Opinión

Limitantes jurídicas a la huelga médica


El derecho a la huelga constituye una de las conquistas de los trabajadores, largamente forjada desde los albores del siglo XIX. Constituye una de las manifestaciones más claras de las conquistas jurídicas, posteriormente conocidas como derechos fundamentales. El hecho que un trabajador suspenda sus labores como medio de exigir al patrón medios de trabajo y remuneraciones acordes con su dignidad humana, constituye un derecho, hoy en día, indiscutible, junto al derecho de organización sindical.
La vida y la salud de las personas, por otra parte, también son derechos fundamentales inherentes al ser humano como sujeto de derechos y obligaciones, cuya vigencia es indiscutible.
El derecho de los trabajadores del gremio sanitario nicaragüense de exigir reformas salariales es verdaderamente justo. Desde hace años, el sistema sanitario público sufre las deficiencias de un Presupuesto General de la República ajustado a situaciones coyunturales que no han procurado la mejora salarial del personal médico nacional. La justicia de las reivindicaciones establecidas por el gremio galeno es un sentir presente también entre la población, la cual acoge positivamente y con sentido común los reclamos largamente sentidos.
Pero el sentido común establece también que la vida y la salud de la población constituyen un derecho fundamental de primera categoría que, correspondientemente, es sinónimo de limitación del derecho de los galenos a la huelga, quienes están en la obligación de brindar los servicios médicos mínimos que aseguren la vida y la salud de la población afectada.
Así pues, la situación plantea, desde una perspectiva jurídica, la problemática de determinar qué derecho fundamental debe prevalecer sobre el otro. Cuando esto sucede, es decir, cuando dos derechos fundamentales colisionan entre sí, el Derecho establece que el problema debe solucionarse valorando las condiciones en las que uno prevalece sobre el otro, con referencia en el caso concreto. Ello, técnicamente, se denomina regla de prevalencia condicionada. (Para una mayor profundización véase la obra de Robert Alexy “Teoría de los Derechos Fundamentales”).
No parece demasiado complicado llegar a la conclusión de que el derecho a la vida y a la salud constituye una limitante de primer orden en torno al derecho a huelga de los trabajadores. Esto, dicho de otra forma, significa que es inconstitucional e ilegal la suspensión total de labores de parte del personal médico, así como el paro de los servicios de emergencia y mantenimiento de las condiciones de atención al conglomerado de ciudadanos ingresados en todas las dependencias públicas sanitarias previo al inicio de la huelga.
El personal médico nicaragüense tiene el justo derecho de pedir aumentos salariales y mejores condiciones labores, acordes con su dignidad humana y de profesionales médicos. Pero ello, no puede realizarse a costa de la vida y salud de quienes acuden al sistema sanitario público por carecer de medios económicos para costearse la atención privada. Ello constituye una obligación de la cual son co-responsables el Estado de Nicaragua y el personal médico público.
Universidad de Nápoles “Federico II”.
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