Opinión

El último boy scout en el enésimo show


Los diputados de la Asamblea Nacional presentaron, el lunes 9 de enero de 2006, un soberbio espectáculo donde se evidenciaron dos cosas: a. Que los intereses particulares rigen cualquier estrategia política de los partidos caudillescos (el PLC y el FSLN); b. Que hay una correlación de fuerzas equilibradas, un virtual empate entre estos dos monstruos, que permitirá a la bancada del banquero o a la Azul y Blanco presidencial, convertirse en las autoridades relevantes en ese Poder del Estado. Salvo que los monstruos en crisis frenética se vuelvan a hacer el amor en el mullido légamo rojo o rojinegro. En Nicaragua, con estos tristes y desvergonzados actores, debemos esperar cualquier cosa, favor que nos hacen para nunca perder nuestra capacidad de asombro.
Los PLC han hecho de la libertad del Dr. Arnoldo Alemán Lacayo su visión, misión, estrategia, programa y utopía. Todo lo subordinan a este objetivo, y no han temido poner en riesgo todo su capital político, al parecer capital creado únicamente por su caudillo, en aras de alcanzar la meta. Inclusive tienen preparadas varias zanahorias (la destrucción de los misiles, la carrera judicial, las reformas pro-Cafta, etc.) para engolosinar al burro de la administración republicana de los Estados Unidos. Lamentablemente la libertad de Arnoldo Alemán no es negociable para el presidente Bolaños, por una cuestión meramente personal, y es todavía inaceptable para los gringos. Para Daniel Ortega y su camarilla, bien sabemos, el régimen carcelario domiciliar gozado por Alemán o su regreso a la Modelo es su carta de triunfo en las elecciones nacionales de este año. Arnoldo Alemán indudablemente piensa que los millones de dólares que posee están siendo ganados a un altísimo costo personal, familiar y partidario. Debe pensar que valió la pena tanta mega-ratería, y que algún día los disfrutará sin testigos molestos (la opinión pública y el pueblo nicaragüense).
El FSLN padeciendo una paranoica preocupación por la competencia de Herty 2006, al interior de su voto cautivo, apuesta todo su capital parlamentario por sobrevivir en algunos puestos en la Directiva de la Asamblea Nacional, no para controlarla, sino para mantener su as a buen recaudo (la prisión de Alemán), dar muestras de buena conducta frente a los ojos del burro yanqui, hacer alguna demagogia populista dirigida a los sectores populares y estratégicamente, mantener la división de la gran familia liberal y así alcanzar la cinco veces anhelada Presidencia de la República.
Pero nadie esperaba que el lunes pasado, un aventurado y corrupto explorador (boy scout) se mandara a cambiar de tienda, bien cañoneado por el arnoldismo y con el ofrecimiento de elevar su status parlamentario para proteger mejor sus non sanctos negocios. Dijo el Lic. William Grisgby Vado, el mismo lunes en su escuchado programa Sin Fronteras, que el explorador, superagente especial y diputado don Gerardo Miranda, ha subido económicamente como la espuma, que tiene propiedades, barcos y negocios y cuenta con muy buenos amigos en América del Sur. Al buen entendedor pocas palabras.
De lo que derivo, que el “honorable” diputado tiene varios callos, muchos juanetes susceptibles de doler si los aprietan, y muchas cosas por perder con un Poder Judicial en manos del danielismo, si se porta mal, como indudablemente lo hizo. Por ahí se explica la inverosímil comparecencia de don Daniel, doña Rosario y don Gerardo, uno hablando sobre su misión ultrasecreta de exploración en el campo enemigo, en circunstancias que al arnoldismo no le quedan guacas que desenterrar, y su estrategia es tan clara inclusive para legos como el que escribe. Fue muy saludable para los votantes y trágico políticamente para ellos, ver a los esposos Ortega-Murillo, líderes máximos de su partido, sin poder quitarse la cara de asco avalando con su presencia y condescendientes opiniones la versión de Judas Iscariote o Pedro Piscator. Era un infiltrado, un agente encubierto, un 009 cuya misión era literalmente meterse en los complicadísimos cerebros de Enrique Quiñónez, el gordo Gadea o Donald Lacayo Núñez y etc., para salvar al FSLN. ¡Qué pobreza en medio de tanta piñata y tanta guaca! Indudablemente el show debe y va a seguir, pero María es la que zurce.
Ah, no quiero concluir este escrito sin acusar recibo del anuncio prodigioso publicado en END 10 de enero de 2006, del Dr. Andrés Pérez Baltodano, quien me va a hacer el favor de convertir mi oscurana mental en claridad. Cosa que le agradeceré eternamente si lo logra. Andresito, vos está touché, y aquí desde mi lecho de enfermo y con una sola mano te espero, dijo cero.