Opinión

El Tren Cultural de la cruzada


El 13 de febrero del presente año fue inaugurado el Tren Cultural, museo itinerante organizado por el Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica de la UCA, como un proyecto educativo y cultural dedicado, esta vez, al rescate de la memoria histórica de lo que fue la Cruzada Nacional de Alfabetización de 1980.
El objetivo principal del proyecto es “transmitir los valores que impulsaron a la juventud nicaragüense de 1980, a movilizarse en solidaridad con los pobres y analfabetas del país, enseñándoles a leer y a escribir”. Además de rescatar la memoria histórica de la Cruzada, el Tren Cultural “busca estimular la reflexión social sobre los desafíos que plantea la construcción de una Nicaragua con equidad, justicia y solidaridad”. De esa manera, el Tren persigue “invitar a las nuevas generaciones a participar en forma organizada en la solución de los problemas actuales de su comunidad”.
En los tres meses (febrero – abril) que el Tren Cultural estuvo estacionado en Managua, en un terreno próximo a la laguna de Tiscapa habilitado por la Alcaldía, recibió la visita de 11,250 estudiantes de 60 colegios de la capital, más varios miles de pobladores que asistieron principalmente los fines de semana.
Luego el Tren se desplazó a Estelí, siendo visitado en el curso del mes de mayo por casi 4,000 estudiantes, jóvenes y población en general. Actualmente el Tren se encuentra en Jinotega y luego viajará a la ciudad de León. El plan contempla extender por seis meses el recorrido del Tren, de manera que pueda estar en ocho cabeceras departamentales y atender un número aproximado de 60,000 estudiantes.
Ha sido tal el éxito del Tren, que el alcalde de San José de Costa Rica ya extendió formal invitación para que el Tren viaje a aquella ciudad en el mes de agosto próximo.
La construcción y adaptación de los tres furgones que componen el museo itinerante ha sido posible gracias a la cooperación de Suecia-ASDI, Intermón Oxfam, Ibis Dinamarca, Embajada Real de los Países Bajos, Fundación Heinrich Böll, Inservida, Swissaid, Telecomunicaciones Sin Fronteras y Alcaldía de Managua. Cuenta también con el patrocinio de la Unesco, cuyo prestigioso logo ostenta el proyecto.
Diseñada la museografía con aprovechamiento de todas las tecnologías más avanzadas, el Tren es un espacio donde los adolescentes y jóvenes de ahora pueden interactuar con los jóvenes que fueron los protagonistas de la Cruzada. Cuando los jóvenes terminan su visita, son invitados a escribir su propio comentario sobre lo que han visto y, además, cuál es el compromiso que despierta en su ánimo constatar que hubo una vez en Nicaragua, cuando los jóvenes lo dejaron todo (estudios, familiares, etc.), para dedicarse a alfabetizar en la montaña a sus hermanos campesinos.
¡Qué mejor que ceder los párrafos finales de este artículo a los textos de las frases escritas por las generaciones actuales! De las miles de frases escritas en el “Libro del Recuerdo”, entresacamos las siguientes:
“La vivencia, el recuerdo y el compromiso personal revive, se fortalece y anima a no perder la esperanza en nuestra Nicaragua. Gracias por el esfuerzo de llevar a estas nuevas generaciones el valor humano y patriótico de los jóvenes del 80 que serán jóvenes para siempre”… “Este Tren inspira mucho para alfabetizar por hacer un bien no por obligación”… “Una idea genial, una gran oportunidad para seguir adelante y hacer algo bello por Nicaragua”… “Es una experiencia que me ayudó a entender y comprender lo que significó realmente la Cruzada. ¡Felicidades y sigan informándonos con el Tren y mucho más!”… “Muy bonito, dinámico e interesante más que todo para esta generación que sólo piensa en la fiesta y no en algo bueno para la vida”… “Esta exposición de la historia de alfabetización es excelente, ya que ayuda a forjar a nuevos jóvenes y a hacer conciencia del papel que ellos juegan para construir la historia de su país”… “Muy bueno, me parece algo educativo para que lo retomen los jóvenes”… “Esta experiencia fue muy importante para mi vida, fue una oportunidad muy buena para conocer más de la alfabetización y ¡nunca la voy a olvidar!”… “Pienso que fue algo muy importante en mi formación, me ayudó a ver las necesidades de los demás y a buscar una solución. Me enseñó más sobre lo que es la alfabetización”… “Me siento orgullosa de todo el pueblo nicaragüense que enseñó a leer y a escribir a personas de la montaña, les permitieron decir lo que pensaban, sentían y creían a través de las letras. Aprender a convivir con los demás y dar lo mejor de nosotros para que nuestro pueblo pueda crecer y triunfar, y que las futuras generaciones luchen por lo que creen!!!”…
Como puede verse, la juventud nicaragüense sigue siendo generosa. Sólo necesita organizarse para servir mejor a su país y a los más pobres.
Managua, julio de 2006.