Opinión

MRS, ¿más a la derecha?


¿Por qué no Víctor Hugo, quien es el único que cuando habla reivindica una identidad de izquierda? ¿O un personaje mítico como Henry Ruiz, capaz de remover el imaginario de la consecuencia con los ideales?
No. Tenía que ser el pirotécnico Edmundo Jarquín, un neoliberal que piensa que el problema del desarrollo de Nicaragua es un problema de relaciones públicas con las IFIS. Es cierto que acompañado de Carlos Mejía, uno de nuestros grandes creadores y paradigma de honestidad ciudadana. Pero Carlos aparece como una suerte de relleno con semblante popular, algo así como el papel que el FSLN le asigna a Alexis Argüello.
A esto seguramente le llaman “inteligencia” o “realismo”, para continuar recibiendo el aval del imperio, del Cosep y de los grandes medios. Y para seguir vendiéndole al pueblo la agenda de la derecha.
Hablar de “intervención” venezolana para ocultar la verdadera intervención de nuestro sistema político. Decir que la causa principal de nuestra pobreza no está en la brutal implantación neoliberal, sino en el pacto. Decir que Bolaños es un señor respetable que nada tiene que ver con la miseria del país. Pedir junto con Bolaños que venga más OEA. Condenar las reivindicaciones de los médicos y los maestros. Decir que es irresponsable ponerle impuestos a una transnacional.
Seguramente a todo esto le llaman “inteligencia” o “realismo”. Sin embargo, nada puede ser más estrecho de mente ni más iluso que pensar que este país puede dejar de ser inviable, sin dar la batalla contra la dominación imperial y sin convertir la política en una relación social forjadora de conciencia y movilización popular.