Opinión

Los centavos y el dólar


El otro día que fui a un supermercado capitalino me deparé con una curiosa sorpresa cuando fui a pagar mis compras en la caja. La cuenta salió 197 córdobas con 01 centavos. Pagué con dos billetes de a cien y muy ingenuamente supuse que me devolverían tres córdobas. Cual fue mi sorpresa que me devolvieron dos córdobas con 95 centavos. Le hice ver a la señorita que me atendió en la caja que faltaban cuatro centavos, pero ella me dijo que no tenía, pues no existían las monedas de un centavo. Le pregunté qué sucedería si yo le pagaba exactos los ciento noventa y siete córdobas, y mi mayor sorpresa fue que me respondió que entonces tendría que sacar un producto de mis compras para que me redondeara el dinero.
Yo no sé usted, pero para mí es muy extraño que yo como consumidor puedo perder cuatro centavos al pagar una compra, mientras que la empresa a la cual compro --dicho sea de paso con un valor muy por encima de su precio real-- no puede perder un centavo. Si esto fuese un caso aislado no habría problema, pero ese mismo día me pasó lo mismo al pagar mi cuenta telefónica en Enitel, esta vez fueron dos centavos los de la discordia. El día anterior había sido al cobrar un cheque en el banco, otros tres centavos, y sucede casi siempre cuando hay que pagar las cuentas de la luz, agua y cualquier compra que uno hace en las grandes empresas y almacenes.
Uno pensaría que uno o dos centavos no hacen la diferencia, pero decidí hacer cuentas. Veamos. Imaginemos que en un día normal por la caja de un banco pasan cien personas. Cada una deja los cuatro centavos que no reclaman por vergüenza. Al finalizar el día tenemos cuatro córdobas de más en las cuentas, multiplicado por las cinco cajas que funcionan en ese banco, son veinte córdobas, multiplicado por las cincuenta sucursales que tiene en todo el país, son un mil córdobas, multiplicado por aproximadamente trescientos días laborales en todo el año, son trescientos mil córdobas. ¡¡¡¡¡¡ C$ 300,000 de centavito en centavito!!!!!! OK. Digamos que no es cuatro centavos, sino dos, igual estamos hablando de C$ 150,000. Y lo más duro es que cuando una cajera se equivoca, el banco le cobra hasta el último centavo.
Ahora bien, hagan la misma cuenta para las oficinas de cobro de luz, agua, internet, teléfono, supermercados, librerías, almacenes, ferreterías, etcétera. O pongan atención ustedes mismos en sus propias cuentas y se asustarán de la cantidad de dinero que pierden todo el año por vergüenza, pues no reclaman esos “centavitos”.
Yo quisiera que alguien con conocimientos de economía me explicara cómo en un país donde no existen los centavos, etiquetan los productos con cualquier precio, siempre acompañado de un .99 centavos. Tiene que haber alguna lógica perversa en esta práctica comercial. Y ¿qué piensa del uso de una moneda extranjera en nuestro país? Me refiero a los cobros en dólares que hacen la mayoría de las librerías en Managua, entre otros establecimientos comerciales, que además, cuando uno decide seguir el juego de ellas y les paga en dólares, nunca tienen el cambio en dólares, porque alegan que la “moneda nacional es el córdoba”, ¿cómo les cae ésta, eh?
Me hace pensar que la frase “el cliente siempre tiene la razón” es apenas un eufemismo de “el cliente tiene que ser robado siempre”.