Opinión

El artículo 91 de la Ley General de Educación


IDEUCA

Con base en el interés provocado por los aspectos financieros previstos en la Ley General de Educación, recién aprobada por la Asamblea Nacional, y las críticas gubernamentales al artículo 91 de la misma, hemos decidido dedicar este espacio del día de hoy a ese artículo, a fin de procurar desentrañar sus diferentes aspectos y explicar la importancia que cada uno de ellos tiene para el desarrollo de la educación nacional de cara al futuro.
1) El artículo 91
El artículo 91 de la L.G.E. se refiere al financiamiento de la educación no superior en Nicaragua. Como se recordará, esta temática ha sido permanente espacio de tensión y conflicto en un país en donde lo económico y financiero, por lo reducido del monto de los recursos; la irracional distribución de la riqueza, los ingresos y los sueldos, y la agobiante situación de pobreza en que sobrevive la educación pública no encuentran puntos de encuentro y solución .
El texto del artículo 91 es el siguiente: EL PRESUPUESTO DE LA EDUCACIÓN NO SUPERIOR SERÁ INCREMENTADO EN UN 5% DE LOS INGRESOS TRIBUTARIOS ANUALMENTE HASTA EL AÑO 2015, PARA DAR RESPUESTA AL CRECIMIENTO DE PLAZAS NUEVAS DE MAESTROS, AMPLIAR LA COBERTURA ESCOLAR; CRECIMIENTO Y MANTENIMIENTO DE LA INFRAESTRUCTURA, E INCREMENTO DEL SALARIO DE LOS TRABAJADORES DE LA EDUCACIÓN NO SUPERIOR.
¿Qué quiere decir esto?
Según cálculos del economista Adolfo Acevedo Vogl, al aplicarse este artículo al crecimiento de los ingresos tributarios del período 2007 – 2010, con base en los ingresos tributarios de 2006 calculados en 15,313.6 millones de córdobas, el crecimiento del Presupuesto para la educación no superior sería así: para 2007 el Presupuesto para la educación no superior sería de 3,628.3 millones de córdobas; para 2008, el Presupuesto sería de 4,580.8; para el 2009, sería de 5,628.2, y para el año 2010 sería de 6,780.3 millones de córdobas.
a) Plazas nuevas de maestros
El artículo 91 de la L.G.E. no sólo dice de cuánto debe ser el crecimiento del Presupuesto para la educación no superior y de dónde y cómo obtener el dinero para financiarlo, sino que también expresa en qué rubros debe ser utilizado ese crecimiento. Al respecto declara que éste es “para dar respuesta al crecimiento en plazas nuevas de maestros para ampliar la cobertura escolar”.
Como es posible observar, este párrafo del artículo comentado pareciera un texto extraído de las Declaraciones de las Redes de Organizaciones Civiles, en los meses de octubre-noviembre de cada año, en las que se le pide al Gobierno de la República aumentar el presupuesto a la educación pública para no dejar niños y niñas sin oportunidades de estudiar. Es el mismo texto de las Agendas de Educación y Desarrollo Humano, que desde 1996, vienen elaborando las organizaciones del campo educativo dirigidas a los candidatos a cargos públicos con motivo de las elecciones cada cinco años. Es el mismo texto de las mantas en las calles del país, en las Semanas de Acción Global por el Derecho de los pobres a la Educación, en los meses de abril de cada año. Más dinero para más educación se ha pedido, y eso es lo que dice el texto legal.
b) Crecimiento de la infraestructura
El artículo 91, también expresa que el crecimiento presupuestario sería para atender el “crecimiento y mantenimiento de la infraestructura”. Más población estudiantil en las escuelas y más maestros demandarán más y mejores centros educativos. Pero el artículo 91 tiene que ver también, con algo que toca las fibras más íntimas del actual sistema escolar neoliberal, como es el cobro en las escuelas, proceso que se realiza con el pretexto del mantenimiento y las reparaciones a los edificios escolares, ya que el gobierno no ofrece estos servicios a los centros educativos.
¿Será el artículo 91 de la L.G.E. el inicio del fin de la perniciosa costumbre de cobrar por su educación a los pobres del país? Ojalá.
c) El sueldo de los maestros
Más maestros y mejores edificios escolares tienen que ver con uno de los polos de la demanda educativa para la satisfacción del derecho a la educación, como es el ingreso a las aulas escolares de la población en la edad escolar correspondiente, tal a como lo piden las Metas del Milenio y los Acuerdos de Dakar suscritos por el Gobierno de la República de Nicaragua en el año 2000.
El otro polo del derecho a la educación es la calidad de los aprendizajes que aspiran alcanzar los estudiantes que ingresan a la escolaridad, y ésta sólo es posible pensarla con maestros bien estimulados y con deseos de hacer de la escuela una extensión de su hogar, y para lograr esto, lo primero que hay que hacer es ofrecerles los medios materiales. El artículo 91 de la Ley General de Educación expresa esta elemental relación causa-efecto así: “Incremento del Presupuesto de la Educación no Superior” para el “incremento de salario de los trabajadores de la educación”. Con la Ley General de Educación, es la primera vez que en un documento oficial del Estado nicaragüense se decide pagar esta deuda social.