Opinión

El Ángel de la Guarda


Herty, desde tu tumba seguís mortificando a los corruptos, a los amigos de éstos y a los amargados; también seguís exponiendo ante la población la hipocresía de tus detractores que hoy, sobreponiéndose al ruido producido por el batir de palmas que tu muerte les produjo, te llaman “nuestro hermano”.
En El Nuevo Diario del 6 de este mes una señora te escribió una carta privada (¿?) a través de la cual te envía un veneno exquisito --sabiendo que ya estás muerto-- destinando una porción del mismo para todas y todos los que creímos en vos y que hoy, con Mundo y Carlos a la cabeza, hemos levantado tu estandarte de honradez, honestidad y tu inmenso amor a tu pueblo, por el cual luchaste desde muy joven hasta entregar tu vida a los 67 años.
Pero también con Mundo y Carlos hemos recogido tu alegría por la vida, alegría convertida en esperanza de un futuro sin corrupción y con una sociedad justa e igualitaria, menos excluyente y discriminadora, en la que las penas y amarguras, como las de la señora en mención (que además pidió que no le contestáramos porque la carta era para vos, a pesar de que nos llama zopilotes en la misma) se vayan convirtiendo en un indeseable recuerdo del pasado.
Aún calientes tus restos, fueron objeto de nuevos insultos por parte de algunos personajes, a los cuales, si nos guiamos por tales insultos, seguís provocándoles canilleras y tronar de mandíbulas. Como no se atreven, en medio de su falta de respeto, a decirte payaso, como te llamaban antes, ahora te dicen personaje cómico; creyendo ilusamente que así te desmitificarán haciéndote perder el cariño, el respeto y el reconocimiento del pueblo a tu vida y obras.
Herty, la señora de la carta se queja ante vos porque dice que no le hiciste un parque para que jugara su niño. A los que reconocemos tu excelente gestión en la “alcaldilla” y tu vocación de servicio a favor del pueblo no nos queda ninguna duda de que ganas no te faltaron para hacer muchos parques y más obras de progreso, pero te faltó tiempo. Con todo y haber recibido saqueada la “alcaldilla” y apenas con 300.000.000.00 de córdobas en recaudación (que tampoco encontraste) la dejaste, al finalizar tu gobierno, con 1.000.000.000.00, iluminada, limpia, con cientos de kilómetros de calles y avenidas revestidas y pavimentadas, nuevos andenes en muchos barrios, 20,000.00 mujeres beneficiadas con títulos de propiedad de sus terrenos donde tienen sus humildes viviendas, un parque vehicular renovado para recolectar la basura, con el proceso de saneamiento del Lago Xolotlán y la Laguna de Tiscapa comenzados, con el inicio de la construcción del estadio nacional de fútbol, con una hermosa y valiosa Concha Acústica, hoy en el abandono; con un monumento a los periodistas, igualmente hoy abandonado por las actuales autoridades municipales; con una política de austeridad en los gastos administrativos (seguiste usando tu propio vehículo usado y te redujiste drásticamente el consumo de combustible) y un sinnúmero de etcéteras más.
Tu pecado, Herty, fue haber dicho que serías alcalde de todos los managuas, como en efecto lo fuiste. Lo que debería ser considerada una virtud, o cuando menos una actitud decente y, además, una obligación de cualquier funcionario público se convirtió ante “tus hermanos” en un desafío a su autoridad y a sus prácticas políticas prebendarias. No hay duda, a tus detractores los seguís preocupando y asustando, ahora desde tu nuevo cargo de Ángel de la Guarda de todos los que seguiremos luchando porque tu legado se haga realidad; en esta nueva jornada con Mundo y Carlos, “Los Tigres del Norte”, tan serios y tan jodedores como vos, encabezando la fiesta por la victoria. Con seguridad te has de estar riendo de esta locura. El pueblo te recuerda con cariño; el 5 de noviembre te lo demostrará.
Managua, 6 de julio de 2006.

Posdata: a la señora de la carta le recuerdo que los zopilotes son aves muy útiles para los seres humanos, ya que limpian la carroña de la tierra.