin rebuscamientos bizantinos y retóricas extrañas”.
Juzgue usted la valoración que hace Morales Carazo de la claridad de pensamiento de Arnoldo Alemán, en el discurso que aparece en la página 59 del libro editado por el ahora candidato vicepresidencial de Daniel Ortega. En ese discurso, Alemán describe su liberalismo como “una filosofía, un ideario plural, respetuoso, amplio y flexible que tiene como finalidad fundamental e indeclinable a la persona humana. Sus derechos, libertades, aspiraciones, oportunidades y mejoramiento integral: espiritual y material. Que tiene como piedra angular los derechos naturales, universales, humanos, civiles y políticos del ciudadano. Que dignifica a la mujer y al hombre, rescatando e impulsando el pleno disfrute y respeto de todas sus libertades…”
Seguramente que Morales Carazo estuvo presente en el ciclo de conferencias que ofreció José Coronel Urtecho a los miembros de la empresa privada en los años setenta. Si es así, el candidato vicepresidencial tendría que recordar lo que dijo Coronel Urtecho en esa ocasión sobre la crisis de la palabra en nuestro país. En Tres Conferencias a la Empresa Privada (1974), Coronel Urtecho caracteriza el discurso de políticos como Morales Carazo y Alemán, como una “lengua compuesta casi sólo de lugares comunes y frases hechas o frases de cajón, de clichés y de tópicos o de equívocos, de vaguedades y banalidades y ambigüedades, seudo verdades y falsedades, doble sentidos, contrasentidos, sin sentidos y perogrulladas o, por decirlo con un anglicismo casi indispensable, de platitudes…”. Las perogrulladas de Morales Carazo matan. Mataron con Arnoldo Alemán y pueden volver a matar con Daniel Ortega.
Otros cantinflismos
El artículo “La Revolución como reconciliación”, publicado por Carlos Midence en EL NUEVO DIARIO del día 21 de julio del corriente año, contiene otros dramáticos ejemplos de cantinflismos pro danielistas. Midence inicia su defensa de la política de reconciliación del FSLN explicándonos que, “la Revolución [Sandinista] determinó un todo social, una conexión mutua entre los factores. Esto conllevó a la inserción de la sociedad en sus propios procesos políticos, económicos, sociales, culturales e identitarios”.
¿Entendió? Si no entendió, no se declare vencido. Midence aclara sus ideas diciéndonos: “La Revolución Sandinista desde su época supo que el humano es un eslabón de la sociedad. La Revolución se enteró de que ésta actúa como un todo y que, por lo tanto, la armonía debe ser una actividad real-social y de solidaridad en el sentido que una de las medidas fue la democratización de las facultades y las posibilidades”.
¿Sigue sin entender? Bueno, Midence le ofrece más ayuda: “Por ello rompe la reconciliación, la estrechez y el reduccionismo circunstancial de la estructura, para constituir el ideal de un nicaragüense íntegro, en uso pleno de todas sus facultades”.
¿Nada? Bueno, Midence le entrega, finalmente, la clave para entender la filosofía de la reconciliación que promueven Ortega y Morales Carazo en su campaña: “El punto de partida de la reconciliación es la transversalidad que ésta debe albergar, pues ella es en sí una invitación a que los nicaragüenses dejemos de ser esencia o mera ontología para llegar a ser historia, como fue hace 27 años. Es decir, reconciliarnos implica más allá de la tolerancia, un factor socio-espiritual que rija las relaciones y las decisiones en el sistema de cosas”.

¿Preparados para votar?
¿Está ya usted listo/a para votar por la filosofía pendular articulada por Morales Carazo? ¿Está ya preparada usted para pasar un ratito en la derecha y un ratito en la izquierda, pero sin olvidar jamás que debemos quedarnos, por lo menos un tantito, sentaditos en el centro?
¿Está usted preparado para apoyar y defender con su vida la revolución identitaria, supernumeraria y detergente que anuncia el FSLN, respetando --no faltaba más-- la transversalidad de las acciones y reacciones micro voluntarias y meso encachimbadas que el FSLN --inspirado en la desnivelada obra de Nietzsche o de Nicho o de Nicho-Nietzsche-- implementará latrogénicamente cuando llegue al gobierno e inicie la purificación espiritual y estomacal de tod@s l@s nicaragüenses, para finalmente ser toditos un todo toditito?
Si acepta usted los cantinflismos de nuestros políticos y analistas --vengan del partido que vengan--, piense en su voto y en lo que Cantinflas le dijo a su pueblo con elegante claridad: “Sin hacer gala de elocuencia ni de subterfugios de palabras así que puedan hacer obscurantismos… por eso, como os repito, dejéis de ser ignorancias!, dejéis de ser estropajos!, y dejéis de ser esclavitud, como os he dicho, siquiera por honor, o ¡háganlo por su madre!”