Opinión

Un acontecimiento cultural


Este Congreso es un acontecimiento cultural. Así lo vemos y sentimos. Así lo vivimos. Hemos escogido como sede el Teatro Nacional Rubén Darío, porque queremos reafirmar nuestro compromiso con una cultura política distinta. Propositiva, seria y responsable. Nosotros no somos políticos en el sentido clásico, o tradicional, o desgastado y devaluado, exhibicionista y frívolo del término.
Somos idealistas, poetas, seres humanos que venimos y vamos con un propósito revolucionario: cambiar la vida, afianzar libertades, valores culturales, éticos; hacer Patria, en paz; priorizar el entendimiento y el bienestar del pueblo.
Este Congreso nos reafirmará como creadores culturales. Somos personas, y somos un movimiento, (acordémonos que el Frente no es un partido tradicional, sino un movimiento de movimientos) de gente creativa que nunca apostó por la política. Estamos cansados de esa política que destruye. Queremos, y creemos, en una cultura humanista y solidaria, que promueva la cooperación y deje atrás la destrucción.
En el Teatro Nacional proyectaremos y promoveremos el arte de la paz, es decir, el arte de vivir como mandó Cristo, amando, perdonando, reconciliándonos y uniéndonos, para servirnos, complementarnos y completarnos. Queremos hacer de Nicaragua una sola nación, y de los nicaragüenses una voluntad diversa, pero única para vencer la pobreza y para hacer valer la justicia que conduce al progreso.
Rendiremos homenaje a Darío y a Sandino, con poesía. Es la forma de hacer crecer el espíritu. Me refiero a la poesía de la vida, que afirma la vida. Que mueve la conciencia. Que será política porque pertenecerá a l@s ciudadan@s y les-nos devolverá el poder.
Éste será un Congreso para la Cultura de la Prosperidad. Para vivir mejor; para sentirnos mejor; para que tengamos significado, y la alegría vuelva a instalarse en nuestros corazones. Para que nos devuelva a tod@s l@s nicaragüenses la sonrisa y la esperanza.