Opinión

La sensación de lo mismo


“Nada nuevo trajo el barco ayer 19 de julio, en la concentración que hizo Daniel -inició la plática el de Managua-, salvo la confirmación de una especie de metamorfosis histórica: las antiguas masas del somocismo llenando la plaza con otras consignas vacías, ya que sus dirigentes no inspiran autenticidad. Me refiero a las masas que no razonan y gritan lo que les dicen. Todo ello condimentado con achiote rosado, y un toque de Evita Perón importada desde su mausoleo. Pero en el fondo, nada de nada, y la sensación de lo mismo”.
“Y lo mismo que queda -quiso agregar el de Masatepe- es la plaza vacía y la corrupción galopante, y la convicción de que la palabra reconciliación la han devaluado hasta, no digamos su mínima expresión, sino su no expresión. Todo esto es como cuando Herty se propuso ser alcalde de todos los managuas, y el no ser sectario lo consideraron como una traición. De no lograr nuestra liberación en las elecciones de noviembre, eso mismo nos espera a los nicaragüenses que no mujamos por comida o por trabajo. A todos aquellos que no fueron serviles, de haber un gobierno danielista, se les pasará la cuenta, y hay que tomar muy en serio que desde ahora algunos que creen en ese triunfo, están haciendo sus inversiones de complacencia a sus corruptos líderes, o pagando chantajes. Definitivamente, hay que acabar con toda esta mierda”.
Sherlock comentó:”Lo que les dolió a los fariseos cuando Herty, en un spot publicitario, dijo esa frase que es un propósito nacional. Acabar con esta mierda significa acabar con la corrupción, con la hipocresía y con el oportunismo, por ejemplo, cuando se hace propaganda partidaria con un paso a desnivel que nos costó impuestos, paciencia, meses de atraso, combustible por los atascos y desvíos, y hasta dos muertos, a todos los nicaragüenses. ¿Es esa una obra danielista?”
“¿Pero han notado -intervino Sanjinés- que cuando es Bush el que suelta un mierdazo en pleno G8, todos los puristas del lenguaje que reaccionaron cuando con razón y justicia lo dijo Herty, se lo tragan ahora que irracional e injustamente lo dice el mayor genocida del mundo? Me refiero a ese mismo George W. Bush, que conocemos nosotros los ciudadanos del mundo por su pasión por la guerra, y que deslegitima a priori cualquier viso de legitimidad que pudieran tener los israelitas, que son quienes atacan, con la cínica frase que tienen derecho a defenderse. Esto es igualito al pretexto de las armas de destrucción masiva que inventó para apoderarse de Irak y continuar destruyéndola día a día”.
Dijo Caresol: “Ese desayuno en San Petersburgo fue muy aleccionador para el mundo. Aparte del mierdazo para Hezbolá y Siria que probablemente compartan Don Enrique Bolaños y sus seguidores, se llevó en el saco al Secretario General de la ONU, Kofi Annan, por no actuar de inmediato con la docilidad, por ejemplo, de un Tony Blair, o al menos como lo hizo cuando la invasión de Irak, que se tragó todo su orgullo junto con sus resoluciones. Lo dijo clarito, como si se tratara de un empleado suyo: ¿Qué pasa con Kofi Annan? No me gusta como encadena los acontecimientos. Y lo mejor fue el postre de aquel desayuno que pasará a la historia, cuando con aire aburrido, después de mencionar que a él le gusta la Coca Cola Ligth, dijo: No voy a hablar tanto con los demás. Algunos de estos tipos hablan demasiado. En fin, sabiendo que los que no hablan demasiado son Tony Blair y él, y que a los otros seis les gusta hablar demasiado, yo diría que los invitáramos a caminar con nosotros”.
Carlos Flores llegó justo a tiempo para, junto con todos, carcajearse de la ocurrencia de Caresol y decir “No me parece mala la idea. Es más, si vinieran a caminar con nosotros platicando, y si por casualidad encontráramos al desaparecido Bayardo Altamirano, le pondríamos al lado a Vladimir Putín, por aquello de la afinidad. Aunque si de lo que se trata es de andar con presidentes parlanchines, nos sale más barato traernos a Don Enrique Bolaños, aunque el problema es que quién sabe si camina”.
“Lo peor sería -lntervino Sherlock- que caminara como camina el país bajo su gobierno, y el problema sería que a ese paso no podemos ni platicar, y si traemos a los presidentes parlanchines, tendríamos que andar con escoltas y equipos de seguridad, y acabaríamos pareciéndonos a Daniel Ortega. En todo caso mejor invitamos al próximo Vice-Presidente, Carlos Mejía Godoy, hombre tranquilo, al que no lo amedrentan ni los cuchillos conque algún desquiciado le quiso adivinar las tripas. Porque, aun cuando podemos estar seguros de que era un desquiciado, no olvidemos, por si las moscas, que hay desquiciados que se fabrican. Lo que me gustó de Carlos es que continuó tranquilo y después se fue a tomar un galón de sopa en el mercado de Masaya, con todo y una cuchara de jícaro. Yo creo que con ése sí nos vamos a entender en el campo de la cultura”.
Jueves, 20 de julio de 2006