Opinión

El sandinismo de Herty


El sandinismo que ha vivido nuestro pueblo es el sentimiento más puro y genuino que pueda experimentar el corazón de todo nicaragüense. Desde la época de Sandino, los ejemplos siempre fueron de una contundencia llena de epopeyas, casi difíciles de creer, pues por el genio, la tenacidad y el deseo por liberar a un pueblo jamás tuvo más razón que la de dar su vida sin esperar un palmo de tierra para su sepultura.
El sandinismo de Herty fue real, amistoso, enterado de que las condiciones no eran las propicias para desplegar las nuevas ideas que todo movimiento debe connotar para estar acorde no sólo con los cambios, sino con las reivindicaciones que nacieron precisamente en los principios de los hombres que forjaron parte de lo que es hoy nuestra patria.
Y es por eso que los cambios vinieron en la otra acera, claro no fue del mejor gusto que se fuese un líder, amén de otra serie de elementos valiosos que lo viene realizando desde que surgió el Movimiento de Renovación Sandinista (MRS), partido en el que Herty confió desde un comienzo y empezó a demostrar que su sandinismo estaba hecho a la medida de las circunstancias. Que dialogó con todos sus oponentes, menos de quienes fueron sus hermanos, ese dice mucho de él y desdice de los otrora.
Ahora Herty está más sólido, su figura se inmortalizó porque sus palabras fueron consecuentes no con el caracterizado político, sino con el hombre fiel a todo un entorno, ésa fue su democracia, su mejor papel y es el que debe prevalecer en aquellos que confían en las próximas elecciones como para darle un voto no de confianza, porque ése siempre lo tendrá, sino de unidad y de identidad.
Las habilidades del sandinista no sólo deben de pasar debajo de la mesa, tienen que ser conocidas también por su pueblo para que los ciudadanos tengan el material necesario de veracidad, pues no se puede jugar a la doble moral: Herty platicó incluso con los americanos; los tiempos han cambiado, es tiempo de exigir respeto con flexibilidad; eso buscaba Lewites, y por eso fue tildado.
Hoy su sonrisa ha dejado una estela como la de las olas, incesante, como queriendo decirle a todos: aquí estoy renovándome y,
por supuesto, eso es lo que esperan sus seguidores, una tarea que sólo será de carácter permanente si y sólo si confían en el sandinismo de Herty.