Opinión

Acerca de la nueva fórmula del MRS


En realidad, la muerte Herty Levites sorprendió a moros y cristianos. Cuando digo esto es que de pronto nos vemos sorprendidos por la desaparición física de uno de los candidatos a la Presidencia de la República; personaje carismático, campechano, líder, abierto opositor al partido Frente Sandinista, que poco a poco iba subiendo en las encuestas. La realidad es que era una opción viable, creíble, transparente, una opción ganadora. Pero la desaparición ha supuesto una serie de comentarios “infaltables”, opiniones de expertos en la política que, atinada o desatinadamente, vierten sus comentarios como ya se les ve.
Por lógica elemental la desaparición de Herty requería en el más corto tiempo posible el reordenamiento de sus cuadros y reformular la opción de los supuestos candidatos que llenarían o sustituirían a Herty en la candidatura a la Presidencia de la República. Aquí es donde deseo hacer mi comentario no como un erudito en política, sino por lo que se ve desde la llanura de las bases. Quiero referirme a un artículo que apareció en el Nuevo Diario, (página de Opinión) el 07 de julio, titulado Edmundo Jarquín no es el ideal, que exactamente tiene que ver con la elección de Edmundo Jarquín como candidato por parte del MRS a la Presidencia de la República. El escrito firmado por el ciudadano Serdán Zelaya en realidad no me orienta sobre su punto de vista, pues éste desconoce la capacidad de Mundo Jarquín, argumenta que estuvo 15 años fuera del país. La verdad es que a mí no me consta eso, y si así fuera, el señor Jarquín no ha dejado de ser ciudadano nicaragüense y como tal, al igual que el mismo señor Zelaya (que no es aspirante), sus aspiraciones son válidas, pues así lo establece la Constitución Política de la República en su artículo 147 en todo su enunciado, incluyendo los incisos 1, 2, 3, 4 sin excepción alguna.
Las palabras de Serdán me hacen evocar la frase del trasnochado diputado Bayardo Arce, quien en su oportunidad dijo que a Edmundo solamente lo conocen sus hijos, olvidándose que fue funcionario del gobierno sandinista, donde él (Arce) era miembro de los “intocables” de la Dirección Nacional. Mundo al igual que Herty es sandinista y es tan conocido en las filas del partido como el mismo diputado Arce. ¿Qué pretendemos al elegir al presidente?, si no es más que cambios, se pretende savia nueva, alguien que haga más que los demás, buscamos desprendernos de lo viejo conocido, no se quiere ver más de lo mismo, no más políticos criollos, no más tiranos, no más caudillos. Se pretende que salgan del escenario muchas caras conocidas y reconocidas tildadas diariamente con epítetos que van desde sinvergüenzas, pasando por mafiosos, cínicos y oportunistas, que además tienen hundido en la extrema pobreza al país, los mismos que en campañas electorales llenan de promesas al electorado, y una vez alcanzado el poder se olvidan de su rol. Para mí son preferibles Mundo y Carlos, lo más limpio que tenemos políticamente hablando, y no una cantidad de caras conocidas que llenan y colman cargos políticos como tantas noticias aparecen en los diarios y noticieros señalados elegantemente con los calificativos que ya mencionaba anteriormente. Creo que los designios políticos criollos no están dando oportunidad de escoger entre la clase “escatológica” que tenemos y la alternativa del MRS.
En todo caso, los procesos de cambios se dan con base en lo novedoso, no sobre vicios del pasado. Es mi parecer que, además de ser una fórmula limpia, es una fórmula inteligente que no persigue la entronización de líder alguno; creo que los demás dirigentes de esta agrupación son igualmente inteligentes y también saben que para modernizar al MRS se necesitan caras nuevas, y esos rostros son Mundo y Carlos. Así que por favor no sigamos en lo mismo y votemos por el cambio el próximo 5 de noviembre.

Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli)