Opinión

Julio Iglesias. Potpurrí


I
Nos dijeron que hacernos las preguntas “qué, quién, cómo, cuándo, dónde y por qué”, nos serviría de guía para apreciar la comprensión que nuestros lectores tienen de nuestros escritos.
Aplicamos las preguntas como escuadra y compás, también como brújula, pero luego resolvimos prescindir de ellas. Cual águilas que renuevan pico, plumas y garras preferimos renovarnos, conscientes de que nos renacerán fortalecidos para seguir comunicándonos.
II
Julio Iglesias en dulce música envuelve ajenos mensajes muy al estilo de Pitágoras, quien tras sus esotéricas cortinas solo permitía comprenderle plenamente a sus adeptos más avanzados.
La susurrante voz de Iglesias se torna cortina camaleónica y su cantar bajito nos trae las frases de iluminados compositores.
III
El truhán o el señor Julio Iglesias, algo bohemio y soñador, sin perjudicar saca el mejor partido a sus amoríos y ríe, llora y siempre ha vivido a su manera. Nos dice que nadie escoge a su familia o a su raza cuando nace, ni el ser rico, pobre, bueno, malo, lindo, feo, inocente, culpable, valiente o cobarde.
Nacemos de una decisión donde no fuimos consultados sin saber siquiera nuestros nombres. Nadie puede prometernos resultados.
IV
De tanto correr por la vida sin freno, se olvidó de vivir los detalles pequeños.
Entre el bautizo y el entierro cada cual hace un camino y con sus decisiones un destino.
Somos una baraja más de un juego que otro ha comenzado y cada cual apostará según la mano que ha heredado.
Qué triste es cuando nos falta experiencia o valor de un torero para ir sin capote a robarle un beso esquivando el filo de sus ojos negros y más triste es la realidad cuando se vive para soñar.
V
Los ayeres son estrellas en el cielo de la memoria, donde cicatrizan los errores que al alma rasgan cuando pagas. Cada paso crea una huella y cada huella es una historia, de nuestra voluntad depende la respuesta.
El amor a veces nunca llega porque pasa sin llamar o llega tarde cuando hay otro en su lugar. El amor es no decirse nada y en silencio caminar. Es ofrecer sin esperar.
VI
Sueña con un mundo diferente donde el amor nunca se acabe. No desechemos la razón de los demás, ni olvidemos dar la mano al que se queda atrás.
Con la esperanza de un niño y ese calor del verano, dejemos un mundo mejor del que encontramos.
VII
Cuesta llegar a la meta y mantenerla cuesta más. Procura no descuidarte ni mirar atrás o todo lo conseguido te lo vuelven a quitar. Aquí no regalan nada, todo tiene un alto precio, peldaño que vas subiendo, peldaño que hay que pagar.
A quienes vuelan bajo, la gente les tira a matar o les sueltan la mano cuando ven que hacia abajo van.
VIII
Ayer me dabas de todo, gratis y sin reservas y como cambian las cosas cuando te pasan la cuenta. Ayer me dabas tu vida y yo jugaba con ella. Pensar que me ofrecías el cielo y saber que hoy ya no puedo tenerlo.
Amigo, aprovecha el viento cuando sopla a tu favor, que el aire te lleve lejos y cuanto más lejos mejor. A quien se queda en tierra le cierran las puertas, le niegan el adiós.
IX
Siempre hay por quien sufrir y a quien amar. Al final las obras quedan los hombres se van, otros que vienen las continuarán, la vida sigue igual. Hay amigos que son de verdad, otros te halagan cuando bien estás.
No vengo ni voy, me da lo mismo quedarme
o seguir. De andar trepando hasta el cielo,
perdí conciencia del suelo y me cansé de
vivir.
A nuestras hijas perderemos cuando el alma las cambie de niña a mujer y recibiremos cartas que dicen que con la distancia el cariño crece y otras que el amor se muere.
X
Sin responder a preguntas indicadoras de comprensión, queremos llegar a ser alquimistas y pasar y repasar estos mensajes hasta encontrar un nuevo estilo.
Profundizaremos sus significados a través de treinta y tres conciencias ayudados por la experiencia y el afán de libertad, verdaderas y mejores universidades de la vida.
Managua 5 de enero de 2006
Feliz Año Nuevo
elsavogl@ibw.com.ni
Miembros del Centro Nicaragüense de Escritores.