Opinión

Optimismo en un nuevo gobierno


Hola Ninoska, te recuerdo no como un concepto, sino como una imagen trascendente, como recuerdo la primera vez que entré a Varsovia, histórica, señorial. Leí tu correo electrónico, siempre interesada en la política cotidiana de Centroamérica, como dices tú, desde la cotidianidad se visiona la política macro.
A pesar que a simple vista la política nicaragüense se mire compleja, con un callejón sin salida, yo soy optimista en cuanto al surgimiento de un nuevo gobierno y al comportamiento de todos los partidos, aunque tengan corrientes negativas algunos, no tienen mucha fuerza para detener la formación de un gobierno que vincule a todas las fuerzas vivas para una gobernabilidad que redunde en la dinamia de un esfuerzo para salvar al país de una catástrofe sin retroceso. Todavía estamos a tiempo. Nunca es tarde.
La misma globalización económica trae como contrapartida el énfasis de las corrientes latinoamericanistas de forjar una nueva forma de gobernar, progresista, sin confrontaciones estériles, con una convivencia internacional con dignidad, y negociar en base a las realidades y con la lógica de los intereses patrios y latinoamericanos.
Lógicamente que este año electoral estará embullado, no creo que termine en caos. Todo dependerá de la injerencia extranjera. Todo dependerá de la injerencia imperial. Aunque está a la vista que el Gobierno de los Estados Unidos va a apoyar a los no sandinistas, sin embargo, los acontecimientos políticos y económicos del continente nos indican que Estados Unidos tendrá que convivir con la izquierda y elaborar una nueva agenda para Latinoamérica, acorde con los tiempos en que se vive y así cohabitar con los nuevos gobiernos de la región, además, tratarán de firmar nuevos tratados comerciales, aunque ya no se llame ALCA, porque ese nombre ya murió.
A Estados Unidos no le conviene conflictos en su área de influencia, menos provocarlos. En la cúpula de la globalización, las trasnacionales norteamericanas tienen que competir por el liderazgo con el boque asiático y la Comunidad Europea, por lo tanto, obvio, a los Estados Unidos no les conviene mucho ruido, en lo que le han llamado su traspatio.
En lo doméstico, diremos que hay personajes y grupos políticos de derecha nacionalistas que son muy necesarios para trabajar juntos en un nuevo gobierno de izquierda por Nicaragua, lo que pudiera perturbar son las posiciones de los sectores de la derecha colonial y semi feudal.
En la actualidad, mucho se repiten en el país en los sectores retardatarios los slogans que provienen del imperio, repitiendo estribillos cansinos y vacíos. La izquierda representada por el Frente Sandinista, con Daniel Ortega a la cabeza, se dedica a hacer factor de estabilidad, revisa sus filas, aceitándolas, chequeando tornillos, arandelas de su maquinaria tendida en todo el país; los otros pierden tiempo queriendo ganar a través de la televisión y otros medios, en las encuestas, que según el presidente electo de Honduras, don Manuel Zelaya, son puras babosadas.
Además, repiten que el pueblo de Nicaragua quiere algo nuevo, que Daniel no ha cambiado; y la gente se pregunta con sorna, acaso es nuevo que partidos de derecha obedezcan a la injerencia vetusta norteamericana. Siguen repitiendo que el pacto Alemán- Ortega sigue vivo, acusaciones políticamente cursis a estas alturas.
Asimismo, les dicen a los partidos que son autónomos que deben de realizar elecciones primarias, cuando ni siquiera hay una ley de partidos al respecto. Esos son, sí, los estertores de la muerte de una época que precede al nacimiento de un nuevo gobierno, de concordia nacional y esperanza. Después de las elecciones de noviembre próximo, todo será distinto, repito, somos optimistas.
Cuéntame tú de Polonia, y de aquella dama que me presentaste en los jardines floridos que rodean la casa donde vivió y murió Chopín, Pochopen o Chopen, como lo pronuncian los polacos, el nombre de la dama se me olvidó, es que las palabras polacas tienen tantas consonantes que no sé cómo pronunciarlas y escribirlas, lo mismo me pasa con su nombre, pero la recuerdo también como a vos, por su alegría de bailar la Guantanamera.
Gracias por recordarme una gira regocijante.
Ricardo Trejos Maldonado, tu amigo siempre.
*Decano de la Facultad de Periodismo de la Uhispam
trejosmaldonado@yahoo.es