Opinión

Del sexo y otras artes


Los medios de comunicación se han dado a la tarea de bombardearnos con notas sobre el próximo Mundial de fútbol en Alemania 2006. Once deportistas de las selecciones de todos los continentes, ambicionando alzarse con el reconocimiento como el mejor equipo, una tarea de talento, destreza y trabajo en equipo. Una mezcla que atrae hordas de fanáticos, amantes del juego, otros no tan fanáticos pero sí amantes de la idea de que se trata de uno de los mejores negocios, el ofrecer servicios que satisfagan las necesidades de los espectadores.
Fútbol, cerveza y sexo. Combinaciones mágicas que en común guardan muchas similitudes. Los tres son placeres, socialmente admitidos hasta cierta altura. En una tarde ociosa de fin de semana, cualquiera de los tres puede aligerar el peso del día. Se dice que de los tres, el sexo es tan antiguo como el hombre, y por su antigüedad es obvio que debería ser del dominio absoluto del hombre, pero no lo es así. Los placeres no son puros, menos simples de dominar. En la filosofía budista, la supresión del deseo trae consigo el nirvana, el estado más próximo a la divinidad y santidad. Pero es la divinidad, lo opuesto a lo profano, lo netamente humano, lo falible. Y si Adán perdió el Edén con Eva, qué no es capaz de hacerse por un poco de sexo.
Si la prostitución es el oficio más antiguo, ¿por qué no es por las mismas razones admitido? Alrededor del mundo casi todo puede comprarse, los matrimonios ya ni por amor se dan, son arreglados a cambio de un poco de dinero o status. Si la naturaleza no te ha dado un cuerpo esbelto con las medidas de miss universo, fácil, una visita al cirujano plástico y “renace” una beldad instantánea como las cámaras Polaroid.
Es por ello que igualmente el sexo también es susceptible de ser comerciado. Porque, al parecer, todo es resuelto mágicamente por unas cuantas monedas más. Y si 30 monedas de plata fueron el precio de Jesús y el pago de Judas, las trabajadoras del sexo igualmente tienen su precio. En países como Alemania y Holanda donde la prostitución es lícita, se admite que una persona decida libremente dedicarse a ella como oficio, pero siempre es ilícito que la persona sea forzada por sujetos o mafias, las cuales, mediante el engaño, consiguen a mujeres vulnerables bajo la promesa de trabajos. Analicemos detenidamente la naturaleza de la profesión. A cambio de un precio se ofrece un servicio, a partir del arriendo de los servicios sexo-profesionales para lograr el placer del cliente.
Acá en Nicaragua, la política criolla no dista de desenvolverse igual a cambio de un precio que seguramente es un cargo con un jugoso salario, comisión o prebenda, el político ofrece su figura, respaldo y obediencia al cliente, sin embargo, la satisfacción no es el producto final garantizado. El cliente, llámese así al líder del partido, no es el que siempre paga el precio de los salarios de los políticos, sino la ciudadanía quien lo hace y es quien, menos o nunca, resulta satisfecha a cambio. Éste será un fenómeno de rápida proliferación en la actual época de elecciones.
La licitud de la protitución acarrea un beneficio a la recaudación del Estado, el cual ahora está en posición de poder cobrarle a las sexo servidoras, Impuestos sobre la Renta y aportes a la seguridad social. No pasa igual con las prácticas en la política pinolera, es al contrario, ve sus recursos mermados.
Al parecer, la política y la prostitucion siempre serán males necesarios en opinión de algunos, porque siempre habrán hombres aburridos de sus esposas o en busca de aventuras, y puesto que para la mayoría de los hombres conquistar a una mujer no es nada fácil, se opta por el camino sin dificultades: el de pagar por el servicio como la opción más cómoda. Éste es el argumento que un amigo una vez brindó para admitir la existencia y pervivencia de la prostitución. ¿Cuál es el argumento ahora para sostener la existencia y la pervivencia de la política a como la conocemos?
Licenciada en Derecho
Colaboradora del Programa Anticorrupción
Universidad Centroamericana
jduronchow@yahoo.es