Opinión

Extrema se tangunt


“Los extremos se tocan”. Esta expresión tiene validez en los problemas de orden epistemológico. Tal como lo señala la teoría del conocimiento, el dogmatismo con frecuencia se traslada al otro lado del péndulo y por mutación se transforma en escepticismo que a su vez es su negación dialéctica. De la misma manera el escepticismo puede transformase en su negación dialéctica (el dogmatismo), al orientarse hacia la imposibilidad de un conocimiento determinado.
En la política criolla los extremos no se tocan, sino que se “abrazan y se besan con pasión frenética”. Tal parece que el arte de la política es hacer de lo imposible lo posible, de lo utópico lo real.
Me parece que la táctica electoral de los ideólogos del Frente, si somos justos, hemos de calificarla de inteligente y audaz. La alianza del Frente con “estamentos” hasta hace algunos años con posturas casi irreconciliables al sandinismo es muy importante para un potencial triunfo electoral. Lo que aún no sabemos es si el frente se movió hacia su negación dialéctica o se quedó en su lugar flexibilizando, pero manteniendo, su esencia ideológica y su adhesión por los pobres sin despreciar y renegar del sandinismo y el marxismo.
El discurso de Daniel no sólo fue ilustrado, yo diría “casi pontifical”, lleno de luces sobre lo que virtualmente será el Gobierno de Reconciliación Nacional. Creo que eventualmente no existe ningún peligro de un gobierno sandinista, y que el discurso anacrónico de los demás partidos, incluyendo a la embajada americana, sobre un gobierno sandinista al estilo de los años 80 es un “cuento” que la mayoría del pueblo, diezmado por el hambre y el desempleo durante 15 años de aplicación del modelo neoliberal, ya no puede prosperar en las mentes de millones de nicaragüenses que viven con menos de un dólar diario.
Es importante que el FSLN diseñe una estrategia de campaña tomando como referente un buen plan de gobierno, incluso con criterios metodológicos para que la inmensa mayoría pobre pueda entenderlo con claridad; ésta debe ser también la postura de todos los partidos y tendríamos una campaña ejemplar, es decir, una lucha por quien presenta el mejor plan de gobierno y no una lucha despótica excluyente y orientada a descalificar al contendedor.
Si realmente el FSLN está dispuesto a “crear un poder nacional” sobre la base de alianzas estratégicas con partidos y grupos políticos que tienen buenas intenciones, es necesario evitar por cualquier medio la confrontación con otros países e internamente se debe crear una agenda nacional incluyente, donde la sociedad civil desempeñe un papel protagónico. Los dirigentes sandinistas deben entender que el respeto a nuestra soberanía no se conquista con fusiles, y que la no intromisión en nuestros asuntos internos por organismos como el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) sólo es posible mediante la creación de una economía fuerte, que eleve el nivel de vida de las inmensas mayorías. Mientras este país sea hambriento estos organismos no nos respetarán y se hará lo que ellos dicten.
Es importante que observemos a vecinos como Costa Rica; al margen de las diferencias que existen con ese país, deberíamos de plantearnos la interrogante, ¿por que Costa Rica es un país que construye su propio destino y establece las reglas del juego sin injerencias foráneas? Porque, sencillamente, el Estado tico se fundamenta en el poder nacional, el cual se ha construido en razón de inversión en educación e investigación y desarrollo, un crecimiento del producto que supera cinco veces el nuestro, exportaciones por el orden de los 8 mil millones de dólares, apoyo a las Pymes por medio de los bancos de fomento, aprendizaje del inglés y desarrollo del turismo en todas sus modalidades. Ahí están las fuentes del respeto, sin mencionar el funcionamiento sólido de las instituciones políticas y estatales, una sociedad civil organizada y unas campañas electorales basadas en sólidos planes de desarrollo.
Es muy importante que la militancia sandinista, sobre todo la cúpula, se desprenda de esquemas mentales autoritarios y reflexione. Si es que realmente existe una visión orientada a servir a la sociedad, deben desprenderse de esquemas mentales excluyentes y autoritarios, y de una vez por todas convocar a un diálogo sincero abierto y plural con los militantes que están “fuera” por intransigencias, falta de tolerancia, rigidez y posiciones cavernarias del “conglomerado de cortesanos” que rodean a Daniel.
Creo que el hecho que los extremos se atraigan al menos en este caso es positivo, pero como solía decir Aristóteles “nuestras palabras tendrán más peso, si ante todo traemos al debate las diversas opiniones para hacer valer sus pretensiones; y de esta manera no parecerá que condenamos a los ausentes”. Creo sinceramente como sandinista, no militante y sin pertenecer a una estructura, que si Daniel y la cúpula optaron por la reconciliación con los de afuera (ideológicamente), por qué no buscan la reconciliación con los de adentro, que por intransigencias mezquinas hoy se encuentran “afuera”.

El autor es candidato a doctor en Economía y Administración, así como catedrático de la UCC