Opinión

La estrategia del FSLN, ¿suma o resta?


Hay señales visibles que nos indican voluntad del FSLN para competir de forma legal, siguiendo las reglas del juego democrático, procurando la adherencia de un mayor número de votantes.
Los diseñadores de estrategia del sandinismo saben que desde hace 16 años tienen un techo fijo de votos y desean levantarlo. Con el bloque de militantes y simpatizantes que han permanecido apegados a sus doctrinas o utopías no han podido vencer en las últimas tres elecciones nacionales.
A diferencia de las elecciones regionales o municipales, la población apta para ejercer el sufragio siente la necesidad de echarla toda, y participan masivamente para hacer prevalecer una vez más la decisión tomada en las elecciones de 1990, conforme las preferencias de cada cual.
Aún con esto, los estrategas del Frente calculan que pasados tantos años muchos de los que consecutivamente han votado en su contra podrían variar de opción y darles un voto de confianza. También creen que los nuevos votantes, o sea la juventud, son un sector sensible e influenciable que puede ser motivado a escoger la alternativa antiglobalización, antineoliberal y antinorteamericana.
Sin embargo, la experiencia nos advierte que la juventud nicaragüense, en asuntos electorales, no decide dejándose llevar por arrebatos pasionales, sino que vota siguiendo la huella de sus tutores o personas que ejercen influencias sobre ellos. Por eso la cantidad aumenta siempre proporcionalmente, repartiéndose entre la casilla sandinista y la no sandinista.
Por tanto, es poco probable que este segmento ocasione un significativo peso que sirva para inclinar los resultados a favor de ellos.
¿Cuáles signos nos indican que los efeselenistas están compitiendo siguiendo las reglas del juego y buscando cómo subir su techo de simpatizantes?
Después de haber atacado la estrategia del entonces alcalde capitalino Arnoldo Alemán, basada en la construcción de rotondas, algo que fue calificado por ellos como gastos inútiles y mejoras cosméticas; el actual alcalde Marenco proyecta sobrepasar lo hecho por Alemán, y en pleno año electoral inició un ambicioso proyecto de paso a desnivel, que de realizarse exitosamente está supuesto a atraer simpatías para la casilla rojinegra.
De la misma forma, Marenco no ha tomado la decisión de permitir el lógico aumento de la tarifa del transporte colectivo, aparentemente porque no desea que su partido pague ese costo político en la antesala del sufragio. Podríamos preguntarnos que si en el caso de perder las elecciones, el alcalde de Managua continuaría siendo tan diligente en la recolección de basura, limpieza de andenes y de cauces en los años que le restan a su gobierno municipal. Le queda el beneficio de la duda
La oferta de urea y petróleo va también en esa dirección, pues pretende dar a entender que si este partido conquista el Ejecutivo, traería soluciones al pueblo trabajador o al necesitado.
El acercamiento del líder Daniel hacia el otrora símbolo de la doctrina conservadora y oficial de la Iglesia Católica, Cardenal Obando, es otro hecho que tiene por objetivo despejar de obstáculos la llegada del triunfo, en esta cuarta ocasión. Por otro lado, la aparición de Daniel como el gran mediador y componedor de los tremendos problemas y caos --que suceden realmente o quedan en anunciadas amenazas-- tiene la intención de sumar más votos al bloque de los que consideran seguros.
El que el FSLN esté invirtiendo cantidades millonarias en estrategias para ganar votos genera cierta confianza en el sistema electoral, aunque éste permanezca cuestionado por la peculiar conformación del CSE. Algo muy diferente hubiera sucedido si en lugar de urea, Chávez nos hubiera enviado su especialmente diseñado sistema electoral computarizado, con el que ganó las pasadas elecciones y con el que piensa seguir ganando. En ese caso hubiera habido razones para poner en duda la legitimidad de los resultados. Pero para alivio de los desconfiados, la generosidad, o la tecnología chavista, no llega a tanto.
Pero en la otra cara de la moneda, existen factores que no han sido comentados en el tablero político nacional, y es que el acercamiento logrado con el Cardenal Obando ha suscitado críticas de un amplio sector sandinista que es firmemente anticlerical, el cual puede desertar de la casilla rojinegra a la hora del sufragio.
Igualmente tenemos el resurgimiento de la alternativa sandinista intelectual, empresarial (MRS), con posiciones moderadas en cuanto a la antiglobalización y el antiimperialismo. Esto podría ocasionar otra baja de la intención de voto en muchos simpatizantes del FSLN.
Porque si se mantiene la figura de Herty, sería muy atractiva para un amplio sector de ex revolucionarios que en los últimos años han visto la posibilidad de ganar llevando un candidato diferente y de arrastre. Podría asimismo haber militantes que hayan suavizado sus posiciones revolucionarias y doctrinarias, al reflexionar y llegar a la conclusión de que sus prósperas vidas ya no giran alrededor de consignas, ni de fervorosas canciones que piden desalambrar. Ahora están conscientes de que les gusta tener jugosos sueldos en dólares, poner ahorritos en los bancos, que sus hijos estudien en excelentes colegios y universidades, y no estaría mal
--piensan-- tener un pequeño o mediano negocio, en fin, desean sin sobresaltos gozar de las comodidades que ofrece el sistema de libre empresa y libre mercado. De ser así, debería de contemplarse la posibilidad que esos votos no sean tan disciplinados, tal como se acostumbra a decir.
En resumen, a pesar de tan recia y millonaria campaña que está llevando a cabo la cúpula del FSLN, y contrario a la evidente euforia mostrada por los dirigentes y estrategas, es algo muy claro que ellos también no las tienen todas a su favor.
Periodista y mercadotecnista
hupaltam@yahoo.com.ni