Opinión

El nuevo candidato


Ingenioso, ameno conversador, excelente cuenta chistes, hábil comunicador, hombre inteligente. No carga sobre su espalda ninguna de esas historias sórdidas, tan frecuentes dentro de la clase política. Así que, absolutamente respetable en lo personal.
El gran inconveniente de Edmundo Jarquín es que es un neoliberal con habilidades persuasivas. No se trata de un converso al estilo Mario Arana, por ejemplo. Mundo ya era un neoliberal a finales de los 80.
Conservo la grabación de una charla suya en Inies, un poco antes de las elecciones del 90. Después de su debate público con Panchito Mayorga sobre los programas económicos del FSLN y la UNO; en este debate Mundo expuso las posiciones del FSLN, y Panchito las de la UNO.
El debate había sido muy superficial, en realidad una reyerta de retórica con juegos de imágenes. Por esta razón, en Inies invitamos a Mundo para que nos expusiera sus ideas sobre cuál sería o debía ser la política económica del FSLN si ganaba las elecciones. Allí la exposición fue muy seria, pero para mí resultó espeluznante, porque confirmaba la fuerza con que, entre un sector del FSLN cuya influencia se expandía, había calado el pensamiento económico neoliberal. La tesis central de Mundo fue la de que la exportación de fuerza de trabajo debía convertirse en el eje de acumulación de la economía nicaragüense. Es decir, que antes del triunfo de los gobiernos neoliberales, Mundo Jarquín ya defendía lo que estos gobiernos han venido haciendo desde los 90 hasta hoy, aunque todavía sin el desparpajo de reconocerlo.
Cualquier persona medianamente informada sabe qué cosa es el BID, y el papel que ha jugado en la implantación neoliberal que ha asolado América Latina. En el BID no hay espacios para la creatividad de un pensamiento económico alternativo: los escandalosos megasalarios con que premia a sus funcionarios se los cobra exigiéndoles estricta fidelidad a la línea institucional.
Los artículos de Mundo Jarquín como funcionario del BID, que ha escrito en los medios nacionales, han sido eso, una divulgación periodística de las tesis que sustenta la institución. Entre ellos, recuerdo su apología al Plan Puebla Panamá, que contempla construir la infraestructura para darle viabilidad al proyecto imperial ALCA, actualmente en agonía.
De ahí que no considere necesario ser un intérprete de los meandros del pensamiento para descifrar la inasible profundidad de la frase con que se estrenó el nuevo candidato: “Tengo la convicción de que los grandes problemas de Nicaragua tienen solución”.