Opinión

El Código Da Vinci


Lagartoparado estaba, como es lógico, parado a lo lejos. Con parsimonia de lagarto contestó el grito de saludo de Caresol, quien aquella mañana iba despotricando contra ESTESA y los celulares: “No hay cosa peor que un monopolio, y ESTESA es un monopolio que da a sus usuarios lo que le viene en gana. Si es que a sus dueños les encanta Antena 3, la porquería de canal español con el que sustituyeron el de Televisión Española que las compañías de cable decentes ofrecen en otros países, es que tienen un pésimo gusto o que nos quieren imponer gato por liebre, en lo cual va implícito el desprecio por el criterio y gusto de sus abonados, Lo mismo, como decíamos en una plática anterior, están haciendo con otros cables. Necesitamos que nos salven de ellos y venga otra compañía que nos ofrezca otra opción u otra alternativa. Pero lo que soy yo, no me quiero ahorcar en ese palo”.
“Otro problema que tenemos --continuó airado-- son los dichosos celulares. El negocio, con el que te hacen gastar más, consiste en hacerte perder llamadas cuando lo que te responde es una grabación diciendo cualquier estupidez, para que uno vuelva a llamar hasta que se logra comunicar con el consiguiente despilfarro de minutos, y desde luego de dinero a favor de las compañías telefónicas. Todo eso lo tienen fríamente calculado, y se hace necesario que las autoridades intervengan y pongan fin a ese fraude. Como dicen el Ingeniebrio Noel Vargas y la Maritza Baltodano, si nos dejamos se nos encaraman encima. Como se nos ha encaramado la policía con lo de las placas nuevas. Ahí ocurre que solo los honestos cumplen con todos los requisitos. ¿Cree alguno de ustedes que no están circulando y no van a circular con placas nuevas carros destartalados y los sempiternos buses, siempre protegidos en su arbitrariedad e irresponsabilidad por el Tránsito, emitiendo gases hasta ponerle negro los pulmones a cualquiera y negro el cielo? ¿Y la cobradita que cada tantos meses habría que pagar para llevar al día el certificado de emisión de gases? ¿Cree alguien que nuestro ambiente va a estar purificado con esa medida que para lo más que puede servir es para complementar, a costa nuestra, el paupérrimo presupuesto de la policía?”
El de Managua respaldó a Caresol: “¿Además de lo anterior, se han fijado ustedes la impunidad con que circulan y hacen malas maniobras bicicletas y carretones? Manejar en Managua es manejar en un laberinto y una angustia permanente, porque cuando se logra sobrevivir a la agresividad de los buseros, los ciclistas se pasan los semáforos en rojo y los carretones halados por famélicos caballos, van contra la vía. La policía ni les llama la atención, y lo peor es que cuando hay un accidente, las autoridades ven justo el arreglo con el causante del accidente, con el demagógico argumento de que es más pobre que la víctima. No pocos medios de comunicación enfocan este problema con ese prisma que olvida que en materia de accidentes de tránsito, ir con el más débil no necesariamente es estar al lado de la justicia, y que con esta visión sentimentaloide se contribuye a institucionalizar la irresponsabilidad”.
Mientras Sherlock y Watson se rascaban, el de Masatepe comentó: “Fui a ver El Código Da Vinci con William Tapia y me pareció lo que me esperaba; una pendejada. Tanto escándalo que hicieron, sobre todo a nivel Opus y Cardenal, que más bien abrieron el apetito por una película que no podía ser menos peor que el libro en que está basada. Ahí, como han dicho muchos, el asunto es el de la sexualidad de Jesús, que molesta a unos puritanos seguidores de un Cristo asexuado, lo cual habría equivalido a un hombre deshumanizado e invulnerable a las tentaciones. A mí ni siquiera me importa que tuviera hijos con María Magdalena. ¿A cuántos sobrinos de curas les tendríamos que buscar su ADN para descubrir su bendita paternidad? El problema está en lo absurdo del celibato obligatorio. Sus consecuencias las vemos en tanto cura pedófilo, sobre todo en Estados Unidos”.
Watson se le acercó al oído a Sherlock: “De alguna manera todo cristiano es un descendiente de Jesús, y no olvidemos que hasta en las mejores y más sagradas familias a veces salen ovejas perdidas. Si Jesús tuvo descendencia carnal, cosa que yo no creo, ojalá sea Cristianos, porque todo eso del cristianismo, por lo que sé, es más un asunto de amor al prójimo”.
Sherlock le dio un lengüetazo de aprobación en su oreja, y dijo: “Los misterios encerrados en El Código Da Vinci de Nicaragua, se están revelando. Hasta Don Enrique se ha dado cuenta de las arbitrariedades de UNION FENOSA, sin meter la innecesaria destrucción de árboles, y el domingo pasado el mundo descubrió que Jaime Morales Carazo va de compañero de fórmula de Daniel, eso sí, tal y como él mismo lo afirmó, en calidad de péndulo, que va de la derecha a la izquierda y no se queda quieto en el centro. Muy bonito. Esa fórmula presidencial me recuerda el cuento de Edgard Allan Poe, La fosa y el péndulo”.

Jueves 1° de junio de 2006.