Opinión

Unidos, pero con los norteamericanos al margen


El 26 de septiembre de 2003 escribí un artículo, comentando otro del señor Róger F. Noriega. No quiero perder la oportunidad de comentar un nuevo artículo del mismo señor, esta vez ex Funcionario del Departamento de Estado, quien aborda un tema de Corte Electoral, “exclusivamente del resorte de nuestros nacionales”.
Aunque no estoy totalmente de acuerdo con sus expresiones vertidas alrededor del presidente Bolaños, comparto el criterio del señor Noriega de que --señalo textualmente-- “nuestro papel en este año electoral debe consistir, ni más ni menos, en el compromiso de ser un buen socio y amigo de cualquier gobierno decente y democrático en Nicaragua”.
Lo interpreto en la forma que leo dicha frase. Socio aceptable por ser demócratas ambos (Cafta, Cuenta del Milenio y otras contribuciones), amigos, lo tomo tal como Norteamérica ha tratado siempre a sus amigos, que seremos tales en tanto no actuemos en contra de sus intereses. Así lo han declarado públicamente varios altos funcionarios de ese país “amigo” del Norte. Pero, lo que no comparto y me inspira para escribir este artículo, es lo siguiente:
En primer lugar, puedo asegurar al señor Noriega de que sus amigos arnoldistas, le han dicho la verdad: José Rizo Castellón no es un títere. Es un político hábil, honesto, un hombre de partido y un romántico liberal empapado en esa doctrina desde que abrió los ojos.
Usted me preguntaría, ¿y cómo sabe eso? Allí le va, amigo Noriega:
Nacimiento y desarrollo: en casa de un auténtico liberal (Dr. Simeón Rizo Gadea), que supo conjugar su amor por la música, la medicina y la política, magistralmente.
Formación académica: profesores cristianos, jesuitas y finalmente respiró los aires franceses de los años sesenta. Trabajó desde su inicio en cancillerías, embajadas y Gobierno Central; conjugando, así mismo, (como su padre) la profesión de abogado. Saliendo a un exilio con la frente en alto y desempeñando igualmente tareas docentes y profesionales (abogacía). Que usted lo vea con el lente de la óptica Trivelli, son otros cien pesos. Pero tenga la seguridad que todos los pasos que José ha dado dentro del PLC, son los pertinentes y necesarios para poder llegar a una candidatura presidencial.
Alemán es su amigo, como también le considera el suscrito. Y permítame recordarle que el juicio llevado torpemente por la Procuraduría, no era para una absurda condena de lavado de dinero y 20 años de cárcel. Está en apelación todavía, y sus detractores y críticos no abogados, deben de ser más prudentes en sus juicios temerarios. Aquí no hay nadie más corrupto que él (puedo mencionar más de un mil nombres), y todos gozan dizque de prestigio, pertenecen a clubes sociales, alternan con autoridades civiles y militares (incluyendo autoridades cómplices y beneficiarios de la corrupción, como su amigo el presidente Bolaños). Pero como en nuestra tierra, “el que tiene más galillo traga más pinol”, simplemente creen que son honorables. Y todos contra Arnoldo.
Si el artículo suyo es para pedir el apoyo (veladamente) del aspirante de monarca, créalo que está muy mal. Ese Patricio caprichoso (por la forma de actuar), cree que la política es una sociedad mercantil con fines de lucro.
En cuanto a su expresión, de que su Gobierno es objeto de críticas aun por sus amigos (como el suscrito), se debe a impertinentes declaraciones de funcionarios del Departamento de Estado. Se les critica, en el entendido de que agarrarían la seña. Pero aparentemente no es así.
Conocí a su Presidente en 1983. Y le digo: ese artista de cine, sí que sabía algo de nuestros pueblos. ¡Paz a su memoria! Que los musulmanes, chinos, inmigrantes, así como algunos funcionarios torpes del ala oeste de la Casa Blanca, no aceleren la caída del imperio, son mis mejores deseos.

acastell46@yahoo.com