Opinión

Vulnerabilidad climática


Una ola de calor nos golpea en los últimos días. No sólo tiene que ver con el avance de la primavera. El Banco Mundial asegura que la parte norte de América es la principal fuente de emisión de gases de efecto invernadero. El impacto del cambio de clima va desde una acelerada desertificación, incremento de los incendios y las sequías, así como altas temperaturas Todo lo anterior se expresa en un texto divulgado en la última reunión del Banco Mundial (BM) y del FMI.
Ese informe sirve para que el BM lance una estrategia pugnando por incrementar en el mundo la inversión en energías renovables, e incluso trata de promover la opción nuclear, principalmente en países que son vulnerables al cambio climático. Brasil, China, India, México y Sudáfrica tienen las mayores poblaciones vulnerables al dicho cambio. La mayoría de las personas afectadas por desastres relacionadas con el clima vive en India y China, pero cientos de millones de personas más son afectadas por desastres relacionados con fenómenos climáticos cada década.
En toda Centroamérica el impacto esperado por el cambio climático va desde una acelerada desertificación, incremento de los incendios y las sequías, temperaturas cada vez más altas y cambios en la intensidad y temporalidad de las lluvias, lagunas y ríos secos, huracanes más intensos e inundaciones; reducción del abastecimiento de agua e incremento del nivel del mar. Todos, síntomas que ya estamos padeciendo.
En período electoral corresponde averiguar qué se propone hacer el gobierno que venga, porque éste ya no hizo nada. Deberá atacar con urgencia la forma de aumentar la capacidad del país para tratar los temas relacionados con los riesgos climáticos, incluidos eventos extremos como los fenómenos de El Niño o La Niña, cuya ocurrencia es cada vez más frecuente y tiene más intensidad en los últimos años. Los incendios forestales y las sequías han causado considerables daños, lo que es relevante cuando se trata de un país con una biodiversidad tan rica como la nuestra. Otras acciones por emprender son el desarrollo de la energía limpia y mejorar la eficiencia en el uso de energía en la industria, los comercios y edificios, así como en el transporte urbano. Utilizar vehículos con baja emisión de carbono. Aumentar la generación de energía hidroeléctrica y sustituir la generada con petróleo. Potenciar las opciones eólica y geotérmica. Se requerirán elevadas inversiones en dólares para satisfacer la demanda de energía. Urgen reformas políticas para propiciar las inversiones, además de que se renueven los subsidios.
Mil 600 millones de personas, la mayoría residentes en África y Asia Sur, no tienen acceso a la electricidad, y cerca de 2 mil 400 millones de personas, para cocinar o calentarse, usan combustibles tradicionales como estiércol, residuos agrícolas o madera. En cambio, los países pobres consumen el equivalente de 5% de la energía utilizada en las naciones ricas.
Por desgracia, ni el gobierno ni los candidatos le ponen mente al asunto. Solamente la mano de Dios podrá socorrernos. La canción está en lo cierto.