Opinión

Más allá del Aprendizaje: Enseñanza para la Comprensión (EpC)


IDEUCA
Primera Parte
La historia de nuestra educación muestra múltiples desavenencias entre las intenciones y los hechos, las reformas y los recursos que se le destinan. Una de estas paradojas tiene que ver con la brecha existente entre el tipo y calidad del aprendizaje que pretenden las instituciones educativas y los medios y recursos que utilizan para hacerlo realidad. De hecho, las reformas educativas que se desarrollan en estas últimas décadas en el país, han respondido más a los dictados y modas que impone el mercado educacional, que a las demandas y características que tiene el desarrollo del país. Quizás por ello es frecuente que maestros y maestras reciban, preocupados, cada año, decisiones de cambios caprichosos relativos a metodologías de enseñanza, sobre las que no son consultados, obviando un factor clave de éxito: partir de las experiencias e innovaciones que desarrollan muchos maestros y maestras en contextos reales y complejos a lo largo del país. Las políticas educativas que orientan enfoques y métodos de enseñanza no tienen tiempo de madurar, cuando deben ceder lugar a nuevas políticas que acaban confundiendo, agobiando y frustrando a maestros y maestras.
En los últimos tres años, el MECD está realizando esfuerzos para incorporar un nuevo modelo pedagógico, tras diez años en los que pretendió aplicar el enfoque constructivista sin éxito, lo que movió a la administración a anatematizar este enfoque, sin tomar en cuenta que el problema no reside en el enfoque constructivista, sino en los términos reduccionistas y deformaciones con que se orientó y aplicó. Tal confusión aún persiste en quienes orientan las políticas de enseñanza desde el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes y otras instituciones educativas, cuando consideran que el nuevo modelo de Enseñanza para la Comprensión, supone una ruptura radical con el enfoque anterior. Nada más equívoco y ajeno a este nuevo modelo.
La Enseñanza para la Comprensión, EpC, surge precisamente como la confluencia de tres caudalosos ríos de entre las teorías pedagógicas de mayor consenso en la actualidad: Los principios que nutren el Constructivismo, la Educación en Competencias y el desarrollo de las Inteligencias Múltiples y la Inteligencia Emocional. Howard Gardner y su escuela, desde la Universidad de Harvard, vienen desarrollando su fundamentación psicológica y pedagógica, logrando con el Proyecto Cero poner en práctica en Estados Unidos y países de América Latina, como Colombia, sus propuestas con niveles de éxito. Es indudable que un factor de éxito fundamental de este nuevo modelo se ubica en la capacidad que tenga el país para incorporarlo, adecuándolo con creatividad a las características de su complejidad geográfica, cultural, étnica e histórica, y tomando en cuenta los atributos que caracterizan al magisterio del país. Cualquier traslado mecánico del modelo, sin interiorizarlo ni contextualizarlo como país, multiplicándolo con más del mismo enfoque actual que posee la capacitación del profesorado, anticipa un seguro fracaso, una moda más, un acto de irresponsabilidad con la educación y con el país.
En los días que corren, para no dar un paso en falso y que los maestros y maestras se sientan tomados en cuenta y lo asuman de forma creadora, este esfuerzo institucional ha de conciliar este modelo pedagógico con aquellos ingredientes más pertinentes a nuestra identidad y práctica, incorporando todos aquellos métodos y técnicas que posibiliten su aplicación creativa, contextualizada y adaptada a la realidad del país, más que a la copia mecánica de ideas, esquemas, rutinas y formas de hacer de otros países. Lograrlo dependerá de la apertura, capacidad reflexiva y crítica, iniciativa y nivel de formación especializada con que cuente el personal dirigente y técnico que tiene bajo su cargo esta responsabilidad. Ante todo se trata de evitar reducir este cambio a simples eslogan que se repiten sin comprender su contenido. Lo importante es llegar a comprender las exigencias que conlleva la Enseñanza para la Comprensión.
La EpC sale al encuentro de una tradición fuertemente marcada y resistente al cambio, en tanto los maestros enseñanza y los estudiantes aprenden muchos contenidos que amontonan sin sentido y significado, y sin la capacidad para saber qué hacer con lo que saben, al no poder examinarlo críticamente, ni transferirlo a otras áreas o partes de sus vidas, volviéndolo totalmente inoperante e irrelevante al margen de sus vidas. Precisamente la EpC se centra en qué hacer con lo que se aprende. El propio Gardner afirma: “El aprendizaje para la comprensión es más aprender a patinar, que aprender acerca del patinaje”. Se trata, no de saber acerca de los tópicos estudiados, sino de ser capaces de “patinarlos”, de desempeñarse en ellos. La comprensión de lo aprendido implica poder realizar una gama de actividades que requieren pensamiento en cuanto a un tema, explicarlo, encontrar evidencias y ejemplos, generalizarlo, aplicarlo en contextos variados, presentar analogías y representarlo de una manera nueva. Supone poder realizar una variedad de tareas que no sólo demuestran la comprensión de un tema, sino que, al mismo tiempo, la aumentan. Esto nos ha de llevar a revisar las actividades de aprendizaje que se promueven, incluso en la aplicación incipiente del modelo que ya se realiza en varios centros. Muchas actividades, ejercicios y exámenes son rutinarios, no tienen importancia en tanto no construyen comprensión. Lograr la comprensión requiere de ingredientes básicos: el qué - un contenido o conocimiento, el cómo – unos métodos, el porqué y para qué – unos propósitos, y unas formas de comunicación.
En este artículo nos limitaremos a mencionar, de manera muy breve, el marco general del modelo que comprende cuatro componentes claves. En la próxima semana podremos adentrarnos con mayor profundidad en cada uno de estos conceptos: Tópicos Generativos, Metas de Comprensión, Desempeños de Comprensión y Valoración Diagnóstico Continua. Los Tópicos Generativos son los puntos de partida, ideas, conceptos, temas, hechos objetos centrales o fundamentales que van a la esencia de cada disciplina y que la organizan, pudiendo, a partir de ellos, establecer conexiones al interior de la disciplina y con otras disciplinas. Proporcionan el contexto para centrar las actividades en los conocimientos, los métodos y propósitos de las disciplinas. Las Metas de Comprensión posibilitan enfocar la enseñanza, tomando en cuenta que un Tópico Generativo puede dar lugar a diversos ámbitos de comprensión, es necesario determinar metas u objetivos de comprensión que los estudiantes deben alcanzar. Los Desempeños de Comprensión apoyan el logro de las Metas, a través de la realización exitosa de una gama de actividades progresivas que demuestren comprensión. La Valoración Diagnóstica Continua proporciona a los estudiantes criterios, retroalimentación y oportunidades para reflexionar, que puede realizarse utilizando múltiples y variados recursos, y que, en cualquier caso, ha de tener un enfoque eminentemente formativo.