Opinión

De agoreros y tragedias por llegar


I
La humanidad ha querido siempre conocer el futuro; la inventiva ha sido casi infinita en ese afán. Se examinaron y aún se examinan las entrañas de animales sacrificados en aras de satisfacer esa curiosidad.
Se buscan señales en el cielo, en la tierra y en los acontecimientos extraños.

II
Desde el neolítico hasta la fecha, se ha contado con adivinos, astrólogos, videntes y exorcistas que ayudan a interpretar los signos para dictar oráculos y dar a conocer en revelaciones lo que depara el futuro.
Los adivinos y videntes han hecho alardes de misteriosos conocimientos, y con ello han ayudado a predecir y a veces a determinar el curso de los sucesos.
La adivinación tenía mucho que ver con el campo; era vital para el hombre predecir el futuro de las cosechas y de ahí la urgencia de conocer por anticipado las lluvias, sequías y demás condiciones que influyen en los resultados.

III
El comportamiento de los animales, la ubicación y el rumbo de los astros, los fenómenos de la naturaleza, los cambios meteorológicos extraños, el comportamiento distinto de la tierra, todo podía indicar lo que nos depararía el futuro, para bien o para mal.
Siempre han sido señales inquietantes la aparición de seres distintos, como animales de dos cabezas, con más o menos patas que las normales, de hijos de distinta naturaleza que la de sus padres.
La situación no ha cambiado, los hombres todavía buscan en señales diversas los presagios para el mañana.
IV
Reyes medievales y poderosos señores tenían sus adivinos para conocer los avatares que podían suceder en sus dominios. La adivinación se fue transformando en un instrumento político que, no dudamos, llega hasta nuestros días.
Ha habido algunos dudosos personajes como el célebre Rasputín, de quien ni su historia ni sus vaticinios parecen verdaderos.

V
Se usó la lectura de las entrañas de animales, la adivinación mediante agua, o mediante aceite o por medio de augurios fisiognómicos, vuelo de las aves, visiones nocturnas, etc.
Hoy seguimos leyendo sobre buenos y malos augurios, malos para la estabilidad del dólar, buenos para los petroleros por el alza continuada de los precios; se hacen augurios diversos sobre los finalistas en La Copa Alemania 2006 o cuál será el resultado a una o dos vueltas en las elecciones nacionales.
Y augurios económicos en los que no se destripan animales, sino que se sustentan con teorías basadas en la economía, ciencia exacta para cada corriente ideológica, pero variable para los incrédulos que creen que es mejor escudriñar el cielo.

VI
En la antigüedad se veía con mucha aprensión el nacimiento de fenómenos y se temía que el comportamiento errático del tiempo presagiara malas épocas. Pareciera que las cosas no han cambiado.
Se augura un desastre ecológico al observar un terremoto gigantesco que provocó el tsunami más avasallador en siglos; se sabe que las temporadas de huracanes han sido las más violentas en centurias conocidas. Somos capaces de ver tras estos signos la mano depredadora del hombre y vaticinar el fin violento de una era.

VII
Pero cuando vemos que alguien condenado por delitos comprobados, perseguido por delitos que aún se investigan y desvisado en varios países, manda, controla y dirige un partido político con serias aspiraciones a la Presidencia democrática de un país, creemos que es prudente prever que estamos ante fenómenos que auguran nubarrones indescifrables.
Los narcos salen libres, los funcionarios públicos son señalados por delitos incomprobables por el uso y abuso del poder. Hombres se casan con hombres, y mujeres hacen lo mismo. Luchas sobre el aborto. Se anuncia fuego al estilo de Sodoma y Gomorra.
Se ciernen amenazas de retiro de fondos, el trío de seis ruge, pero nada sucede.

VIII
Recientemente un bebé nació con el corazón fuera del pecho, unas niñas están siendo analizadas para separar sus cuerpecitos siameses, nace un niño con tres brazos, un hijo machetea a su madre y al resto de su familia.
Nacieron cerditos con dos cabezas, animales no identificados apodados chupa cabras han atacado manadas de pacíficos pelibueyes. Un gallo encuba los huevos abandonados por una gallina. Gallo, pato, ratón y zorro pugnan de espaldas al edén para acceder al paraíso.
Barcos fantasmas que no hablan. ¿Son éstas señales de nuestros tiempos? ¿Serán estos acontecimientos el anuncio de que algo va a pasar en Macondo?

IX

¿Son buenos o malos augurios? ¿Se avecina un buen gobierno? ¿Qué está pasando y pasará en esta Nicaragua de nuestros amores?
Pongamos atención porque, aunque seamos irredentos optimistas, nos parece que algo grave puede estar por suceder
Dado que no confiamos en el Tarot, ni en la bola de cristal, ni en los magos y adivinadores, cuyos anuncios pueblan nuestros medios, no nos queda más que tener fe y esperanza.
Que Dios, Alá o el G.A.D.U. guarde a Nicaragua de los nicaragüenses.

Managua, martes 13 (machalá) de junio de 2006
elsavogl@ibw.com.ni

Miembros del Centro Nicaragüense de Escritores